JENNIFER FUENTES

Los juegos de rol son otro tipo de juegos de mesa, como vimos hace algunas semanas. Sin embargo, hay grandes diferencias entre ellos puesto que todos estos juegos se basan en la interpretación de uno o varios personajes que los jugadores deberán crear y elementos (dados, cartas) para dotar también de cierto azar a la “narración” que se llevará a cabo a lo largo de la partida. Este relato es interactivo ya que los jugadores, a través de sus personajes, tomarán decisiones y actuarán en un entorno imaginario creado, hasta cierto punto, por ellos mismos. 

El entorno y la ambientación puede ser desde fantasía medieval como el archiconocido Dragones y mazmorras, futurista como Cyberpunk o de terror detectivesco como La llamada de Cthulhu entre otras muchas posibilidades. No obstante, hay tantas posibilidades como estrellas en el cielo y esa es una de las razones por las que el límite de un juego de este tipo es solo la imaginación. Además, y aunque tienen ya varias décadas de historia, actualmente encontramos un resurgimiento gracias a, entre otras cosas, una apreciación por ellos en diversos medios audiovisuales con series como Stranger things o The Big Bang theory o canales especializados de Youtube.

 ¿Por qué proponemos estos juegos? Principalmente por tres razones. La primera es que es un juego cooperativo, donde los jugadores deberán formar un equipo y trabajar juntos para conseguir su propósito. Por tanto, es una gran forma de divertirse en familia o con amigos, reforzando los lazos afectivos. La segunda razón es que la situación de confinamiento nos lleva a hacer un uso excesivo de móviles, televisión, ordenadores, etc. y los juegos de rol necesitan solo unos dados, el manual en cuestión y papel y lápiz de modo que una partida puede ayudar a descansar unas horas del brillo de estos aparatos. La tercera y última razón es que todo el mundo puede jugar y disfrutar sin importar la edad. Ya se tenga 8 u 80 años, es una actividad que divierte y enseña empatía, socialización, cultura, literatura, historia… e incluso lengua, pues interpretar a los personajes significa que todo lo que ocurra deberá ser narrado y descrito a través de las palabras. Tanto es así, que diversos estudios muestran que los juegos de rol mejoran la competencia comunicativa y fomentan la lectura y escritura, al igual que la imaginación y la creatividad, incluso formando parte de la metodología didáctica del aprendizaje basado en juegos.

¿Pero por dónde empezar? Como ya hemos dicho con anterioridad, hay juegos para todos los gustos y casi cualquiera puede ser un buen punto de partida si te interesa su ambientación o su historia (desde revoluciones contra sistemas oprimidos hasta una space opera con tintes de las mil y una noches pasando por el lejano oeste). No obstante, nuestras recomendaciones se van a basar en la sencillez y en su gratuidad.

 Por una parte, el grupo creativo GrapasyMapas tiene juegos con ambientación de fantasía medieval (Vieja Escuela), cyberpunk, pulp, salvaje oeste y de niños y adolescentes en los años 80 (Nuestro último verano). Por su parte, el blog Bastión rolero publica artículos, reseñas y partidas ya preparadas y listas para jugar (de nuevo, de manera gratuita). También el grupo creativo lorquino La Marca del Este tiene muchos de sus materiales de rol en abierto para que todo el mundo pueda disfrutar de ellos además de haber donado ejemplares a diversas bibliotecas municipales.

¿Qué mejor manera, entonces, de pasar la tarde viviendo aventuras en lugares inimaginables, convirtiéndose en héroes, luchando contra monstruos lovecraftianos, descubriendo misterios y divirtiéndose alrededor de una mesa?