MANUELA SEVILLA

Nuestra Torre del Reloj tiene una larga vida y varias joyas escondidas en su interior, vamos a contar la historia de la primera joya: La Campana. Esta torre es de carácter civil y posiblemente mandada edificar por el Concejo de la Villa de Calasparra, se tienen datos documentales de 1609 como reza en su cartel, pero es anterior, cuando surgió la necesidad de regular las tandas de riego, de ese bien tan preciado en nuestra localidad y que siempre ha originado peleas y reyertas, también marcaba el modo de vida, hoy perdido, en el que el ritmo de las campanas acompañaba el devenir de la vida diaria, los ritmos de trabajo y emitía mensajes sociales e incluso de reunión de los ciudadanos para tratar asuntos del Concejo.

En un principio era bastante más baja que la actual y no existía el reloj, solo una gran campana, esta aunque no tengamos datos documentales, se realizaría su fundición en el pueblo pues así se ha hecho en otros lugares de España. Esto supondría un gran acontecimiento y participaría toda la población, el mantenimiento del fuego , el molde de madera, cera y barro , de estopa, algodón y paja, se funden en bronce en aleación con cobre, estaño…, luego vendría la consagración ya que las campanas como los cálices se consagran , las civiles también se consagraban aunque no eran obligatorio pero nuestra campana dada la inscripción religiosa que lleva si se consagraría y seria por el obispo o un sacerdote delegado que llevaría capa pluvial, la bendice con sal, se lava y se hacen las siete cruces con el óleo de los enfermos y se inciensa en el interior.

Es en 1530 cuando Calasparra cuente con 224 familias y un poco después se produce un desarrollo urbanístico en la antigua plaza del pueblo junto a la Encomienda, La iglesia de San Pedro, la Lonja y la torre junto a la cárcel. Muy cercanas existen torres campanarios de carácter civil como la de Pliego, Bullas, Mula, y Totana y también fuera de esta, de entre todas ellas nuestra torre se asemeja con la Torre Nueva de Zaragoza S. XVI que también era mudéjar y con un cuerpo octogonal como creo que tendría esta antes de rehacerla pues se quiso hacer octogonal pero no se consiguió. Y una vez situada la torre en la época en la que se construyó nos fijamos en la CAMPANA con letras mayúsculas ya que me parece de gran importancia por lo que a continuación explicaré.

Las campanas llevan una inscripción normalmente en la parte superior con una función de representación de quien las paga, también religiosa como objetos protectores y casi mágicos ya que estas inscripciones eran activadas mediante el volteo o bandeo de la campana llevando su oración en un susurro a todos los lugares de la población., aunque esta campana no se puede voltear, ni bandear ya que es fija solo seria el toque.

La traducción de la inscripción nos la ha facilitado Don Francesc Llop i Bayo Doctor en Antropología Social al que hemos solicitado ayuda: En el tercio, con dos cordones por encima y dos cordones por debajo figura » + iĥs # ḿia #afulgure # et # tempestate # liberanos # d`ne # ańo # de # m # d # lxxii» . Observamos cuatro abreviaturas: encima de la h de «iĥs», encima de la m de «ḿia» , encima de la n de «ańo» y encima de la n de “dne” Por tanto, la inscripción combina el griego, el latín y el español, como es habitual en aquellos momentos, y la debieron escribir «ihsus. maria. a fulgure et tempestate libera nos domine. añode mdlxxii» y se puede traducir como «Jesús. María. De los rayos y de las tormentas, libéranos Señor. Año de 1572.» En español era correcto poner «año de» pero en latín solamente ponían «anno».

