CARLOS MARTÍNEZ SOLER

Cuando hace unos años se estrenó la primera edición de Gran Hermano algunos se aventuraron a decir que el mundo cambiaría para siempre, que la telerrealidad se metería en nuestras casas, y que a partir de ese momento el panorama televisivo no iba a ser el mismo. Visto con perspectiva y con una aire marcadamente pesimista, me atrevería a decir que el mundo de la televisión sí que cambio, pero sin duda alguna para mal.

Los índices de audiencia probablemente me quitarán la razón, pues esta supuesta intrusión en la vida real y que tiene sus máximos exponentes en programas como GH, GH Vip, ¿Quién quiere casarse con mi hijo?, ¿Granjero busca esposa?…, son año tras año líderes de su franja horaria, lo cual dice mucho de nuestra televisión, o no, vete tú a saber.

Pero dejémonos de rollos y metámonos en harina, esta pequeña elucubración tiene una razón de ser, que no es otra que hablar de la serie que hoy nos ocupa: UnReal. Esta obra es uno de esos pecados inconfesables que uno ve pero que jamás reconocerá que lo hace. Yo aunque solo sea para que me sirva de terapia psicológica he de decir que lo veo, y que además, me entretiene mucho.

UnReal para quien no la haya visto es un producto que versa sobre los programas de telerrealidad, más concretamente la versión americana de ¿Quién quiere casarse con mi hijo? La serie nos mete de lleno en el rodaje de este programa, donde asistiremos con estupor a los entresijos que en ellos se cuecen, a ese caldo de cultivo en el que se ve inmerso el departamento de producción y que no es otro que conseguir audiencia, para lo cual no existen mejores armas que la manipulación, la mentira, el chantaje, etc. Aquí de realidad hay poco, lo único que prima es esa máxima que reza “El show debe continuar”.

UnReal es un culebrón en toda regla, con sus malo/as malísimos, con su príncipe azul, etc., pero es tan divertido y a la vez tan manipulador que uno no puede dejar de mirar. UnReal obviamente no pasará a la historia por ser la mejor serie del mundo, pero si al menos sirve para preguntarnos si lo que vemos en los programas de telerrealidad es real o no, bienvenida sea, porque permítanme que les preguntes, ¿de verdad la realidad era esto?