GLORIA GÓMEZ/CONCEJALA SOCIALISTA EN EL AYUNTAMIENTO DE CARAVACA

Últimamente oímos mucho al gobierno municipal hablar de “transparencia” y casi siempre utilizan este término para hacer creer que hacen algo extraordinario cuando es mera publicidad política.

Mi intención con este artículo no es otra que la de diferenciar el concepto básico y amable de la Transparencia, con el que está queriendo vendernos el equipo de gobierno actual del pacto populares y ciudadanos.

El principio básico de la transparencia consiste en una relación entre los poderes públicos y la ciudadanía. Un gobierno transparente es aquel que ejercita una rendición de cuentas de todos sus actos, de sus decisiones, relaciones y cuantos pasos realicen en el proceso de su gestión. Es el examen que hace la ciudadanía a sus instituciones públicas para valorar si hay un buen gobierno.

Cuando hablamos de transparencia es necesario enfatizar que lo hacemos de un derecho fundamental, el Derecho a Saber.

El que fuera Presidente del Consejo de la Transparencia de la Región de Murcia, José Molina, recientemente fallecido y al que admiraba y admiro profundamente, hizo referencia en una de sus publicaciones a la reflexión del jurista Jiménez Asensio sobre el abuso que se está realizando por parte de evaluadores de instituciones públicas con altas notas en transparencia. Él insiste en que parece que la ecuación ‘más transparencia menos corrupción’, que es válida para buena parte de los países demócratas avanzados, no parece ofrecer en nuestro caso una identidad perfecta. “El problema está mal enfocado, porque con tanta publicidad de ‘portales’ nos quieren confundir cumpliendo con la publicidad activa que nos marca nuestra legislación, el problema es de nota. Olvidan, o se quiere olvidar, que cuando se equipara la transparencia a publicitar muchos datos mezclándolo con un mensaje de cumplimiento, y con indicadores que lo avalan, eso es información, que es el primer escalón para alcanzar la transparencia. Nos hemos quedado en el concepto de ‘transparencia pobre’ descafeinada, y hemos renunciado a la energía que supone la transparencia como reforma de las administraciones públicas.” Pepe Molina

Estamos convirtiendo la publicidad activa en transparencia. Para el Partido Popular transparencia es igual a vender lo que el Ayuntamiento hace por y para los vecinos, pero luego no tiene en cuenta sus opiniones.

Crearon el proyecto “La Piel de cada Barrio”, un nombre rimbombante para hacernos creer a los ciudadanos que cuentan con nosotros. Y digo hacernos creer, porque la realidad es que, cuando tienen un proyecto para el arreglo de alguna calle, plaza o paseo, reúnen a los vecinos de ese barrio para, supuestamente, pedirles opinión y lo que hacen es vender su proyecto, pero luego todas las reivindicaciones que salen de esa reunión, se las pasan por el arco del triunfo. Los proyectos los llevan cerrados y les molesta mucho tener que cambiarlos. Ellos solo quieren publicitarlos.

El Partido Popular está acostumbrado a ponerle precio a todo y ellos pagan por la transparencia. Está claro que había que poner en marcha un Portal de Transparencia propio, porque el que nos facilitaba el Ministerio, daba muchos problemas y no era del todo práctico, de hecho esto fue uno de los objetivos que nos planteamos en nuestro programa electoral para que la transparencia fuera real, efectiva y sobre todo útil para los caravaqueños. Pero de ahí a pagarle precisamente a una de las empresas que realiza luego las mediciones, para que nos haga un portal, va un trecho. El portal se podría haber hecho con medios propios, pero lo que realmente se pretendía era subir en las evaluaciones que estas empresas hacen todos los años a los Ayuntamientos y así poder venderlo como que son un gobierno súper transparente. Evaluaciones, por cierto, puestas en entredicho por muchísimos expertos, puesto que la información publicada en ningún caso genera por sí misma conocimiento de la actividad pública sin necesidad de una interpretación previa por el ciudadano, que en la mayoría de los casos, resulta difícil. Eso sin contar con que una misma administración pública obtiene muy distintos resultados dependiendo de quién realiza la medición.

La transparencia debe ser sinceridad ante todo y esto es algo de lo que el gobierno municipal actual adolece.