ANTONIO LANDÁBURU/Presidente regional de Nuevas Generaciones del Partido Popular

Al igual que el gran escritor Francisco Ayala huía de esa definición noventayochista de la España profunda, yo, cuando pienso en lo más hondo de nuestro país, pienso en esa España rural, rica y diversa, compuesta de miles de pueblos y pedanías que, cada uno, con sus propias tradiciones y estilos de vida, han sabido hacer frente a los avatares de nuestra historia y han pervivido y conservado nuestro mejor legado.

Y cuando pienso en esa España, pienso en mi Región, en la que disfruto recorriendo sus rincones, paseando por sus calles, acercándome a sus gentes y conociendo sus historias. Me gusta disfrutar del mundo rural.

Principalmente me gusta esa España rural repleta de oportunidades. Me gusta esa España admirable de la que todos hemos disfrutado y con la que todos soñamos volver, y a la que, sin embargo, Pedro Sánchez da la espalda.

Sánchez ha olvidado a esa España y no ha apostado por sus vecinos: se ha pasado de tasas de crecimiento del 9,8 por ciento a tan sólo el 4,6 por ciento. Y aquí entra en juego la despoblación, que supone una gran pérdida de oportunidades para los jóvenes emprendedores. Menos habitantes, menos clientes y menos ingresos para los mismos gastos, por lo que prosperar se convierte en una difícil tarea y, en la búsqueda de nuevos retos, se ven obligados a abandonar sus pueblos para trasladarse a zonas urbanas.

Las desacertadas políticas socialistas echan por tierra todo esfuerzo porque, lejos de generar más oportunidades económicas y laborales, nos castigan con sus continuas subidas de impuestos. Al final, se resumen en menos dinero en el bolsillo de los ciudadanos y más en el del Estado. Menos servicios, menos atracción para quedarse o empadronarse en los pequeños municipios, y, por lo tanto, menos población activa.

Sin embargo, los jóvenes seguimos apostando por una nueva sociedad de los pueblos, queremos darle el lugar que se merecen, convirtiéndolos en una alternativa real para el desarrollo de nuestras vidas personales y profesionales. Los jóvenes queremos garantizar el futuro de los pueblos.

Por ello, proponemos políticas reales que acerquen a los jóvenes a los municipios en riesgo de despoblación, a cualquier rincón de España, por pequeño que sea. Proponemos políticas que crean oportunidades, como está haciendo el Gobierno de Fernando López Miras en la Región de Murcia, políticas que bajen impuestos, eliminen barreras a los jóvenes y nos permitan construir nuestro proyecto de vida con garantías y en libertad.

Un ejemplo de ello es la defensa del trasvase Tajo-Segura, una herramienta más que necesaria para evitar la despoblación del medio rural, para defender el agua que tanto necesitamos.

También creamos oportunidades. En la Región de Murcia se ofrecen ayudas destinadas a la adquisición de vivienda a jóvenes menores de 35 años en municipios y núcleos de población de menos de 5.000 habitantes.

El creciente interés por residir en entornos naturales a causa de la pandemia es una oportunidad para frenar la despoblación rural y, para ello, el acceso a servicios de telecomunicaciones de calidad es uno de los caminos que debemos empezar a recorrer. Y siempre teniendo como prioridad potenciar que los jóvenes seamos los que construyamos nuestro futuro en esas zonas.

Necesitamos políticas a largo plazo, reales y útiles. Debemos tomar medidas encaminadas a potenciar y a hacer más atractivo el turismo rural, fomentar su idiosincrasia, su variedad, restaurarlo y cuidarlo. Una de las muchas bellezas que tiene nuestra región es que cada uno de sus municipios es único y exclusivo.

Albudeite, Aledo, Campos del Río, Ojós, Pliego, Ricote, Ulea o Villanueva del Río Segura son ejemplo de maravillosos municipios de menos de 5.000 habitantes afectados por la despoblación. Municipios -al igual que las pedanías de Caravaca y Moratalla- ricos y con un inmenso potencial que necesitan un gobierno central que apueste por ellos y se deje de populismos y estrategias baratas y cortoplacistas.

En Nuevas Generaciones de la Región de Murcia lo tenemos bien claro y apostamos por la España Rural. Nos gusta nuestra tierra, cada rincón de ella, por muy pequeño que sea, y queremos que nuestros políticos se preocupen en ofrecernos oportunidades para poder crecer en ellas.

Apoyamos políticas que hagan a los jóvenes prosperar y luchamos para que todos cumplan sus sueños y los hagan realidad en el pueblo que los vio nacer, en esa España costumbrista y extraordinaria que hace de nuestra tierra la mejor para vivir.