JAIME PARRA

El escritor Pedro Antonio Martínez Robles ha recogido el premio literario convocado por la Bienal de Poesía Provincia de León del que fuer ganador con su libro «Tu voz que ahora importa».

¿Puede explicarnos el título de tu último poemario?

“Tu voz, que ahora importa” es el título de un poema contenido en el libro. Es el reflejo de la eterna preocupación por la fugacidad de la vida, por ese paso inaprensible del tiempo y por su sensación de pérdidas y desamparo. Se suele decir que hay que “vivir el momento”, y en realidad no hacemos otra cosa que eso. Creo que incluso el recuerdo está condicionado por ese instante fugacísimo en que vivimos, ese pálpito breve de nuestra existencia en que, a medida que lo vamos consumiendo, va convirtiéndose en pasado, en memoria. Atrás queda lo vivido, lo sentido, cada vez más difuso; delante la incertidumbre, el miedo, y en medio el vértigo del instante que vivimos.

El poemario pretende rendir tributo a la memoria de la que estamos hechos, y es, al mismo tiempo, un lamento por esas pérdidas de cuanto vamos dejando atrás y por lo que habremos de perder, incluyendo el drama devastador, en muchos casos, de la propia identidad, de no acabar recordando quién eres ni quién has sido. En este sentido, el libro se inicia con una cita de María Teresa León que viene a resumir la línea de los poemas que lo integran: Vivir no es tan importante como recordar.

¿Qué le aporta la poesía que no le da la narrativa?

La narrativa, sin el hilo conductor de la poesía, sin sus dosis de lírica, al fin y al cabo, puede acabar ofreciéndonos algo vacío. Lo he dicho en más de una ocasión: creo que la poesía es el germen de cualquier manifestación literaria, el origen. La poesía debe tener “alma”, vida propia. La palabra y el poeta son instrumentos de la poesía; ella está ahí aunque no la percibamos y solo cuando se nos ofrece, cuando se muestra y somos capaces de advertirla, se celebra el encuentro entre palabra, poeta y poesía, y culmina su función cuando se comparte y el lector hace suyo el poema.

La narrativa me ofrece la posibilidad de desarrollar una idea, de fabular, de aprender a medida que voy escribiendo.

La poesía, en cambio, me va revelando lo que desconozco de mí mismo. Cada poema es un hallazgo,  pedazos de ese interior insondable que a medida que emergen me lo van mostrando.

¿De dónde nace su poesía?

Quizá nazca de la experiencia; de tratar de encontrar una explicación a las huellas que lo vivido han dejado en mí. De la inquietud de tratar de expresar lo que no puede expresarse.

¿Qué lugar ocupa para usted la poesía en vivo?

Para mí la poesía es un ejercicio íntimo y entiendo su lectura o audición como un acto también íntimo en el que autor y lector se encuentran. Si hablamos de poesía en vivo para referirnos a recitales y espectáculos poéticos, entre comillas, no me parece mal que se den de manera puntual, pero creo que se saca menos provecho de ellos que de una lectura pausada y reflexiva de los poemas.

¿Qué le ha supuesto ganar el premio convocado por la Bienal de Poesía Provincia de León 

La humilde satisfacción de ver reconocido mi ejercicio poético y poder compartirlo con los lectores que lo deseen.

¿Cuándo saldrá a la venta “Memoria de una obsesión”?

Me comentó Fran Serrano, editor de MurciaLibro, que está prevista su aparición para la próxima primavera, abril de 2020

¿Qué nos puede decir de ella?

“Memoria de una obsesión” es una novela en la que el protagonista se enfrenta a una amenaza psicológica que se va apoderando de él, que rechaza al principio, pero que siente la necesidad de justificar a medida que va encarnándose en su conciencia, con unas consecuencias finales imprevisibles. No debo desvelar más.