CARLOS MARTÍNEZ SOLER

No siempre es necesario recurrir a grandes premisas (apocalipsis zombie, invasión alienígena…) para conformar un producto notable que sea disfrutable para el gran público. Doctor Foster, la serie que hoy nos ocupa, parte de un suceso muy anclado en la realidad y que podría afectarnos a cualquiera de nosotros: la infidelidad

CARLOS MARTÍNEZ SOLER

No siempre es necesario recurrir a grandes premisas (apocalipsis zombie, invasión alienígena…) para conformar un producto notable que sea disfrutable para el gran público. Doctor Foster, la serie que hoy nos ocupa, parte de un suceso muy anclado en la realidad y que podría afectarnos a cualquiera de nosotros: la infidelidad
Todo nace de un descubrimiento a priori sin importancia, la protagonista, la doctora Gemma Foster, encuentra un cabello que no es suyo en la bufanda de su marido y, a partir de aquí, la maquinaria se pone en marcha haciendo estallar en ella los celos que pondrán su mundo patas arribas. De hecho, poco tardará en descubrir el affair de su esposo, siendo en ese momento, cuando la coqueta, educada y madre perfecta, dará paso a la más salvaje de las bestias.
No teman por si les he destripado la serie, no es así, en los primeros 25 minutos de metraje se destapa todo el pastel, siendo lo que sucede a continuación lo que atrapará a la audiencia. En lo que queda de temporada (5 capítulos), asistiremos a la mutación de la apocada doctora, que a cada minuto que pasa se adentrará cada vez más en una espiral de maldad de la que le será difícil salir. Sin embargo, la gran virtud de este relato reside en que se mueve como pez en el agua en esa fina línea que separa el bien del mal, consiguiendo en todo momento que el público se identifique con un personaje, que como Walter White, Dexter Morgan…, recurre a la crueldad amparada en una buena justificación: su marido se acuesta con otra.
En esta serie con sello BBC, donde destaca por encima de todo la visceral interpretación de sus actores, su excelente puesta en escena y su cuidado uso del tiempo, los espacios, la música y los silencios, seremos observadores de los entresijos de una pareja cuya armonía se ve truncada para siempre. Los celos y la desconfianza serán el caldo de cultivo de un mundo gris en el que cualquier situación puede hacer encender la mecha que haga saltar todo por los aires, pues si tú estuvieras en la situación de Gemma ¿qué harías?….