ISABEL ESPÍN
Si en este momento tuviese que trasladarse a un lugar, aquel que desee, ¿cuál elegiría? Sin duda, según su estado de ánimo preferirá un sitio tranquilo o, en cambio, se inclinará más por una zona bulliciosa y vivaz. Por tanto, no le sonará descabellado que ahora declare que todo lugar produce un sentimiento diferente a cada individuo.peli-lugares-comunes
Así, me dispongo a exhortarle que dibuje un mapa, tan extraordinario y minucioso como le apetezca, después obsérvelo. Tras congratularse por su obra, podrá llegar a la conclusión de que acaba de retratarse a sí mismo y a sus recuerdos. Siga contemplando su mapa, no dudo de que un punto bastante importante, sino el central, es aquel calificado como «hogar», éste puede ser su domicilio o no, también puede tratarse de cualquier lugar donde se sienta más plenamente usted mismo. Los otros puntos que conforman el mapa tenga por seguro que se relacionan con los rincones habituales de su vida y, como he mencionado, de sus recuerdos.
Los recuerdos son esos maravillosos transportadores de imágenes que nos llevan a cualquier lugar del pasado, que nos inducen a volver a caminar o a curiosear aquello que tantas veces hemos contemplado. Por ello, los lugares nos producen alegría o tristeza, en la misma medida que zozobra, pues siempre estaremos en un espacio que nos acompañará, queramos o no, en nuestro futuro desconocido.