Nos fijamos en esta fecha 1572 que es anterior a los datos documentales que teníamos de la torre y que concuerdan con la expansión demográfica y urbanística que tuvo Calasparra. La campana cuenta en el medio con una cruz con pedestal o de calvario con los tres clavos realizados de forma diferente y luego cuenta con tres cordones juntos en el medio y dos cordones separados en el medio pie. Tiene un diámetro de 80 cm. Pesará cerca de los 300 kilos. Carece de dos elementos habituales en las campanas del XVI: una serie de pequeños grabados, generalmente cuatro, por debajo de la inscripción, normalmente dos «Ecce Homo», una Virgen con Niño y un San Miguel, lo que podría explicarse por ser una campana civil, pero que se contradice tanto con la cruz como con la inscripción y la nula referencia municipal, incluso con el escudo. Tampoco hay nombre del autor. Los textos, muchos de ellos protectores o de oración, eran “activados “mediante la acción de hacer sonar la campana. De esta forma cumplían su función Aquí toda la decoración y texto son protectores, ya que al iniciar la inscripción vemos una Cruz de Malta de ocho puntas que existe en otras campanas, pero que aquí cobra mayor interés al pertenecer Calasparra a la Orden de San Juan de Jerusalén y al estar tan cerca de la Encomienda donde tenía la casa-palacete el comendador de esta orden. La separación entre palabras se realiza mediante un jarrón de azucenas símbolo de la Virgen María. Resaltando su carácter protector

Existe otra campana con una inscripción parecida en la Catedral de Pamplona posterior a la nuestra de 1584 cuya inscripción dice: A FULGURE ET TEMPESTATE LIBERA NOS AÑO 1584. Nuestra campana debe de ser una de las más antiguas de la región si exceptuamos la campana colocada en la Catedral llamada “La Mora” que data de 1383 y que como la nuestra se consideran campanas de los conjuros De los conjuros se pueden esperar efectos diversos: para algunos, son oraciones dirigidas a Dios según afirma Para otros, las vibraciones que producen el tañer de las campanas situadas a determinada altura, rompen las nubes y evitan los efectos dañinos del granizo o de los rayos. Ya solo nos queda hablar del lenguaje de las campanas, ese repique que es una habilidad que exige dominar este arte como campanero y es que las campanas tienen un lenguaje especial y bien identificado, en sus toques y sones se distingue lo que se quiere expresar.

Hemos entrevistado a uno de los tres campaneros que hoy día tocan esta campana Don José María Guerrero Moya que nos ha hablado de los toques de hoy en día.

Él se inició en este arte a los 14 años siendo un primo suyo el que lo enseño y que a lo largo de todo este tiempo ha ido refinando y aprendiendo, las campanas tocan a alegría o a tristeza si es referente a un hombre son tres golpes y de mujer dos golpes de campana, luego está el de arrebato o a fuego donde los toques son seguidos y rápidos talan-tal, talan-tal y por último seria los de alegría seria dos series de 9 toques y luego una de 12 toques es el sonido tan característico que anuncia la llegada de la Virgen de la Esperanza durante el mes de Mayo a Calasparra.

Como datos curiosos nuestra campana siempre ha tocado cuando fallece un Papa y cuando un nuevo Papa se pone el solideo en la silla de San Pedro, por lo tanto el campanero actual toco en la muerte de Pío XII en 1958 y así con los sucesivos Papas pero no en el caso de Benedicto XVI que dimitió y por lo tanto no se tocaron las campanas. También ha sonado a fuego dos veces en el año 1940 cuando se incendió la fábrica de esparto situada en el paraje del Molinico y en el incendio de una zapatería en el mismo centro del pueblo.

En Semana Santa es costumbre que las campanas no toquen deben enmudecer durante el tiempo en que Cristo permanece muerto en señal de luto, Jueves y Viernes Santo sustituyendo el sonido por el de una matraca o carraca por eso en las procesiones de nuestro pueblo hemos visto un nazareno tocando este instrumento. Y el toque más arraigado en nuestros oídos y corazones se produce el día 30 de Mayo cuando repica a alegría, alborozo por la mañana y por la tarde anunciando la llegada el día 1 de Mayo de Nuestra Patrona a Calasparra para permanecer durante el mes de las flores.

Ahora ya sabemos algo más de esa pequeña casita en la calle Mayor número 19 y de la primera de sus moradores LA CAMPANA de su bronce y del badajo que nos acompaña todas las horas del día y de la noche y que debemos conservar como nos la dejaron los primeros pobladores de nuestro municipio y declarándola Bien Mueble de Interés Cultural, ya que su conjunto de Torre Concejil y campana tan antigua es un caso excepcional.

En la 2º parte seguiremos con la otra joya de la torre: EL RELOJ. Agradecemos al Ayuntamiento y a Juan del Museo del Arroz que nos facilitarán la visita a la Torre.