MARÍA RODRÍGUEZ/PRESIDENTA DE FEMAE
Llega septiembre y con él ese momento tan temido para unos y tan esperado para otros: la vuelta a clase.  A esta época se la solía relacionar con la ilusión, la posibilidad del cambio y mejora  tras el emprendimiento de algo nuevo. Compra de libros de texto, bolígrafos, cuadernos, búsqueda de piso, de combinaciones de transporte, traslados…  Por desgracia en el seno de cada vez más familias esta etapa no se está viviendo como antaño.  
Son muchos los factores que condicionan este vuelta a las aulas. Por una parte nos encontramos ante un escenario muy marcado por la situación económica familiar, la cual, entre otras acciones para hacer un mejor uso de los materiales, ha llevado a la puesta en marcha de iniciativas de préstamo y reutilización de libros. La propia Consejería de Educación ha dado inicio a un “Programa de reutilización de libros de texto en centros docentes de la Región de Murcia”.
Por otra parte nos encontramos ante la desoladora situación de que continúan siendo muchos los y las estudiantes murcianos que no pueden estudiar lo que verdaderamente quieren: bien sea porque en su municipio no se oferta y no tienen la posibilidad de contar con transporte adicional, o bien porque no se han ofertado plazas suficientes para cubrir la demanda. En relación con esto, desde la Federación Murciana de Asociaciones de Estudiantes FEMAE consideramos que continúa sin ser suficiente la ampliación de 330 plazas para grados de FP y esperamos que este curso sirva para dotar a la Formación Profesional de unos mayores recursos, así como para ampliar el número plazas, debido a la gran importancia y demanda que están teniendo estas enseñanzas.
Por último, como gran factor determinante de esta entrada de curso se encuentra en la reciente reforma del sistema de becas ofertadas por el Ministerio de Educación. Esta reforma no ha tenido en cuenta lo dictaminado por el Consejo Escolar del Estado, máximo órgano de representación de la Comunidad Educativa, el cual  defendía el mantenimiento de los criterios aplicados el curso anterior, la vuelta a becar las segundas matrículas o la inclusión de las becas salario a tiempo parcial para aquel alumnado que compagine los estudios con el trabajo, tenga a su cuidado a familiares dependientes o esté en situación de enfermedad… Esta reforma endurece de forma injusta los criterios para acceder a las becas y no acaba de tener en cuenta a aquellas personas que se encuentran en situaciones socioeconómicas complicadas y no pueden llegar al mínimo de nota pero que, sin embargo, al igual que el resto de estudiantes la necesita para poder continuar formándose.
Son tiempos complicados en los que se requiere más que nunca que las asociaciones de estudiantes estemos muy activas y participemos de todos aquellos procesos que nos repercuten. Desde FEMAE damos la bienvenida al curso con un compromiso: hacer todo lo que esté en nuestras manos para que el regreso a las aulas del próximo curso sea un poco menos difícil, para que no se pierda la ilusión.  Nosotros continuamos pensando que el cambio y la mejora son posibles.