José María Ortega González.
Hay imágenes que dicen mucho. Hay cosas cotidianas que reflejan un fondo de degradación en nuestra vida social. Durante décadas era improbable ver a alguien recogiendo la basura de un contenedor, ahora hay colas frente a los contenedores de los supermercados.
Este mes ando un poco obsesionCalles de Bullasado por un tema menor: los aparcamientos en nuestros pueblos. Resulta que son miles de multas por mal aparcamiento las que se ponen, resulta que esas multas sirven para recaudar y también para recaudar, pues, mire usted por dónde, el efecto disuasorio sobre los que aparcan mal está siendo prácticamente nulo. Aquí aparca mal hasta el tato, demasiada gente y, para ejemplo, aparcan mal muchos concejales, alcaldes y …hasta la Policía Municipal que pone las multas. ¿La coherencia? ¿La ejemplaridad? –me habla usted de animales mitológicos o de futbolistas de una liga extranjera?
¿Que exagero? Pues bueno, dense ustedes una vuelva cualquier mañana por la calle peatonal de Bullas denominada Calle Acequia y verá cómo los conductores de los turismo hacen el mismo caso de las señales como la propia policía local de Bullas. Aunque se me cabreen con esto, ellos saben que muy cerquita tienen plaza reservada, y también saben que el adoquinado de la calle acequia no está hecho para soportar el peso constante de sus todoterrenos, pero el caso es que si no hay patrulla o evento relevante son dos todoterrenos dos los que aparcan mal ante los ojos de los ciudadanos que alguna vez habrán sido multados. En la zona frente al Ayuntamiento reservada a autoridades aparca usualmente uno que no es autoridad pero sí Presidente del PP. ¡Respete usted las normas de tráfico! ¡No coma carne en cuaresma y traiga para acá ese jamón!
Pero no es esta situación patrimonio de Bullas. Conozco en Cehegín a varios que tienen plaza de garaje permanente en aceras cercanas a sus casas y frente a las que pasa la policía sin ánimo alguno de empuñar el bolígrafo. Si circula usted por la Calle poniente y aledañas tenga cuidado con no rallar a ninguno de los vehículos cómodamente ubicados en las aceras por particulares que se están tomando una caña, sobretodo particulares que trabajan en el Ayuntamiento, o familiares de políticos que, teniendo cerca la vara de mando, ¿para qué van a buscar aparcamiento junto a los mortales habiendo aceras y lugares donde nunca nos multan?. Hay uno incluso que, siendo como es buen chaval y de Protección Civil, es riguroso en sus horarios de aparcar mal, justo a la hora de la cena, pues el hombre, siendo el Ayuntamiento de toda la vida tiene que cenar en el bar que le apetece y dejar la burra pisando las aceras sin que nadie venga a perturbar su bien ganada manduca.
Y luego te enteras de que un alto cargo de la Policía Local de Caravaca ha sido descubierto quitándose a sí mismo y a la parentela multas por docenas; y tú, que no puedes hacer otra cosa que pagar tus impuestos y de vez en cuando una multa de tráfico, empiezas a estar verdaderamente harto de tener que convivir con tanta des vergüenza. Y piensas una pregunta y te asustas al imaginar posibles respuestas: ¿Cuántos otros rincones de nuestras vidas han sido ya tomados por esta falta de civismo?