MARAVILLAS FERNÁNDEZ
Los sentimientos de un opositor al cuerpo de maestros en estos días previos a una oposición que tiene convocada la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, se basan en dos: indignación y desánimo.
Indignación porque, a día de hoy y cerrado el plazo de inscripción (con unas tasas más del doble de caras que en las últimas), la Consejería de Educación sigue negociando con el Ministerio de Hacienda la cantidad de plazas que se tienen que ofertar. 200 propuso Murcia, frente a las 53 que reclama el Ministro.
Desánimo porque, tanto si son 53, como si son 200, la oferta es irrisoria y no responde a la demanda real de docentes en los centros públicos. 
Un opositor que no ha trabajado en la escuela pública antes, ¿puede optar a plaza? Naturalmente, no. Y lo que es peor: ¿puede optar a trabajar como interino en los próximos 3 o 4 años?Desgraciadamente, tampoco.
Yo llevo casi 4 años en una “Lista no preferente”, con la oposición aprobada y no he trabajado nunca. De hecho, el curso pasado fui convocada dos veces, sin llegar a tener adjudicación de una vacante y, este año, tras el recorte bestial de interinos, el número de lista por el que están adjudicando está más atrás que en el propio curso después de la última oposición. 
¿Esperanza? Ninguna.
Indignación y desánimo que aumentan cuando eres consciente de que las oposiciones no están convocadas para cubrir puestos
vacantes de maestros. Si quisieran hacerlo, estamos aproximadamente 4.000 maestros en lista de interinos esperando para ello. Esta oposición es una artimaña recaudatoria que no responde a necesidades de personal docente.
Maldito juego macabro el que están haciendo con nosotros. Me saldría de estas líneas para expresar el cabreo monumental que tengo. ¡No se juega con la esperanza e ilusión de la gente de esta manera!