PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

FOTOGRAFÍAS: R. MELLADO/JAZZ SAN JAVIER

Las coincidentes fiestas de Santiago de la Ribera llevaron a la Explanada de Barnuevo otro de los acontecimientos musicales gratuítos de calle. “Mike Sánchez & Band”, londinense de ascendencia española, divirtió, el día 18, con ritmos alocados y sólidos conocimientos de la historia musical contemporánea. Adjudicó casi un siglo de existencia al “boogie-woogie”, movimiento que desmitifica a “The Rolling Stones” como creadores del rock and roll, pues ya ellos escuchaban a Chuck Berry y, el estadounidense, a otros artistas que le precedieron. Inglés-español de bilingüismo agradable, simpático y cercano. Ofreció trepidantes ritmos con mención de sus autores, decantándose, especialmente, por las melodías y rock and rolles del inolvidable Fats Domino, al que tributó un cariñoso homenaje con una banda magnífica. Se ganó el apoyo de todos y, desde luego, también se ganó, con incansable esfuerzo, el caché que tuviera estipulado con la organización. ¡¡¡Contagiosamente alegre!!!.

Concierto de Kurt Elling el 22 de julio en el XXI Festival de Jazz de San Javier

Concierto de Kurt Elling el 22 de julio en el XXI Festival de Jazz de San Javier

Sarah McKenzie.-Esta australiana realza a sus músicos una y otra vez y solicita el aplauso para ellos. Se sabe poderosa, profesional, artista, virtuosa y sobrada para ganarse el respeto colectivo y, por añadidura, atesora una edad insultantemente joven (31 años). Consciente de que el éxito de su acompañamiento también repercute en el suyo de notable manera, sabe proporcionar alegrías y respeto a su banda. Domina la voz, convirtiéndola en una bendición para los sentidos, acaricia el piano con sensibilidad para arrancarle las mejores notas y compone temas con los que lanza discos que no necesitan ni envoltorio por ser un regalo en sí mismos. Al público de San Javier se lo tenía ganado por su visita anterior, hace dos años, vestida de blanco inmaculado y, en esta ocasión, de rojo pleno. Elegante, simpática, rigurosa y dando entrada a los músicos con una precisión magnífica. Puro jazz que detenía el paso del tiempo, embelesaba al auditorio, sonaba a gloria y generaba los más agradecidos aplausos. ¡¡¡Inmejorable!!!. Hugo Lippi (guitarra), Pierre Boussaguet (contrabajo), Sebastiaan de Krom (batería), Julien Alour (trompeta) “Plume” (saxo alto) y Gabor Bolla (saxo tenor).

Nine Below Zero Big Band.- Más completa la banda que en su cita anterior y con el denominar común de ese blues-rock que caldeaba el ambiente, imprimiendo un ritmo intensamente fuerte. Se percibe su antigua condición “punk” en las formas y estilos, aunque su nueva música está muy alejada de aquello: modernizados, actualizados con los tiempos y con demostrada veteranía para sonar a “big band” auténtica. Hasta las baladas ofrecían una fuerza especial próxima al rock, con la nota dominante, en este concierto, de la marcada y bien acogida experiencia de sus integrantes. Fue el programa doble, junto a Sarah McKenzie, del día 20. Dennis Greaves (cantante y guitarra), Charlotte Austen (cantante), Mark Feltham (armónica y cantante), Andrew Noble(piano), Ben Willis (bajo), Mickey Burkey (batería), Dave Boraston (trompeta) y Chris Rand (saxo).

Ignasi Terraza y Antonio Serrano.-Dos titanes de su instrumento a nivel internacional. Tanto el invidente pianista como el armonicista consideran “Jazz San Javier” como su propia casa por las numerosas ocasiones en las que han sido invitados. Inicio con temas estilizados e interpretados con gusto y maestría colectiva por ellos y sus acompañantes: Horacio Fumero (contrabajo) y Esteve Pi (batería) son otros dos “grandes”. Quedan solos “los maestros” rememorando la forma en que se conocieron y “atacan” la conocida canción “Alfonsina y el Mar”. Continúan con clásicos de la armónica romántica. Ingenio, imaginación y habilidades de cuatro grandes músicos propiciaron un concierto de altísima categoría. Y no perdamos el sentido de la “valoración” al haberles visto en tantas ocasiones, porque nos han acostumbrado a tal delicia que no se les perdonaría un descenso del nivel de calidad que, por supuesto, se presagia imposible. ¡¡¡Sublime!!!.

Walter “Wolfman” Washington & The Roadmasters.-Juguetea con sus músicos, convirtiéndose en más joven de espíritu que todos ellos a sus muy bien llevados 74 años. Y es que este mago de la guitarra tiene muchas más horas de vuelo que el resto de la “tripulación”. Y con Rhythm and blues, funk, blues y guiños al jazz, creando ambiente propio de New Orleans e introduciendo baladas y géneros derivados, ofrecieron una actuación enriquecida, variada y “presidida” por “el veterano” que goza de magnetismo, carisma y las ganas propias de un quinceañero. Sentado en taburete, pierna sobre pierna y con su vieja guitarra roja a la que hacía sonar como la auténtica estrella de las seis cuerdas que es, pues la manejó hasta con los dientes, mientras el batería ejecutaba sus efectos de percusión puesto en pie. ¡¡¡Espectacular!!!. Terry Scott Jr. (batería), Jack Cruz (bajo y coros), Paul Evans (trompeta), Tom Fitzpatrick (saxo y coros) y Steve Detroy (piano y órgano Hammond). Junto a Terraza y Serrano conformaron el doble programa del día 21.

Kurt Elling Quintet.-Canciones de compleja interpretación perfectamente ejecutadas. Y, cantando en español, nos sorprende con el bolero “Si te contara”, creado por el compositor, arreglista, violinista y director de orquesta cubano, Félix Reina. Prosigue con quiebros dominados con la voz, capacidad pulmonar, longitud del fraseo y una técnica depuradísima. Considerado uno de los mejores cantantes de jazz del mundo, no tuvo más que demostrarlo y lo consiguió, muy holgadamente, como aval añadido a su Grammy conseguido y las doce ocasiones nominado a ese premio. ¡¡¡Magistral!!!. El trompetista invitado, Marquis Hill, añadió brillo y maestría a la velada del día 22. Stuart Mindeman (piano), Clark Sommers (contrabajo), John McLean (guitarra) y Adonis Rose (batería). Buenos días.