ANTONIO MARÍN SANDOVAL

Desde hace más de 30 años, cada 6 de enero cuando en Valentín ya ha comido todo el mundo, los Reyes Magos hacen acto de presencia en la pedanía del Noroeste Murciano.

Los Magos de Oriente, no se olvidaron nunca de este pequeño enclave que se encuentra en entre los términos municipales de Calasparra y Cehegín, pero sí que es cierto que hasta hace tres décadas aproximadamente, no se dejaban ver por el Valle del Barro en su tradicional cabalgata de Reyes como ocurre en otros lugares, venía sigilosos durante la madrugada del 6 de enero y dejaban a todos los lugareños los regalos que les habían pedido, sin dejar más rastro que el de alguna copa vacía y los restos de los dulces que cada cual les ponía.

Hace unos tres decenios, una de las Comisiones de Fiestas de Valentín, se puso en contacto con los Magos, para pedirles que viniesen con su tradicional cabalgata hasta Valentín, y así que los más pequeños y no tan pequeños, pudiesen disfrutar de su presencia en la pedanía, repartiendo juguetes a niños y niñas, chocolate, dulces y principalmente ilusión, para todos.

Tanto les gustó a Melchor, Gaspar y Baltasar venir a Valentín, que cada 6 de enero cuando está llegando el ocaso del día, hacen su última cabalgata del año antes de partir al lejano oriente, convirtiendo esta en una tradición que se mantiene ya más de 30 años y debe perdurar a lo largo de los tiempos, para que la ilusión del día de Reyes no se pierda nunca en la Pedanía.