Los jardines del Museo de la Fiesta de Caravaca fueron el escenario perfecto para presentar a Ginés «el Pintao», un joven de Ojós protagonista de la primera novela “aunque no sabe si la última” del senador Miguel Sánchez, Charnego. Juan Férnandez fue el conductor de un evento ameno y divertido, en el que tanto el editor de La Fea Burguesía Ediciones Francisco Marin, como el autor respondieron a las preguntas del presentador tanto del proceso de edición como el de su escritura.

Miguel Sánchez firma ejemplares de Charnego

Miguel Sánchez firma ejemplares de Charnego

Cuenta el autor, que asegura que fue mucho mayor el trabajo de documentación que de escritura, que encontró “artículos que hablan de piojos y analfabetismo e, incluso, se decía que los murcianos llevaban a Barcelona la miseria, el comunismo y el amor libre. Tenían los peores trabajos”.

Charnego no pretende ser una novela histórica académica, sino un reflejo ágil y ameno de lo que era por entonces la vida de los murcianos en la Barcelona de aquella época.

Miguel Sánchez agradeció la participación del profesor José Belmonte, que leyó el borrador del libro escrito durante la pandemia y le animó a publicarlo, así como de los editores de la Fea Burguesía. Una de las anécdotas que contó el autor fue la elección del nombre y la implicación del editor Paco López Mengual para que lo cambiara. Si en un principio pensaron en Transmiseriano como título, porque el autocar que transportaba a los murcianos “le recordaba a las pateras actuales”, al final decidieron llamarle Charnego  con la intención de facilitar su lectura.

El libro, de 160 páginas escritas íntegramente durante la pandemia y del que asegura “no quiso añadirle más porque hubiese sido desvirtuar la idea con el que fue escrito”, cuenta la historia de Ginés, un joven del Valle de Ricote que, tras un truculento suceso, se ve obligado a emigrar en el Transmiseriano a la convulsa Barcelona de los años veinte del siglo pasado; una ciudad que se encuentra en plena pujanza del anarquismo más duro y donde abundan los tiroteos en la calle entre sindicalistas y pistoleros al servicio de los patronos. En la novela, las obras del metro de Barcelona, los discípulos de Antonete Gálvez y el cantonalismo, Durruti y Ascaso, Alfonso XIII, Primo de Rivera, don Miguel de Unamuno, la Institución Libre de Enseñanza, el exilio en París, y la Murcia de la época, salpican un relato jalonado de acontecimientos reales y ficticios, en el que se entremezclan literatura, con reflexiones filosóficas y políticas.

Charnego, que ya fue presentado en el Paraninfo de la Universidad de Murcia por unos ‘padrinos’ de lujo: el escritor Jerónimo Tristante, el editor y autor Paco López Mengual, la expresidenta de la Asamblea Regional Rosa Peñalvery el profesor de la UMU José Belmonte, viajará próximamente a Madrid y Cartagena para nuevas presentaciones.