JAIME PARRA

El nombre de Elías Manuel Robles Chillida continúa presente gracias a la Fundación que lleva su nombre y que se fundó un año después de su muerte.

Diez años más tarde, y con los alumnos más brillantes que estudian en Caravaca y la Región de Murcia reconocidos por ella, el presente y el futuro de la Fundación se presenta incluso más prometedor.

Balance

El presidente de la Fundación, Amador López, hace balance de su primera década: “Han sido diez años de una actividad frenética, marcada por el firme y altruista compromiso de los miembros del Patronato que la dirige de hacer realidad el sueño del Fundador, gran mecenas y caravaqueño de pro, D. Elías Manuel Robles Chillida, reflejada en su testamento”.

Para el Presidente de la Fundación, el balance desde su creación no puede considerarse más que muy positivo: “hemos intentado administrar el patrimonio legado por el Fundador para garantizar el presente y el futuro de esta Fundación a través del Convenio con la Universidad de Murcia y con los premios que, anualmente, se conceden a los alumnos y alumnas de la enseñanza no universitaria, con los expedientes más brillantes y domiciliados en el término municipal de Caravaca de la Cruz”.

Premiados a la investigación por la Fundación Robles Chillida

Premiados a la investigación por la Fundación Robles Chillida

Objetivos

El amor al estudio, a la investigación, al compromiso honesto con la sociedad mediante el trabajo intelectual, desde los inicios de la vida académica hasta las etapas superiores es el gran objetivo de la Fundación.

Un objetivo que se traduce en palabras de Amador López: “apoyamos la ciencia, la tecnología y la investigación en el ámbito científico y farmacéutico del área de ciencias de la salud a través del Convenio con la Universidad de Murcia, mediante la convocatoria y concesión de premios y distinciones a escolares de los diferentes niveles y etapas del sistema educativo que cuenten con un brillante expediente académico y una intachable conducta, decididamente apostamos por la excelencia”.

Una sede en proceso

El espacio inicial de la sede de la Fundación Robles Chillida, destinado a funciones administrativas, celebración de reuniones del patronato y archivo, está terminado desde el año 2016, y ocupa una sala de unos 80 m2 en la planta primera del edificio de la Compañía de Jesús, con acceso desde cuesta de la plaza.

Pero los miembros de la Fundación se muestran ambiciosos sobre sus posibilidades, como avanza Pedro Antonio Robles, vocal del patronato: “cabe la posibilidad, si encontramos la situación financiera adecuada y ayudas, la ampliación de la misma para crear un pequeño espacio museo, donde se expondrá el material de trabajo y la trayectoria profesional de Elias Manuel Robles Chillida”.

Sin embargo, el resto del edificio del antiguo colegio de la Compañía de Jesús requiere una muy importante inversión para rehabilitarlo y la Fundación no dispone de medios económicos ni su objeto fundacional les permite invertir todo el patrimonio en la recuperación de este emblemático edificio de Caravaca de la Cruz.

Aún así, finaliza: “no cesamos de buscar vías de colaboración externa para poder conseguirlo”.

Visita a las obras de la Fundación Robles Chillida

Recuperación del patrimonio inmobiliario

Una vez terminados los trabajos de ejecución de la obra de rehabilitación del edificio en la plaza de Santa Teresa en Caravaca, el amueblamiento y dotación de las viviendas, la Fundación abrirá un periodo para que los interesados en alquilar una vivienda en el edificio puedan presentar sus solicitudes.

Para poder arrendar una de estas viviendas, los interesados han de cumplir las condiciones fijadas por el Plan de Vivienda 2018-2021, y podrán ser beneficiarios de una ayuda que cubra una parte del alquiler por parte de la Comunidad Autónoma: con carácter general esta ayuda será del 40 % de la renta mensual que deba satisfacer por el alquiler de la vivienda. En el supuesto de personas arrendatarias que tengan más de 65 años o menos de 35 años de edad en el momento de solicitar la ayuda, el porcentaje se elevará al 50 % de la renta mensual.

