Francisco Chacón Jiménez/Catedrático Historia Moderna, Universidad de Murcia/Director Fundación Centro de Estudios Históricos e Investigaciones Locales Región de Murcia

La ilustración corresponde a la planta del castillo de Vélez Blanco. 1700. Archivo General de la Fundación Casa de Medina Sidonia, legajo 5614

El mismo año, 1520, que D. Pedro Fajardo, I Marqués de los Vélez, tomaba la decisión de iniciar la construcción de un castillo en su villa de Mula (respuesta a la sublevación comunera y al intento de la oligarquía local de vincularse al realengo), el nieto de los Reyes Católicos, Carlos I, era coronado Emperador, en la ciudad de Aquisgrán. Tres protagonistas de una narración que 500 años después, a través del servicio público de la historia como reivindicación del pasado, supera y trasciende la conmemoración histórica para integrarse y formar parte de la idiosincrasia de una comunidad.

Pero ¿quién era D. Pedro Fajardo, cuyo abuelo paterno había sido tutor de la reina Isabel la Católica, había asistido en Valladolid al juramento de Carlos I (1518) como rey de España o al bautizo de Felipe II celebrado en la iglesia vallisoletana de San Pablo el 5 de junio de 1527; y que en 1541, cuando ya contaba 63 años,  recibe al derrotado Carlos V al desembarcar en Cartagena tras la jornada de Argel y le acompaña a Murcia donde fue recibido solemnemente en la Catedral?

D. Pedro Fajardo (c.1478-1546), supone el máximo esplendor de la Casa de los Fajardo. Ostentó el cargo de Adelantado Mayor del Reino durante más de dos siglos. Poseía los derechos sobre las alcaidías de los reales alcázares de Murcia y Lorca, la encomienda de Caravaca, los señoríos de Mula, Molina, Alhama y Librilla, además de las villas granadinas de los Vélez y buena parte del valle del Almanzora. Pero su mayor fuente de riqueza fueron las minas de alumbre de Mazarrón, con unas rentas de 20.000 ducados anuales, que compartía con los marqueses de Villena.

Nos encontramos ante un Príncipe renacentista, de formación humanista y destacado miembro de la aristocracia cortesana. Partidario del movimiento comunero, aunque lo  combatió en Mula y Caravaca. Por ello, su primogénito D. Luis Fajardo y él mismo, son desterrados de la ciudad de Murcia durante dos décadas (1524-1542). Sitúa al Reino de Murcia en una dimensión política e internacional como nunca alcanzó. Es una de las épocas de mayor esplendor y grandeza política, militar e institucional, con uno de los personajes de mayor relieve. Necesitado de una biografía desde la que explicar la época de expansión que significó para el Reino de Murcia la centuria del Quinientos. Es en este contexto donde se  integra la fortaleza-castillo de Mula, que forma parte de una arquitectura señorial, militar y renacentista. Que representa y ejemplifica el ejercicio del poder señorial, a la vez que cierra un ciclo político de dominio y control sobre inmensos territorios del Reino de Granada y del Reino de Murcia que consolidan a D. Pedro en sus estrechas relaciones con la Corte. Pero, además, entre 1582 y 1755 el archivo permaneció en la ciudad de Mula. Una parte del mismo se rescató recientemente y acaba de ser publicado. Patrimonio documental que se une al arquitectónico para formar parte de un pasado que hoy se reivindica como patrimonio de toda la sociedad de Mula y crea unidad, cohesión y articulación social a través del sentimiento de pertenencia a una causa común.

El período comprendido entre 1490-1530, supuso para el Marqués de los Vélez obtener los máximos honores y poderes como miembro destacado de la aristocracia cortesana, a la vez que internacionalizaba económicamente (el castillo de Mazarrón-1490-1530-protegía su principal fuente de  ingresos: las minas de alumbre compartida con el marqués de Villena desde 1462) la exportación de la materia prima utilizada en la coloración del textil: el alumbre, mediante estrechas relaciones comerciales a través de mercaderes genoveses, con Flandes, Amberes, Inglaterra y Francia. En 1453 Constantinopla cae en poder de los turcos. Y se ponen en peligro los negocios genoveses al confiscarse las minas de alumbre en el Mar Egeo. Se producirá una reactivación en la explotación minera de dicho producto en el Sureste castellano, a la vez que se intensificó el comercio internacional mediante la exportación de la materia prima hacia los centros artesanales de los Países Bajos, especialmente, Amberes.

