GLORIA LÓPEZ CORBALÁN

En Palmira aún quedan beduinos que recuerdan a la legendaria condesa D’Andurain. Dicen que fue espía y amante de Lawrence de Arabia, que cabalgaba desnuda por el desierto y que casi murió lapidada en Arabia. No todo es cierto. Nunca fue amante de Lawrence.La Reina de Palmira

Jeanne Amélie Marguerite Clérisse, nació el 29 de mayo de 1893 en Bayona, ultima hija de una ilustre familia. De los cinco a los quince años recorrió un buen número de instituciones religiosas. De todas fue expulsada; sólo las Ursulinas de Ondarribia consiguieron que completara el año escolar. Allí la bautizarían Marga, nombre que adoptaría para el resto de su vida. Tuvo algunos pretendientes pero acabaría casándose con un primo lejano, Pierre d’Andurain, doce años mayor que ella. Y con dieciocho años, se lanzó del brazo de su esposo a recorrer mundo para volver a los dos años, arruinados, y teniendo muy claro Marga que no podía contar él. Los falsos condes llegaron a Egipto en 1925, donde probaron con un exclusivo salón de belleza, como tapadera, porque todo indica que Marga había sido reclutada por el servicio de espionaje británico. En El Cairo de los años veinte, los condes disfrutaron de una intensa vida social, el salón fué un éxito donde acudían ricas damas egipcias, esposas de oficiales británicos y algunos miembros de la realeza.

Un encuentro fortuito cambiaría de nuevo su destino. Una conocida le invitó a un viaje en compañía del mayor Sinclair, jefe del servicio de inteligencia británico. Marga aceptó. Fue ese el inicio de su verdadera aventura: descubrió a la vez Palmira y su amor por el mayor. Sólo la primera pasión prosperó: Sinclair se suicidaría a los pocos meses. Pero en 1930, Marga compró el único hotel de Palmira, un feo y abandonado edificio a medio construir pero con unas vistas magníficas al conjunto arqueológico. En los meses siguientes se dedicó a remodelo y lo bautizó Zenobia. Durante los años en que Marga estuvo al frente, de 1928 a 1936, recibió a ilustres invitados, entre ellos, la reina de Rumanía, el rey Alfonso Xlll(con quien dicen que durmió) o Walt Disney.

Pero como la cabra siempre tira al monte, aburrida de tantas labores domesticas, en 1933 decidió convertirse en la primera occidental en pisar la Meca. Y no se le ocurrió otra cosa(ya divorciada de su esposo Pierre, aunque seguían juntos al frente del hotel) que casarse con un beduino, Soleiman, y sin saber siquiera donde estaba la Meca allá que se fue. El viaje sería una auténtica pesadilla. Fue descubierta en Yidda y encerrada en un harén, Soleiman murió asesinado y las cosas se pusieron negras para la falsa condesa. Pasó dos meses en una prisión árabe, se libró por los pelos de ser lapidada y fue expulsada del país.

Marga tardaría un año en poder abrazar a Pierre y a su hijo. A petición de Jacques, se volvió a casar con su esposo pero la felicidad de la pareja duraría poco. Una noche, Pierre sería brutalmente asesinado en las cercanías del hotel. Tras este trágico suceso en 1937 abandonaría para siempre Siria. Antes de morir, aun vendería opio para los nazis, seria acusada de la muerte de su sobrino y vivió en la Costa Azul con su hijo.

El 5 de noviembre de 1948, Marga moría asesinada en su velero en Tánger, cuando se disponía a comprar oro en el Congo. Nunca apareció su cuerpo. Tenía cincuenta y cinco años. «Fue una aventurera –asegura Morató, fuente de este articulo,- una mujer feminista y muy adelantada a su tiempo, que huyó de un mundo burgués, se creó su propio personaje y encontró su lugar bajo el sol del desierto sirio, entre los beduinos».