José María Ortega
Distinguir a un estado banaJosé María Orteganero de una democracia avanzada tiene su aquel. Estaremos de acuerdo muchos y muchas en que un estado avanzado no deja a su gente tirada a la intemperie, y por lo tanto, desarrolla ciertas políticas sociales destinadas a compensar las desigualdades que crea la propia sociedad y la propia naturaleza humana, que nos hace distintos en capacidades y en oportunidades: unos nacen con todo hecho, otros tienen que hacérselo todo. Un estado avanzado, además de caracterizarse por disponer de un cierto nivel de políticas sociales, también se distingue, en mi opinión por otros aspectos; entre ellos la importancia que da a la preservación del medio ambiente.
Que vivimos en una comarca ejemplar, por sus valores naturales, es algo ya muy escuchado y que propagan los políticos del terruño cuando quedan para inaugurar algo, y también cuando quedan para beber vino e inaugurar algo, en cuyo caso, los elogios a los parabienes del vino, de la comarca y de la naturaleza del noroeste, se vuelven más hiperbólicos. Luego, sin embargo, casi todos los alcaldes se niegan a oponerse al fracking, muchos no persiguen los vertidos industriales ni hacen nada para que las canteras en desuso se restauren; tres ejemplos del verdadero desinterés, cuando no desprecio, de buena parte de nuestros gobernantes respecto a la salvaguarda de los nuestros valores ambientales.
Por sus hechos los conoceréis, dice el refrán, y para muestra un botón, dice otro:
En Bullas hay varios parajes de excepcional belleza. Uno de estos es la rambla de la regidora, un sendero que discurre bajo la sombra de fresnos, álamos y robles, muchos de ellos centenarios, y cuyo suelo alfombrado por las hojas, recuerda otros idílicos parajes situados mucho más al norte.
Ocurrió que, hace unos meses, una empresa decidió pasar una línea de media tensión sobre dicha rambla. Al acercarse los árboles a la altura del tendido se optó por lo más barato: el motosierra para unas decenas de árboles y un destrozo importante en parte del sendero. Esta empresa EON, podría haber soterrado el cable o buscar una alternativa técnica más refinada para su obra, y de paso haber salvado los árboles, pero, como casi siempre echó por el camino de en medio, que suele ser el más barato y el peor. Denunciado el tema por IU, el Equipo de Gobierno de Bullas emitió una nota de las suyas «todo está bien, todo está autorizado, la tala tiene licencia» el mensajero es el malo. Mientras, IU siguió adelante con su denuncia, pensando que se podría haber cometido una mala práctica. El día 17 de marzo, el Concejal de IU en Bullas recibió una comunicación de la Confederación Hidrográfica del Segura, informándole de la apertura de un expediente sancionador a la empresa autora de la tala, a la que se propone sancionar con hasta 10.000 euros, por vulnerar ciertos artículos de la Ley de Aguas en su actuación en la rambla. Entonces, si la tala no se ha hecho correctamente ¿Qué hace el Gobierno de Bullas justificando la tropelía en lugar de pidiendo la reparación del daño? Y sobre todo ¿Para qué queremos un Concejal de Medio Ambiente?
La depuradora de Bullas, se ha quedado atrasada, en ella vierten a mansalva sus fétidos caldos no depurados, ciertas empresas que, por ley, deberían pre-depurarlos. ¿Para qué? Contaminarnos a todos les sale más barato, y, si alguien los denuncia, saldrán sus amigos a justificar que se siga utilizando el medio ambiente como escupidera de los poderosos.