MICAELA FERNÁNDEZ

La Santa Espina de Mula, custodiada por las Hermanas Clarisas del Real Convento de La Encarnación, se exhibe desde este lunes en un nuevo relicario, obsequio de la Diócesis de Brescia en Italia, al que se comprometió el Obispo de Brescia, Luciano Monari, durante una visita realizada a la localidad el pasado mes de septiembre.

El traslado de la espina de la corona de Cristo del antiguo al nuevo relicario tenía lugar durante la celebración de una Eucaristía en la iglesia monacal del convento presidida por el delegado del obispo de Brescia, Claudio Zanardini.
El nuevo relicario mide 45 centímetros y está realizado en latón plateado y dorado. La Santa Espina ha quedado alojada en un pequeño habitáculo que se encuentra en la parte central de la Cruz que conforma el relicario y que es una copia de la Cruz que acoge otra reliquia y que se custodia en la Catedral de Brescia datada de la misma época que la Cruz de Caravaca, según explicó Zanardini.
La base del relicario es de estilo gótico y ha querido resaltar el hecho de que la corona de espinas de Cristo llegó a Europa a través de Francia y fue en este país donde se le rindió culto en la Sainte Chapelle de París que es a su vez de estilo gótico.
En la misma base, la imagen de los cuatro evangelistas de la Pasión de Cristo, y un coro de ángeles rodean la base del relicario con la unión de la Cruz.
La reliquia muleña de la Santa Espina ha quedado nuevamente expuesta en la pequeña capilla habilitada para su visita.
Desde que se recibiera la notificación del obispado de la autenticidad de la reliquia de la Santa Espina de Mula y se habilitara un espacio para su exposición y salvaguarda, han sido centenares las personas que diariamente acuden hasta el Real Monasterio de La Encarnación de Mula, coincidiendo además con el destacado número de peregrinos que se dirigen hasta la vecina Caravaca de la Cruz, para venerar la espina de la corona de Cristo.