TERESA GUIRAO/JUAN ANTONIO MIGUEL MARÍN

La parálisis cerebral infantil en relación con el movimiento es una alteración que afecta al músculo, la postura y el movimiento, provocada por alguna lesión en un cerebro en desarrollo, desde el embarazo, parto, hasta los cinco años. Provocando un mal funcionamiento de las vías motoras (áreas del cerebro encargadas del movimiento) en un cerebro en desarrollo y que son permanentes y no progresivas. También encontramos desde formas ligeras a formas graves con importantes alteraciones físicas.

Las causas son múltiples, pudiendo ser malformaciones, lesiones cerebrales que ocurren durante la vida fetal por infección o falta de oxigeno y riego sanguíneo, problemas del parto y lesiones o accidentes postnatales secundarios a meningitis, encefalitis, accidentes de tráfico, ahogamiento, etc.
La parálisis cerebral se clasifica según las extremidades a las que afecta y el tipo de problema del movimiento que origina. Cuando se afecta un brazo o una pierna se le llama monoplejia, si se afecta el brazo y la pierna del mismo lado se llama Hemiplejia, si se afectan las dos piernas paraplejia y diplejia, si existe mayor afectación de las piernas y poca de los brazos. triplejia, si se afecta un brazo y las dos piernas. Se tratará de cuadriplejia si la afectación es de brazos y piernas.

La parálisis cerebral infantil se puede clasificar en:

  • Espástica: los niños que presentan espasticidad muscular sus músculos ejercen mucha resistencia al movimiento. Aparecen signos tales como: hipertonía, hiperflexión, umbral bajo y clonus. Los movimientos son más bruscos, rígidos y lentos.

 

  • Atetósica: los niños con atetosis tienen movimientos continuos sin propósito, presentando muecas faciales y giros continuos de las manos y de los músculos de la lengua y de la boca. Se produce un movimiento involuntario e incesante que se agrava con la fatiga y las emociones, acentúa en reposo y desaparece durante el sueño. Hay contracciones espasmódicas e irregulares del diafragma y de otros músculos que contribuyen a la respiración.
  • Atáxica: no es posible medir la fuerza y la dirección de los movimientos, estos son torpes, lentos y se apartan de la dirección inicialmente seguida. La musculatura es flácida y la tensión de los músculos disminuye.
  • Diplejia:se encuentran más afectados los miembros inferiores que los superiores.

Dentro de los trastornos del tono muscular los más frecuentes son la hipertonía o aumento del tono muscular que se ponen de manifiesto tanto en el estado de reposo como en el de la actividad. Aparecen por lo general, en tres formas, la espasticidad, la rigidez y la tensión.

  • La espasticidad: consiste en un aumento del tono muscular. Su cualidad principal es la de ser del tipo elástico, o sea si traccionamos un músculo y lo soltamos, este vuelve a su posición inicial. Al traccionar el músculo se aprecia una normal resistencia a su elongación. Si la tracción es brusca aparece una contracción que de pronto cede, permitiendo proseguir su elongación. La espasticidad afecta generalmente a los músculos cuya acción tiene un determinado signo y no a sus contrarios.
  • La rigidez: es un aumento considerable del tono. Se diferencia de la espasticidad tanto por la distribución de los músculos que afecta como por la calidad de la hipertonía. La rigidez tiene una acción global y la resistencia al estiramiento se presenta en todas partes. En el músculo rígido la resistencia se mantiene igual mientras se va estirando el músculo y no hay tendencia a volver a la posición inicial. La hipertonía degenera generalmente en una hipocinesia (disminución del movimiento), una bradicinesia (lentitud del movimiento) y una hipomimia (disminución o pérdida de la expresividad a través de los gestos).
  • La tensión:se caracteriza por ser una hipertonía variable.

En la parálisis cerebral infantil se producen trastornos del movimiento como pueden ser:

  • Los movimientos coreicos son movimientos bruscos, breves, irregulares y desordenados, discontinuos y sin ritmo, y afectan las extremidades, la cara, los labios y la lengua.
  • Los movimientos atetósicos: se distinguen de los coreicos porque son lentos y repetitivos. Los movimientos coreicos son heterogéneos y sin estructura; los atetósicos son movimientos parecidos. Aparecen fundamentalmente cuando se trata de mantener una postura determinada.
  • Paresis y parálisis:se llama paresis a la disminución patológica de la movilidad muscular (con o sin disminución de la fuerza) y parálisis la pérdida total de esa movilidad.
  • Atáxica:normalmente la realización de un movimiento por elemental que sea, conforma una acción conjunta de varios músculos que cooperan con el agonista o músculo principal del movimiento. Esta acción conjunta debe realizarse de manera coordinada para que se produzca un movimiento armónico, adaptado a su finalidad. La ataxia es por el contrario, un fallo en la coordinación de este trabajo conjunto. Cada músculo, o no realiza su cometido o lo realiza en un momento inadecuado. El movimiento resultante aparece poco coordinado, sin seguir una dirección determinada, con sacudidas y oscilaciones que imposibilitan el logro del fin propuesto.

 

  • Apraxias: se caracterizan por la realización de movimientos inadecuados para el acto motor que se pretende realizar.
  • El temblor: está constituido por movimientos involuntarios alternantes de amplitud limitada y ritmo poco variable. Aparece en la parte distal de las extremidades, en los párpados, labios y la lengua, en los músculos cervicales, provocando oscilaciones de la cabeza tanto en flexión y extensión como en el movimiento de rotación, aumentando con las emociones y la tensión psíquica.