CARM

La carretera de la red regional RM-714, que conecta Caravaca de la Cruz con Calasparra, Venta del Olivo y Jumilla, cuenta con guías sonoras longitudinales para mejorar la seguridad de los conductores. Esta actuación es una de las 16 medidas del Plan del Ministerio del Interior para prevenir los accidentes en las carreteras españolas.

El director general de Carreteras, José Antonio Fernández Lladó, asistió hoy a la colocación de la denominada como ‘huella sonora’ en la RM-714, queconsiste en una serie de guías de elementos perforados en el pavimento destinada a alertar en caso de que el vehículo se salga del carril. El Ministerio del Interior, a través de la Dirección General de Tráfico (DGT), contempla la instalación de guías sonoras en 3.000 kilómetros de carreteras convencionales de todo el país, con un presupuesto de cinco millones de euros.

Fernández Lladó explicó que es una medida que se aplicará en las carreteras regionales de nueva construcción y en aquellas que se reparen, y recordó que la red regional ya cuenta con una experiencia piloto en la vía que conecta Lorca con Águilas.

Las guías sonoras longitudinales tienen como objetivo evitar la salida de la vía y las invasiones del carril contrario en carreteras convencionales, de un carril por sentido. Esta medida reduce entre un 67 por ciento y un 29 por ciento las colisiones frontales, según datos del Ministerio. Son elementos fresados en el pavimento que se colocan en el eje central y en los laterales y que alertan cuando un vehículo se sale del carril, ya que cuando los neumáticos pasan por ellas el conductor recibe la señal sonora y la vibración en el vehículo, lo que le permite corregir su trayectoria.

Estos elementos no se deterioran por el paso de vehículos, no afectan al repintado de las marcas viales y no se dañan con la maquinaria de mantenimiento de carreteras, como quitanieves.