Ana María VACAS

Nada más sentarnos para empezar a conversar, reconozco que quizás por haberlo visto caracterizado en numerosas obras clásicas y dado el atrezo natural que le acompaña, parecía que la entrevista la realizaba a uno de sus numerosos personajes.

Luis Martínez Arasa

Luis Martínez Arasa

Me sorprendo de nuevo ante el talento acompañado de educación, respeto, y sutileza. Un poco inquieto y de sonrisa grácil, intenta explicarme que en este momento está en el escenario perfecto; siempre pensé que una persona dedicada a la interpretación nunca pudiera ser a su vez tímido o quizás me lo pareciera, pero de lo que no hay ninguna duda es de su profesionalidad, es evidente con sólo cruzar un par de palabras, mostrándonos además su carácter, que difiere de cualquier personaje representado encima de un escenario.

Nacido el 10 de noviembre de 1975, pertenece a una generación en la cual nuevos recursos de ocio comenzaban a formar parte de la vida de los niños, talleres de distintas actividades complementaban la jornada diaria. Sus inicios en el mundo escénico forman parte de una dualidad dentro de dichas actividades. Comienza un taller en expresión corporal en el cual descubrió de manera fortuita que se encontraba muy a gusto dentro de este ámbito (como el mismo lo define), compaginando su tiempo con su otra pasión, el futbol. Vivía muy cerca de la ciudad de los periodistas y esto le dio la oportunidad de ser elegido para grabar un programa de Televisión Española junto a Pedro Reyes, “Cajón Desastre”, filmando la variedad de planos cortos que sirven de aprendizaje demostrativo para los profesionales del periodismo y que hasta hace muy poco se seguían utilizando para incentivar como parte de la formación… Posteriormente y después de tener ese primer contacto con la televisión, se siente atraído por el teatro colaborando en continuos proyectos en su instituto, participando como actor en obras como “Tartufo “.

Simultáneamente continua su carrera deportiva, ya formando parte de la cantera del Real Madrid en la selección juvenil. Inmerso de lleno a nivel profesional durante unos años, es fichado por equipos como Rayo Vallecano, Leganes, Murcia, Cartagena incluso en el Caravaca Club de Futbol. En el 2000 deja el futbol profesional, no teniendo dudas a lo que dedicar su presente y un año más tarde la interpretación desborda por su mente haciéndose visible en la Escuela Superior de Arte Dramático de Murcia, donde forma parte de la mayoría de las obras montadas por el teatro universitario, dirigidos por César Oliva, viviendo dos años de verdadero frenesí donde consigue patear literalmente multitud de escenarios que aumentan su versatilidad; una verdadera escuela en prácticas, casi sin vida propia, Luis lo define como aprender” el oficio de vivir”.

Su trayectoria desde este momento se vuelve vertiginosa, consigue trabajo con la compañía del Teatro Español en Madrid de la mano de su director Ángel Facio, uno de sus profesores en Murcia con el que ya había trabajado anteriormente con la obra ”Fuenteovejuna” y el más representativo del teatro independiente luchando contra los convencionalismos con su mítica compañía Goliardos. Alternando con la Escuela Popular de Cartagena con Alfredo Ávila, director de la compañía “la Murga” y en el Teatro Dramático Nacional donde debuta con la obra “El Rey Lear” (Shakespeare) y “Cocina” de María Fernández, con el director Will Keen uno de los genios de la interpretación a nivel internacional. Posteriormente en ese mismo teatro tiene la suerte de trabajar con una compañía inglesa dirigida por Deborah Warner con la obra “Julio Cesar”, experiencia que será muy significativa al compartir escenario con actores ingleses.

Recibe una oferta de trabajo para dar clases de interpretación en la Puebla de Don Fadrique que no puede rechazar, valorando el interés por fomentar la cultura de esta comunidad creando alternativas para desarrollar la interpretación..

En 2013 crea junto a varios compañeros más el grupo Entrementes, donde tiene oportunidad de poner en escena, tanto obras clásicas como contemporáneas, pero no cerrando nunca sus oportunidades con otras compañías, que cuentan con su colaboración en numerosas ocasiones como la compañía Alquibla, con obras como “Anfitrión” (Plauto), “La Malquerida” (Benavente), “Caciques,” (Carlos Arniches), ambientada en el año 1932, adaptación de César Oliva, esta última en cartel actualmente.

Siempre interesado por las diferentes formas de expresión escénicas, reconoce que le interesa experimentar el lenguaje audiovisual .Colabora con el Taller Independiente de Cine de Murcia con las obras “Eva en la nube” y “La Interminable Espera” de Arturo Gross, dirigidos por Jorge Izquierdo, cineasta que ahora reside en Barcelona. Su carácter dinámico le hacen preocuparse en cada momento por los proyectos de vanguardia que se hacen visibles a su alrededor participando como cofundador del Festivalito, festival de Cine Cortometraje y de la Fragua en Murcia. En la ECAM, Escuela de Cine de Madrid realiza unos treinta cortos con distintos directores como Chus Gutierrez, Daniela Fejerman, Juan Carlos Corazza, Eva Lesmes, González-Sinde… que complementan su formación y le hace evolucionar dentro de este mundo tan atractivo como inalcanzable. Incansable, absorbiendo como una esponja la enorme información que va recibiendo de los innumerables directores, consigue que su versatilidad aumente dando forma al actor intenso y comprometido que conocemos.

Hoy día sus sueños andan encadenados al mundo de la televisión y el cine, donde ya ha probado en series de televisión como “Amar en Tiempos Revueltos” en su primera temporada, “Los Serrano”, La Señora”, “El Internado” y “Los Hombres de Paco”.

Continúa con el teatro en directo que le proporciona estabilidad dentro de sus necesidades, y que supone un reto diario por el que no deja de perfeccionarse, preparándose como si la obra en proceso fuera la única. Ahora su presente se encuentra con la puesta en escena “Un tonto en una caja” dirigida por el actor murciano Carlos Santos y del autor Martín Giner de gira por Murcia y Castilla la Mancha.

A pesar de reconocer que la memorización de los textos le supone un esfuerzo, es lo que menos le preocupa dentro de la profesión, considera que el respeto tiene que ser la bandera que ondee por delante de todos los propósitos.

Su impresionante currículum que es imposible de relatar al completo en este artículo, las horas dedicadas a su formación y desarrollo personal que no hay reloj que pueda contabilizar y su talante escénico, nos muestra un actor con multitud de recursos, expresivo, determinante, con carisma y talento del que siempre nos gusta disfrutar encima de un escenario, en las calles, o en cualquier situación que nos proponga, porque a estas alturas sabemos reconocer al buen actor, y Luis, sin duda lo eres.