DAMIÁN GUIRADO

Antonia Fuensanta Fernández Muñoz, así se llama nuestra protagonista; «la Santa», para los bullenses, vecinos y familia de esta señora. A sus 89 años, sigue residiendo en la casa de sus padres, en la calle Peseta de Bullas; vía milenaria ésta, no en vano es la que circunda, en uno de sus tramos, lo que otrora fuera el amurallamiento del viejo castillo islámico de esta ciudad de noroeste murciano.

Nuca se casó, por lo que reside sola en su casa centenaria no exenta de falsas, cámaras, cimbras y demás, propias de las casas de antaño, en las que sus habitantes convivían con animales: mulas, cerdos, pollos, gallinas, etc., que procuraban parte del sustento en los fríos inviernos bullenses y en sus tórridos veranos.

Allí, como testigo del tiempo, sigue realizando sus quehaceres «la Santa», allí sigue viviendo, entre esas paredes de piedras reutilizadas del castillo y esos ásperos suelos.