JAIME PARRA

Los alumnos del IES Emilio Pérez Piñero de Calasparra han comenzado desde hoy a participar en las charlas-taller que forman parte del proyecto ´Ni cuentos con perdices ni novelas rosas´ a la hora de amar, desarrollado por la Asociación de Mujeres Jóvenes de la Región (MUJOMUR), cuya presidenta es Loola Pérez, que imparte en las aulas talleres desmitificando mitos del amor romántico, y que se desarrollarán hasta mayo.

Filósofa y sexóloga, presidenta de MUJOMUR, Loola Pérez, con quien hablamos, ha publicado “Maldita feminista” (Seix Barral).

– ¿De qué trata el proyecto que ha presentado en Calasparra? ¿A qué edades va dirigido?

El proyecto “Ni cuentos con perdices ni novelas rosa” se desarrolla a través de dos ejes: la educación en igualdad y la educación sexual. Aunque nació dirigido a 3º y 4º de la ESO. En el caso de este IES, lo hemos adaptado para alumnado de Formación Profesional, que comprende edades de 16, 17 o 18 años. Se desarrollada de forma continuada y con una metodología participativa. Ahora lo que observamos es que el confinamiento ha supuesto una vuelta a la introspección, pero también ha sacado a la luz necesidades psicosociales no cubiertas. Ante ello, hemos tenido que redefinir y ampliar algunos contenidos. Es una intervención que está viva y que va adaptando. Este año hemos mantenido también la evaluación con el alumnado, pero con la particularidad de que se hace online. Para nosotras es fundamental tener resultados y conocer la efectividad de la intervención.

– ¿Cuál ha sido la reacción de los alumnos del IES Pérez Piñero?

La acogida ha sido excelente. Desde que empieza el proyecto el alumnado es el protagonistas. Es importante entender su momento vital y su cultura para potenciar el aprendizaje. Si empiezas juzgándoles, estás perdida. Existe el estereotipo de que la juventud es irresponsable, machista e insensible. Es un error trabajar desde esas etiquetas: la juventud también es todo lo contrario y nosotras lo vemos día a día en las aulas. Quieren aprender, mejorar sus habilidades sociales, pero a veces no tienen una figura educativa de referencia en ese sentido. ¿Son machistas? Pues como también lo eran otras generaciones, pero hoy también ese machismo es diferente. Los valores y actitudes machistas son propias de gente incivilizada.

Nadie cree que una persona puede hacer un uso correcto de la ortografía en 50 minutos, pero seguimos creyendo que 50 minutos son suficientes para que las y los jóvenes asuman el valor de la igualdad, identifiquen la violencia de género y la violencia en la pareja, cambien los estereotipos de género o desarrollen la aceptación personal y la responsabilidad en lo que respecta a la vivencia de su sexualidad. Nosotras no tenemos nada en contra de los milagros, pero como decimos de forma simpática eso es competencia de Dios. Él tiene el monopolio. En MUJOMUR hacemos educación y necesitamos dar valor a sus fundamentos y a la continuidad de la misma. Es un gran avance que el Ayuntamiento de Calasparra quiera impulsar y acompañar nuestro trabajo.

– Usted ha participado anteriormente en Caravaca y Calasparra en las jornadas “Una educación para el siglo XXI”.  ¿Qué importancia tiene la escuela para la educación en igualdad

Son los primeros ámbitos de socialización de chicos y chicas. Ahí el reto sigue siendo evitar los estereotipos de género, dado que estos tienen un valor descriptivo y prescriptivo que puede limitar las posibilidades de desarrollo; y los modelos de apego.

– Cada cierto tiempo nos llegan noticias sobre cómo el acceso cada vez más temprano a la pornografía crea jóvenes violentos, ¿tiene alguna base científica esta creencia? 

No existe evidencia científica de que la pornografía provoque más violaciones o violencia. Ahora bien, si eres ya una persona violenta, la pornografía puede actuar como una forma de ‘añadir más gasolina’ a esa actitud. Lo que sí observamos es que la pornografía está influyendo en el imaginario de la juventud y en la vivencia de la propia sexualidad. Es una generación que, en general, antes de dar su primer beso, ha visto algún contenido pornográfico, ya sea de forma deseada o accidental.

– “Hablar de cuerpos equivocados y fomentar el género como identidad contradice todas las normativas de igualdad, refuerza el sexismo en la infancia y pone las bases para truncar su sano desarrollo”. Esta es una cita de una carta abierta firmada por grupo de feministas acerca de la Ley Trans. Usted que es crítica con aspectos de ley, ¿cree también como ellas que puede vulnerar la igualdad?

Se ha creado un debate injusto con la ley trans. Una cosa es que haya críticas fundamentadas, con el objetivo de mejorar el texto y otra, muy distinta, que se recurra a la manipulación y al pánico moral como se señala en el fragmento citado. Si un anteproyecto de ley vulnerara el principio de igualdad entre mujeres y hombres, sería considerado inconstitucional. Es necesario una ley trans estatal para que no haya diferencias entre CC.AA. y que las personas trans estén protegidas y asistidas desde un modelo no patologizante. Pero no hay un itinerario claro en este momento.

Usted está acostumbrada a las críticas en redes sociales y  a que a veces éstas se conviertan en acoso y abuso verbal.  ¿Puede dar algún consejo a los adolescente que sufran este tipo de violencia?

Es importante romper el silencio y pedir ayuda. Quien acosa es cobarde y trata de controlar y marginar a las personas con talento, a personas genuinas o simplemente a quien se atreve a ser diferente. La víctima nunca es culpable.

¿Hay algún libro sobre educar en igualdad o feminismo que recomendaría a los jóvenes?

Un buen inicio puede ser Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo de Chimamanda Ngozi Adichie. Aunque algunos alumnos y alumnas me confiesan que han empezado a leer mi libro, Maldita Feminista. Me da como un poco de corte, pero sobre todo me despierta mucha ilusión.