Durante este tiempo de pandemia se están realizando diferentes signos para pedir a Dios por los enfermos, por los fallecidos y por todas las consecuencias que está provocando esta pandemia producida por el Covid-19. Desde hace unas semanas, el rector del santuario de la Vera Cruz de Caravaca, Emilio Sánchez, realiza la bendición con el Lignum Crucis, desde el santuario hacia los cuatro puntos cardinales. Una bendición que se hace en Caravaca dos veces al año: el 5 de mayo, cuando la Vera Cruz regresa en procesión a su santuario después de las fiestas patronales que se celebran en su honor; y el 14 de septiembre, en la fiesta de la Exaltación de la Vera Cruz.

Una iniciativa que surgió en marzo y que se realiza cada viernes a las 12:00 horas. “Lo tenemos todo listo para que, cuando suenan las campanas del reloj del santuario, se inicie la bendición desde la capilla de los Conjuros (situada encima de la basílica)”. El rector recuerda que el conjuro no es algo esotérico, es una oración especial, en la que el sacerdote increpa a la pandemia “para que Dios termine con ella y pueda volver todo a la normalidad”. Desde sus hogares, los caravaqueños se unen cada viernes a esta oración rezando el Credo e, incluso, según el rector, “ya hay quien dice que, gracias a la Santísima Cruz, Caravaca ha sido una de las poblaciones con menos infectados de la Región de Murcia”.

 Del 1 al 5 de mayo Caravaca habría celebrado, como es tradición, las fiestas patronales de moros, cristianos y Caballos del Vino, en honor a la Santísima y Vera Cruz. Aunque las fiestas se han suspendido este año por culpa de la pandemia, la intención es que los caravaqueños estén cercanos a su patrona y para ello esos días se retransmitirá, por la televisión local, la misa de las 12:00 horas sin fieles, cada vez desde un templo. El 1 de mayo, la misa llegará a los hogares desde la basílica santuario de la Vera Cruz, recordando la ofrenda de flores que esa mañana suele realizarse a la patrona; “ese día, llegarán al santuario las flores de los estamentos de las fiestas, en representación de todos los caravaqueños”, explica el rector. El 2 de mayo se celebra la “Misa de aparición de la Vera Cruz”, este año será desde la parroquia de La Purísima Concepción, que es la más cercana al Templete, donde suele celebrarse cada año. El día grande de Caravaca, el 3 de mayo, día de la Invención de la Cruz, los caravaqueños podrán seguir la misa desde la parroquia de El Salvador. Recordando la “Cruz de impedidos” (la visita que la Sagrada Reliquia realiza a las casas de enfermos e impedidos durante las fiestas) y la lluvia de pétalos de flores que recibe la patrona al llegar al convento de Santa Clara, la misa del día 4 se retransmitirá desde la iglesia conventual de las clarisas. Estos días especiales finalizarán el 5 de mayo con la celebración desde la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, convento de los Carmelitas Descalzos. Además, el día 5 por la tarde, a las 17:00 horas, se realizará la bendición con la Vera Cruz, de la ciudad de Caravaca y sus pedanías. “La intención es que todo el mundo pueda participar, aunque sea de manera indirecta; va a ser doloroso, porque será la primera vez que estas celebraciones de la Vera Cruz se realicen sin fieles”, concluye Emilio Sánchez.