Pedro Antonio Robles apunta a la intención de la Fundación de recuperar más patrimonio de su propiedad: “Intentamos estar al día en todo tipo de ayudas que aparezcan, con el objeto de poder recuperar el patrimonio inmobiliario envejecido y deteriorado propiedad de la Fundación. Hemos trabajado en esa línea y pretendemos seguir haciéndolo”.

Apoyo de las instituciones públicas

Para Francisco Romero, secretario de la Fundación, el apoyo de las dos principales instituciones públicas con las que han trabajado, UMU y el Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz, ha sido muy positivo.

“La Universidad nos brindó desde el primer momento toda su ayuda y nos facilitó sus recursos para que quedasen instituidas estas convocatorias de ayuda a la investigación relacionadas con ciencias de la salud. Todo ello quedo reflejado en un convenio que, hasta ahora, ha dado excelentes resultados. Los tres rectores y sus respectivos equipos siempre han reconocido el enorme esfuerzo que hace la Fundación para dar estas ayudas”, señala.

Aunque lo que más les enorgullece subraya: “es ver que, desde esta humilde Fundación, se han propiciado numerosas investigaciones de notable repercusión en ámbitos internacionales, con el único fin de ayudar al conocer mejor ciertas enfermedades y tratar de luchar contra ellas”.

Respecto a la segunda institución, el Ayuntamiento, de Caravaca también resalta la disponibilidad de los tres últimos alcaldes y sus concejales para ayudar en la organización de las entregas de premios, en darle cobertura informativa a los actos y prestarnos sus instalaciones para el desarrollo de dichos eventos, tanto para premios universitarios como no universitarios. Así como no se olvida de agradecer agradecer a Bankia su generosidad por dejarles ocupar su salón de actos en varias ocasiones.

Investigadora becada por la Fundación acompañada del Alcalde de Caravaca

Entidades privadas

Desde la Fundación echan en falta, sin embargo, una mayor colaboración de las entidades privadas, ya que, según Francisco Romero, “la Fundación ha heredado un gran patrimonio histórico que necesita sostener y sus fondos, que se nutren sobre todo de las rentas de alquileres, se han resentido bastante con las anteriores crisis y la pandemia que nos afecta hoy, de modo que le cuesta mucho esfuerzo económico afrontar el importe de estos premios, especialmente, lo de investigación”.

Durante las pasadas ocho convocatorias los premios en investigación han supuesto casi 250.000€, a los que se suman, aproximadamente, otros 115.000€ dedicados a Bachiller, Formación Profesional y Educación Primaria.

La cooperación con el sector privado daría frutos para ambas partes, ya que a éstas “aparte de exenciones fiscales, también les brindaría una oportunidad de unirse a una Fundación cuyo nombre se liga a la desinteresada colaboración con la UMU en pro de una mejor calidad de vida para nuestra sociedad”.

Premios María Chillida Choza

No solo será recordado el nombre del Fundador, sino que también lo será el de su madre, María Chillida Choza, que da nombre a otro beca destinada a las estudiantes. De ella Francisco Romero relata que fue en los duros años de la posguerra maestra en algunas pedanías de Caravaca: “conoció de primera mano las carencias de la Enseñanza Primaria en estos escenarios rurales, pero muy especialmente en el sector femenino infantil, de ahí que su hijo quisiera dejar parte de su patrimonio para esta modalidad educativa en el ámbito de las pedanías de Caravaca de la Cruz, siguiendo el concejo de su madre”.

Cuando la Fundación cumpla veinte años

Mucho ha sido lo logrado en estos diez años, pero los tres miembros de la Fundación se muestran aún más ambiciosos sobre el futuro de la misma cuando pase otra década. “Imaginamos una fundación que ha conseguido la puesta en valor y uso de todo su patrimonio, del que recibe un retorno económico importante, con el que podamos incrementar sensiblemente las aportaciones a la investigación y los premios al estudio”.

Un futuro para el será necesario un relevo (“gente nueva, quizá de entre el alumnado premiado por la Fundación”) que tome el testigo de sus manos y que mantenga el legado con igual generosidad y el buen quehacer de los miembros que la componen en la actualidad: “conservando los valores que la distinguen: valorar la excelencia académica y el compromiso ético con la sociedad de fomentar la investigación y el amor al trabajo bien hecho en todas las etapas educativas”.