AMEFIR.

Asociación “Martín Espejo” de Familias por la Inclusión Real.

Las palabras son nuestro vehículo de contacto con la realidad. Son un puente para conocer y reconocer al otro, descubrir sus matices, su humanidad; pero también son una herramienta que puede provocar acercarnos o alejarnos de las personas.

Elegir las palabras adecuadas en cada momento es un ejercicio que puede transformar nuestra existencia o la de los otros.

Las palabras desfavorables funcionan como obstáculos limitadores, influyen de manera negativa en la percepción de las personas. De ahí la importancia de la palabra a la hora del trato hacia las personas con discapacidad, y de que se haya visto modificada a lo largo de estos últimos años, dejando atrás por ejemplo la palabra minusválidos para dejar paso a la palabra discapacitado/a, válida porque aparece en el diccionario de la lengua española (RAE), pero vocablo que resulta incorrecto a la hora de nombrar a las personas con discapacidades.

Este es un cambio que la sociedad necesita hacer en estos momentos para llegar a la inclusión real de todas las personas con discapacidad.

Al decir discapacitado das a entender que está limitado en todas sus capacidades. Cuando específicas discapacitado intelectual, estás especificando cual es la discapacidad que limita a esa persona, pero sigue resultando desfavorable que califiquemos a la persona de discapacitado intelectual, físico, sensorial…

Desde la Convención Internacional de los derechos de las personas con discapacidad de Naciones Unidas (ONU) se dispuso que el término adecuado para referirse a este grupo de la población es personas con discapacidad o personas en situación de discapacidad.

Pues las capacidades o discapacidades no pueden definir a la persona, nadie dice los capacitados intelectuales para hablar de las personas que tienen una buena capacidad intelectual, nadie lee en ningún reportaje los capacitados físicos para referirse a las personas que tienen una buena capacidad para el deporte físico, todos somos personas unos pueden destacar por unas capacidades y otros por otras, esa capacidad o discapacidad no define a la persona, y no nos gusta que una discapacidad defina a una persona como discapacitado.

Es por eso, que como asociación que tiene entre sus actividades sensibilizar a la sociedad sobre la importancia y el enriquecimiento (personal) de la inclusión de todas las personas y en especial la de las personas con discapacidad , os queremos pedir desde AMEFIR a los medios de comunicación que sirváis de ejemplo a la sociedad para que poco a poco el ciudadano que os lee y/o escucha vaya adquiriendo el hábito y utilizando los términos: persona con discapacidad mejor que discapacitado, persona con discapacidad intelectual, física, sensorial, mejor que discapacitado intelectual,físico, sensorial,…

Muchas gracias por su atención. Siempre a su disposición, AMEFIR.