Los años 1506 y 1507, señalan el cénit de su consagración política y social. Inicia la construcción de la corte señorial y renacentista de Vélez Blanco, que concluye en 1515; y al año siguiente (15-octubre 1507), la reina Juana le concede el título de marqués de Vélez-Blanco; coincide dicho año con el que se concluye la capilla de San Lucas en la Catedral de Murcia, que había promovido D. Juan Chacón (+1503), padre del marqués. También se inicia este año la construcción del castillo de Cuevas de Almanzora.  Esta etapa concluye con la finalización del castillo de Mula en 1525 y de Mazarrón, aproximadamente, hacia 1530.

Las conmemoraciones históricas constituyen un momento de reflexión en el devenir cotidiano de las sociedades actuales, que no debe quedar restringido al ámbito de los especialistas sino ser trasladado mediante la creación del conocimiento y su enseñanza y divulgación al conjunto de ciudadanos y usuarios de la enorme riqueza cultural y social que suponen y significan los testimonios arquitectónicos, escultóricos, pictóricos y documentales de un pasado que se ha conformado a lo largo del tiempo. Sus fines y funciones cambian dependiendo de cada etapa o época histórica. El castillo de Mula es un perfecto ejemplo. De fortaleza militar como símbolo del control y poder señorial sobre sus vasallos, con cañones apuntando hacia la población que se extiende a lo largo del valle del rio Mula, a reivindicación de un pasado que encuentra sus señas de identidad en la construcción de dicho monumento y que se convierte en patrimonio de todos los vecinos de la ciudad.

 

10 OBRAS DE CONSULTA 0/Y LECTURA COMPLEMENTARIA.-

Boluda Guillén, J. (2019), El fondo señorial de los Vélez del Archivo Municipal de Mula. Introducción y catálogo, Ayuntamiento de Mula, Mula.

Chacón Jiménez, F. (dir.) (1980), La época de la expansión (1500-1590), vol., V Historia de la Región Murciana, ed. Mediterráneo, Murcia.

Díaz López, J.P., Lentisco Puche, J.D., Beltrán Corbalán, D., Castillo Fernández, J. (comisarios) (2007), El Marquesado de Los Vélez: señorío y poder en los reinos de  Granada y Murcia. Exposición conmemorativa del V Centenario de la concesión del título de Marqués de Los Vélez (1507-2007), Murcia.

Franco Silva, A. (1995), El marquesado de los Vélez (siglos XIV-mediados del XVI), Real Academia Alfonso X el Sabio, Biblioteca murciana de bolsillo, 129, Murcia.

Franco Silva, A. (1996), El alumbre del Reino de Murcia. Una historia de ambición, intrigas, riqueza y poder, Real Academia Alfonso X el Sabio, Biblioteca de Estudios Regionales, 18, Murcia

Marañón, G. (1962), Los tres Vélez. Una historia de todos los tiempos, Espasa-Calpe, Madrid.

Owens, J.B. (1980), Rebelión, monarquía y oligarquía murciana en la época de Carlos V, Secretariado de Publicaciones, Universidad de Murcia, Murcia.

Rodríguez Pérez, R. (2011), El camino hacia la corte. Los marqueses de los Vélez en el siglo XVI, Sílex ediciones, Madrid.

Ruiz Martín, F. (2005), Los alumbres españoles. Un índice de la coyuntura económica europea en el siglo XVI, Fundación Española de Historia Moderna, Ediciones Bornova, Ayuntamiento de Mazarrón.

Zapata Parra, J.A. (2015), El castillo de Mula (Murcia), Ayuntamiento de Mula-Fundación Caja-Murcia, Mula.