MARIANA PÉREZ ALMAGRO/GERENTE Y TATUADORA EN SKULLS LADY TATTOO AND GALLERY

Ellas vestían y luchaban en batalla como sus compañeros masculinos, quizás os suene el nombre Homérico que se dio a estas tribus de mujeres guerreras, Las Amazonas.

Momia de la Princesa de Ukok y sus tatuajes

El origen de estas mujeres sigue siendo hoy en día motivo de controversia, considerándolas en ocasiones pura mitología. Unos las sitúan en tribus del norte de África, otros procedentes de América, del Amazonas, en pueblos del norte de Europa o como el historiador griego Heródoto las situó en Sarmacia, mujeres de las tribus sármatas y escitas. Por ello, hoy día, el término Amazonas se utiliza de forma generalizada para hablar de todas las mujeres guerreras.

Y es que las mujeres de las tribus escitas no solo existieron en leyendas. Fueron gobernantas y sacerdotisas pertenecientes a imperios matriarcales fieles a Ares y Artemisa, poderosas en el manejo de las armas y tatuadas.

Los tatuajes de las mujeres escitas eran fundamentales no solo por sus fines estéticos, sino como unión con el Universo y su energía. Representaban la fuerza de éste mayormente mediante simbología animal. El tigre representaba el corazón, diseños de caballos eran tatuados en la zona de los hombros, y en las piernas otros animales de menor estatus y tamaño como cabras, sirviéndoles como amuletos protectores en el lienzo corporal de sus portadoras que representaban con ellos el Universo y su poder.

La momia de una joven hallada en su tumba en la estepa siberiana, con un ataúd de ocho píes de largo, fue enterrada con su tocado, sus ropas, joyas, sus seis caballos y por supuesto, sus tatuajes. Conocida como la Princesa del Hielo, la Princesa de Ukok era una joven nómada Pazyryk (pueblo Escita) del siglo V a. c., de quien se puede deducir que fue una sacerdotisa o guerrera con alto estatus social en su tribu, famosos por el dominio de los caballos y sus capacidades en la guerra. Múltiples tatuajes cubrían el cuerpo de esta joven de unos 25 años, en sus brazos, pecho, espalda y pierna, con dibujos de grecas, tribales, caballos y la clara figura de un ciervo (Dios del Bosque) y otros animales mitológicos.

Su tocado, vestimentas y otros enseres como leche, cilantro y cannabis encontrados junto a ella serían cargados a lomos de los caballos que la acompañaban en su sepulcro, para llevarla en su viaje inmortal a reunirse de nuevo con su tribu y sus compañeras de batalla.

Las Amazonas, aquellas mujeres que fascinaron al mundo entero con su independencia, exuberante belleza adornada con tatuajes y su fiereza en la batalla, desmarcadas del ideal social de mujer sumisa de la época, a través de la historia, leyendas y del tiempo, han llegado hasta nuestros días sirviéndonos de inspiración a muchas de nosotras.