MARÍA RODRÍGUEZ/Presidenta de la Federación Murciana de Asociaciones de Estudiantes FEMAE

Bajo este lema nos manifestábamos los y las estudiantes de la Federación Murciana de Asociaciones de Estudiantes FEMAE y el resto de componentes de la Plataforma en Defensa de la EscuelaMaría Rodríguez Pública el pasado jueves 9 de mayo, una día antes de que el Proyecto de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) fuese tratado en Consejo de Ministros.

Tras el seguimiento de la jornada de huelga del día 9 por parte de la Comunidad Educativa de todo el país- habiendo en la Región de Murcia centros hasta con un 90% de inasistencia a clase y miles de movilizados por la tarde-, el punto de la LOMCE fue suprimido del Orden del Día de los líderes de Ministerios, aunque, en realidad, este  trámite fue solamente pospuesto una semana. Por ello, el pasado viernes 17 el Consejo de Ministros dio luz verde a este Anteproyecto, poniéndolo en manos del Congreso.
Desde FEMAE no podemos apoyar esta Ley que ha sido creada sin escuchar a aquellos que convivimos día a día con la Educación, la Comunidad Educativa: familias, docentes y estudiantes.

Desde la Confederación Estatal de Asociaciones de Estudiantes (CANAE), de la cual formamos parte, hemos puesto en marcha la campaña «La LOMCE no es mi reforma», con el fin de informar acerca de las principales medidas que incluye esta ley y que repercuten directamente contra los y las estudiantes. 

En FEMAE no podemos tolerar que los y las estudiantes seamos “la razón de ser del Sistema Educativo” pero que, en cambio, se cree una Ley Orgánica de Educación sin tener en cuenta lo que por nuestra propia experiencia podemos aportar en ella.

No nos faltan los motivos para estar en contra de la LOMCE. En primer lugar, no estamos dispuestos a apoyar una Ley que acaba con la participación real de la Comunidad Educativa en los centros, suprimiendo las competencias decisorias del Consejo Escolar de los centros (hasta ahora máximo órgano de gobierno), pasando estas a ser funciones exclusivamente de la dirección del centro. Estamos en contra de esta Ley porque reduce completamente nuestra palabra ante la de un docente al dotarle a este último de presunción de veracidad.  Además, no podemos consentir una Ley Educativa que convierte nuestro paso por el Sistema Educativo en una carrera de obstáculos al establecer pruebas finales de etapa con carácter académico, que ejercen una presión innecesaria sobre los alumnos/as. Además, se trata de una Ley con un alto riesgo de exclusión por motivos socio-económicos.

Por todo ello, en FEMAE, al igual que muchos miembros de la Comunidad Educativa, continuamos apuntando que la LOMCE no es nuestra reforma.