JAIME PARRA

María Dolores Muñoz afronta su segunda legislatura como alcaldesa de Bullas, en esta ocasión gobernará con mayoría absoluta, tras el respaldo que le dio la ciudadanía en los pasados comicios al pasar de 8 a 11 concejales.

¿Qué fue lo primero que pasó por su cabeza al ver que aumentaba su mayoría electoral?

Que si había tenido cuatro años de responsabilidad, esta se multiplicaba por los votos nuevos. Tengo claro que respondo siempre ante todos los ciudadanos de Bullas, pero cuando confían en ti te sientes en la obligación de responder con la misma confianza.

Esos once concejales no te resuelven ningún problema, te relajan el día a día político porque no necesitas el apoyo especial de nadie en un pleno, pero mi manera de gobernar no es aprovecharme de la mayoría. Lo que entiendo que hay que comentar con el resto de grupos se comenta como se hizo en la pasada legislatura.

Es sobre todo una satisfacción desde el punto de vista del trabajo ya hecho; significa que lo hemos hecho lo mejor que hemos podido y que ha habido una mayoría de gente que lo ve así: que nos hemos dejado mucho de nosotros mismo para que se viva un poco mejor en el municipio.

En definitiva, antes éramos ocho, ahora somos once dispuestos a mejorar la vida de nuestros vecinos. Somos más para repartirnos el trabajo, pero, como somos más, intento que se trabaje al mismo ritmo, pero en vez de ocho once, para que en cuatro años nada que dependa de nosotros se quede en el tintero.

¿Cuáles son los ejes fundamentales en esta legislatura?

Esta legislatura tiene un eje importantísimo, el desarrollo del nuevo polígono industrial; seguir atendiendo toda la parte de obras y urbanismo, pero total y absolutamente pegados a las necesidades de los ciudadanos, nada de grandes obras, mejoras que necesita el pueblo; la importancia de la cultura y la educación es otro de los ejes; estoy absolutamente comprometida con una transición ecológica responsable; y por último la transversalidad absoluta de la igualdad y la política de género.

Todo esto siempre desde la tranquilidad, la conciliación, evitando los conflictos inútiles, intentando acuerdos con la oposición… fue esencial en la anterior legislatura y lo sigue siendo el hecho de ser absolutamente conscientes de que la gente tiene muchos problemas e intentar no darles más es importantísimo, y el hecho de centrarnos en lo que realmente importa.

¿Por qué ha asumido la Concejalía de La Copa de Bullas?

La Copa tiene un problema, como todas las pedanías de esta región, de despoblamiento. Y toda y cada una de las políticas que están introducidas en las distintas concejalías quiero coordinarlas desde primera mano.

Quiero respaldar de una manera especial el desarrollo del plan contra la despoblación que se aprobó la pasada legislatura.

¿Cómo ve el nuevo Gobierno regional?

Muy lento. Sé que la toma de posesión se fue un poco más allá que la de los ayuntamientos, pero veníamos de una situación bastante inestable con cambios de consejeros y directores generales permanentes, y en esta legislatura pediría que se vaya a la normalidad y al funcionamiento ordinario cuanto antes. S

on cien días de gobierno, y sinceramente en mi caso, que ya tengo experiencia, desde el primer momento tengo preparadas mis demandas, a estas alturas no en todas las áreas nos reciben con toda la celeridad y el interés que deberían.

¿Qué función debe tener el político?

En primer lugar entrar con vocación de servicio público. ¿Pero qué significa? Que todo absolutamente todo se haga buscando el interés común, el interés de la mayoría.

Pero tenemos una parte de gestión extraordinaria, nuestra obligación es conocer muy bien la realidad, analizar cuál puede ser la solución e implementarla. Y si esa solución no funciona volver a analizar y plantear otra solución. Y hay que saber priorizar porque los recursos son limitadísimos. Pero lo primero es escuchar, nadie conoce la realidad como la mayoría de los vecinos, al momento que piensas que la solución está toda en tu mano te equivocas, si dejas de escuchar te vas a equivocar. Y si no buscas el interés de la mayoría ni siquiera es legítimo que estés en tu puesto.

¿Cuáles fueron sus primeros pasos en política?

Estudiando Ciencias Políticas. Pero quizás los primeros fue teniendo una visión de lo que pasaba a mi alrededor, y definitivamente cuando entro en el 94 o 95 en Juventudes y en el partido en el 96. Fueron los primeros pasos en el aparato de organización. A mí me gusta la política a raíz de que me encanta la historia. Estudio ciencias políticas, empiezo a entrar en organizaciones estudiantiles, unas de izquierdas y otras que no eran tanto. Finalmente me decanté por el PSOE.

¿Le costará marcharse?

No. Es una experiencia. Yo he llegado a la Alcaldía a dar lo que pueda mientras que pueda, me refiero a mientras yo tenga la suficiente fuerza para intentar solucionar los problemas de Bullas. En el momento en que crea que alguien tendrá más ganas, más fuerzas, me iré echando una mano siempre al que esté en mi puesto, sea del partido que sea.

Cuando estudias políticas es para ser asesor, es decir, para estar detrás; estar delante fue casual. Y el día que deje de estar delante estará bien. Nunca había pretendido el protagonismo público.

Me encanta representar a mi pueblo, para mí es un orgullo, pero el día que me toque irme lo haré encantada.

¿Cuáles han sido los mejores momentos que ha vivido en política?

Siempre que una medida que se tome favorezca a los menores, a los niños, que haga que los niños sean un poco más felices o que sirva para mejorar su futuro. También encontrarnos con problemas que tenían diez o doce años de antigüedad y que hemos desmarañado, es de una satisfacción extraordinaria, aunque sean los que menos perciban los vecinos

¿Y los peores?

Es y será siempre cuando alguien te pide ayuda y no está de la mano tuya dársela; si además tiene hijos menores se pasa muy mal. Y cualquier otro problema que no tenga que ver con tu administración que veas que es un problema sangrante pero no está en tu mano resolverlo.

El principal problema en política es la impotencia, ver que la gente piensa que lo puedes todo y en verdad estás muy limitado por las competencias y los recursos que dispones. Es muy frustrante.