JULIA GIMÉNEZ/Concejal de Hacienda y Empleo en el Ayuntamiento de Caravaca

El pasado 29 de febrero, en sesión plenaria, y con el apoyo del grupo municipal de Izquierda Unida, fueron aprobados los Presupuesto Generales del Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz para el presente ejercicio 2016.

JULIA GIMÉNEZ/Concejal de Hacienda y Empleo en el Ayuntamiento de Caravaca

El pasado 29 de febrero, en sesión plenaria, y con el apoyo del grupo municipal de Izquierda Unida, fueron aprobados los Presupuesto Generales del Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz para el presente ejercicio 2016.
Estos presupuestos, los primeros elaborados por el nuevo equipo de gobierno tras las pasadas elecciones municipales, marcan una nueva tendencia en el modo de entender la política municipal. A pesar de la brutal bajada de ingresos, el desorden organizativo, las limitaciones económicas, contractuales y legales a las que nos hemos visto constreñidos desde nuestra llegada, hemos conseguido establecer las líneas maestras de un presupuesto cuyo principal objetivo se centrará en mejorar la calidad de vida de todos los caravaqueños y caravaqueñas, que en definitiva son quienes viven y construyen nuestra ciudad.
Es un presupuesto equilibrado y realista, con un marcado carácter social, en el que hemos aumentado las partidas más importantes para nosotros, que son las destinadas a fomento del empleo, educación, turismo, deporte, cultura y servicios sociales.
En el nuevo equipo de gobierno tenemos como principal objetivo potenciar los servicios sociales, como medio para dar respuesta a las dificultades que atraviesan las familias más necesitadas, son múltiples y diferentes las líneas de actuación (hemos aumentado de 3.000 a 19.000 euros las ayudas a personas sin recursos y hemos incluido 31.000 euros para becas de comedores y escuelas sociales…).
Además, apostamos decididamente por el empleo, que ha sufrido un gravísimo deterioro en los últimos tiempos (aumentando la partida en un 411%). Creemos que es el momento de cambiar esta tendencia, presentando unos presupuestos que marquen el inicio de un cambio hacía una política de promoción de empleo, que ha de profundizarse en ejercicios venideros.
Hemos aumentado, igualmente, las áreas de cultura y turismo, objetivos fundamentales de este equipo, para colaborar con el enriquecimiento personal y colectivo de nuestros vecinos.
En su elaboración, hemos trabajado aplicando nuevas políticas, pensando en las personas, en un intento de dar respuesta a sus necesidades, con el objetivo claro de mejorar su vida, porque no es otra la utilidad, ni el sentido de un Ayuntamiento que ha de estar volcado con la ciudadanía.
Desde el primer momento, conscientes de que gobernamos en minoría y porque creemos en una nueva manera de gobernar, nos propusimos elaborar unos presupuestos consensuados con todos los grupos municipales, donde el diálogo y las propuestas que apuestan por el bienestar fueran protagonistas en su elaboración.
Lamentablemente, sólo el grupo de Izquierda Unida, se tomó esta iniciativa en serio, aportando ideas y propuestas, que fueron incluidas en el proyecto de presupuesto. Por lo que sólo presentaron dos enmiendas, que fueron aprobadas por ir en consonancia con las ideas de este equipo de gobierno. Por su esfuerzo y trabajo, agradecemos la labor de IU que se centró en trabajar por Caravaca, y aunque algunos hablan de pacto encubierto lo que quedó al descubierto fue su sentido común.
El PP no se lo tomó tan enserio. No nos dio la oportunidad de llegar a acuerdos y, desde ese momento, su “oposición constructiva” cayó por su propio peso, perdiendo todos sus argumentos. Si el PP tenía miedo de que dialogando llegáramos a algún tipo de “acuerdo” o “pacto encubierto” como ellos lo llaman, lo único que hubiéramos logrado es que apoyaran unos presupuestos beneficiosos para toda la población.
El PP dice que hemos pasado el rodillo, pero la realidad, por ellos también conocida, es que sus enmiendas eran improvisadas y carecían de rigor contable. Además, es de muy mal gusto que dos de ellas fueran encaminadas a eliminar el crédito de la partida destinada a la construcción de una plaza en honor al alcalde, Antonio García Martínez-Reina. Al margen de ideologías políticas, es injusto cambiar esta iniciativa del equipo de gobierno por un puente cuya financiación debe pagarlo el Consorcio de la Vía Verde y la otra enmienda, destinada al proyecto Europan, sobre unos terrenos que todavía no son municipales y que siempre ha sido eso, un proyecto que, precisamente fue aprobado en la etapa de nuestro querido y recordado alcalde, y durante 16 años dejaron olvidado en un cajón.
Respecto a Ciudadanos, es cierto que nos reunimos en varias ocasiones, y también es cierto que rechazamos sus enmiendas. Entendemos que le interesan más las formas que el fondo, dándole más importancia a la puesta en escena en el Pleno, que al contenido de las mismas, que es lo que realmente les interesaba. En política, es muy populista discutir sobre el sueldo del alcalde y concejales, pero son más las palabras que las obras las que les empujan, porque en dos ocasiones preguntamos si el portavoz del grupo Ciudadanos estaría dispuesto a reducir su asignación en un 30%, que proponía para el equipo de gobierno, y a día de hoy seguimos esperando su respuesta.
No obstante, la inexistente colaboración y falta de diálogo de algunos grupo políticos, así como la limitada disponibilidad económica no puede servirnos para eludir nuestra responsabilidad o para justificar una falta de acción frente a los problemas de los ciudadanos, por lo que a través de este Presupuesto queremos dar cumplimiento al firme compromiso adquirido con la ciudadanía, trabajando para corregir el grave desequilibrio económico que sufre nuestro Ayuntamiento, estableciendo como principal objetivo corregir el deficiente sistema recaudatorio, haciendo todo lo posible para mejorar las oportunidades y condiciones de vida de todos nuestros vecinos y vecinas, con cuya colaboración esencial, intentaremos combatir los efectos de la crisis económica y crear los mayores niveles de justicia social, de desarrollo personal y colectivo.
Y hablamos de “colaboración esencial” porque a través de la próxima instauración de los presupuestos participativos, queremos construir un proyecto político de continuidad que defina y profundice en nuestra firme convicción de que necesitamos una activa intervención pública en la elaboración de los presupuestos, resultando imprescindibles las iniciativas e inquietudes de los ciudadanos para realizarlos y así demostrar, una vez más, que es posible hacer bien las cosas de una forma diferente.