MICAELA FERNÁNDEZ

‘Campos del Río, donde vive la luna’. Puede ser una de las frases que mejor definen al municipio pero, realmente, las noches de luna plena, cuando los sonidos del silencio inundan la oscuridad y el reflejo de la luz de la luna alumbra los barrancos desérticos, el paisaje que rodea Campos del Río, visto desde rincones como el Mirador de la Iglesia, es todo espectáculo para los sentidos.

Es por este motivo por el que Campos del Río apuesta por difundir rutas paisajísticas de gran valor como son estos barrancos desérticos, también conocidos como ‘badlands’, y “fomentar este desierto y desarrollarlo para convertirlo en un paisaje diferente manteniendo los cuidados ambientales necesarios y protegerlo en la medida de lo posible para poder disfrutarlo a nivel turístico”, destaca María José Pérez.

Es un proyecto que no necesita de una gran estructura y, gracias al gran esfuerzo de la Asociación Senderista de Campos del Río, que son los que mejor conocen la zona, se pretende promover una serie de rutas diurnas y nocturnas para el disfrute de vecinos y visitantes. “

Tenemos que seguir negociando con la Asociación Senderista para ver en qué podemos colaborar desde el Ayuntamiento y, dado al conocimiento de la zona, esperamos que puedan ser los promotores e impulsores de la dinamización de este recurso único lleno de valor paisajístico y de ocio”.