Ya en la calle el nº 1032

La vida y la muerte

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Pocket
WhatsApp

MAGDALENA GARCÍA/@garciafdez
magdalenagarciafdez.blogspot.com

«Y me pregunto por qué nace la gente si nacer o morir es indiferente…». Cantaba Serrat interpretando el poema Pueblo Blanco de Antonio Machado.
No sé si es triste o no, pero creo que algunas veces si es indiferente. Cada día hay miles de nacimientos y de muertes, y el mundo sigue sin percatarse. Solo cada familia, cada amigo llora la muerte de su persona cercana… Las demás muertes las desconocemos. Sabemos que existen día a La vida y la muertedía, a cada hora, a cada minuto… Pero nos son indiferentes. Aunque definitivamente, hay ciertas muertes que, independientemente de que no conozcamos a la persona nos deberían de importar. Muere gente por hambre, por enfermedades raras, cáncer, accidentes que por «Ley de vida» no deberían morir porque eran demasiado jóvenes…Hay otras muchas personas luchando e investigando contra esas enfermedades. Y mientras, dentro de toda esta indiferencia e individualismo actual seguimos apoyando gobiernos que deciden reducir o recortar en I+D para la cura de estas enfermedades.
Pero este no era mi artículo…Lo que pasa es que a veces me siguen indignando ciertas cosas que tenemos en esta sociedad.
El artículo era hablar de la muerte en México… De su celebración, de cómo le dan otro enfoque totalmente diferente.
Nunca me gustó la fiesta de Halloween. Quizás porque tengo demasiados prejuicios sobre los estadounidenses, y como presumen de que todo lo que es de ellos es lo mejor, minorizando todo lo demás.
Pero la fiesta del Día de Muertos es otra historia… Es realmente una celebración y un culto a sus muertos que dura dos días. El 1 de noviembre, dedicado al alma de los niños, y el 2 de noviembre a la de los adultos.
Su creencia popular es que esas almas regresan de ultratumba durante el Día de Muertos, y es por ellos por lo que se colocan miles de ofrendas por todo el país con la bebida y la comida favorita del difunto o la difunta.
Puede sonar simplista desde la lectura, pero verlo, vivirlo es estremecedor. Los cementerios se llenan de luces y las familias se sientan juntos a las tumbas de sus familiares para comer y cantar. Recorres las calles y éstas están llenas de catrinas elegantes… La calavera y los esqueletos se vuelven hermosos, y eso te hace plantearte tú visión sobre la vida y la muerte.
De nada sirve lamentarnos de la muerte de alguien años después de que pase. No sirve más que para acrecentar nuestro vacío, nuestra soledad. Y dudo mucho que eso fuera lo que quisieran los que se fueron…
La vida dura lo que tiene que durar, aunque suene difícil de leer aun en estos tiempos. Para unos, lamentablemente, termina mucho antes, injustamente, dramáticamente. Pero lo único seguro que sabemos con certeza desde que nacemos es que vamos a morir, así es que vive, reconoce, valora, quiere cuando la gente que quieras esté todavía… Llora cuando se vaya si es lo que necesitas. Y después sigue disfrutando de lo que viviste con esa persona. Pero eso sí, podrás disfrutarlo muerto si supiste hacerlo también vivo… Aprovechemos el tiempo.

¡Suscríbete!

Recibe cada viernes las noticias más destacadas de la semana

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Pocket
WhatsApp

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.