José Luís Álvarez-Castellanos Rubio

Coordinador Regional de IU-Verdes

El último Informe de la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública, presentado en septiembre pasado y que ofrece un estudio comparativo entre los sistemas sanitarios de las distintas Comunidades Autónomas,  concluye que Murcia dispone del cuarto peor sistema sanitario del país.

El recorte de gasto sanitario producido en el conjunto de España, entre 2009 y 2015, de 31.526 millones de euros según el informe de 2015 del Sistema de Cuentas de Salud del Ministerio de Sanidad, quizás tenga algo que ver. Pero además, el gasto sanitario cayó en este período, más que el PIB y más que los recortes de cualquier otro sector.

Esta falta de financiación ha repercutido de manera manifiesta en los sistemas sanitarios de las CCAA, aunque en unas más que en otras. En  el caso de Murcia, nos sitúa a la cola de los sistemas sanitarios más deficientes; el cuarto peor de un total de 17.

Sirva esto para contextualizar y mejor entender los problemas que afectan a los municipios de las Comarcas del Noroeste y Río Mula enclavadas en las Áreas de Salud IV y I respectivamente. Estos problemas, como casi todos, pueden resumirse en dos tipos: falta de recursos humanos y falta de recursos materiales, que pueden reducirse a uno solo, voluntad política para considerar el aumento de la inversión sanitaria como una prioridad de gasto esencial, porque dinero hay.

Así, las reivindicaciones en materia de personal que afectan a la falta de médicos y enfermeras/os de Atención Primaria, sobre todo en períodos de vacaciones, donde llegan a quedar sin servicio ambulatorios de pedanías por ejemplo, o donde se ha suprimido los servicios de atención de urgencias las 24 horas, tienen su origen en que Murcia ostenta la sexta peor cifra de médicos por cada 1.000 habitantes de todas las CCAA (0’69), y la tercera peor en enfermeras por cada mil habitantes (0’56).

Igualmente ocurre con la Atención Especializada. La demanda de pediatras en los Centros de Salud es prácticamente unánime, por no decir en los municipios de menor número de habitantes como Albudeite y Campos, o las pedanías; así como la demanda de otros servicios en los Centros de Salud como la Ginecología, o la tan prometida y nunca impulsada UCI del hospital comarcal de Caravaca, o la ampliación de servicios de cirugía menor, y otros en Centros de Salud de las cabezas de comarca como Mula, tienen su origen en que Murcia tiene la quinta peor cifra de médicos especialistas por cada 1.000 habitantes y la tercera peor cifra de enfermeras especialistas.

De aquí deriva otro gran problema: la acumulación en las listas de espera de atención especializada.Aquí la comarca del Noroeste sale peor parada que la zona del Río Mula según el informe del Observatorio de Demora que publica semestralmente la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública en la Región de Murcia. El 20% de las especialidades en el Área IV sufren un retraso de más de 100 días, siendo Rehabilitación con 233 días la de mayor espera, junto con Dermatología (182) y Traumatología (126). Las tres son las de mayor retraso en el conjunto de las nueve áreas de salud.

Basten esta pinceladas, para situar una problemática derivada de la crisis-estafa que hemos padecido y que viene para quedarse si no lo remediamos, y que afecta a uno de los derechos esenciales del ser humano como es el derecho a la salud y a una sanidad universal, como se consagra en nuestra Constitución