La sección segunda de la Audiencia Provincial decide archivar la causa contra el exconcejal del Ayuntamiento de Caravaca, Salvador Gómez, por un supuesto delito de prevaricación en la cesión de un vehículo en desuso, a cambio del pago de horas extraordinarias. La sentencia, contra la que no cabe recurso, está fechada el pasado 28 de junio y da por zanjando el auto concluyendo que “no puede entenderse que nos encontremos ante un supuesto delito de prevaricación administrativa o de malversación”, añadiendo que “de las diligencias de instrucción practicadas, si bien resulta que efectivamente la decisión de la entrega del vehículo municipal se debió al hecho de que dicho vehículo se encontraba sin uso efectivo y deteriorado y su transacción a favor del interesado iba a originar más beneficios para el Ayuntamiento que propiamente deshacerse de aquel en el desguace”.

La sección segunda de la Audiencia Provincial decide archivar la causa contra el exconcejal del Ayuntamiento de Caravaca, Salvador Gómez, por un supuesto delito de prevaricación en la cesión de un vehículo en desuso, a cambio del pago de horas extraordinarias. La sentencia, contra la que no cabe recurso, está fechada el pasado 28 de junio y da por zanjando el auto concluyendo que “no puede entenderse que nos encontremos ante un supuesto delito de prevaricación administrativa o de malversación”, añadiendo que “de las diligencias de instrucción practicadas, si bien resulta que efectivamente la decisión de la entrega del vehículo municipal se debió al hecho de que dicho vehículo se encontraba sin uso efectivo y deteriorado y su transacción a favor del interesado iba a originar más beneficios para el Ayuntamiento que propiamente deshacerse de aquel en el desguace”.
Concluyendo dicho auto al que ha tenido acceso esta redacción que “en definitiva ninguno de estos requisitos se aprecian en el caso de estudio y ello sin necesidad de realizar elementos de valoración reservados para el plenario ya que lo que claramente se desvela con la decisión discutida es que no era de tal entidad que no pudiera ser explicada con una argumentación técnico jurídica mínimamente razonable, ni denota indicios de ningún abuso de poder ya que la explicación ofrecida por el acusado no es en absoluto irrazonable o absurda ni puede ser considerada como totalmente contraventora del orden jurídico por el solo capricho del autor”.
Los hechos se remontan a finales del año 2013, cuando el Grupo Socialista de Caravaca pone una denuncia contra el entonces concejal del equipo de gobierno, por un supuesto delito de prevaricación administrativa. Tras ceder el uso de un vehículo municipal en desuso y fuera de servicio a un funcionario del área de tráfico en el año 2007. Este asunto también fue tratado en un pleno extraordinario en el que el Edil respondió a las preguntas de la oposición.
En diciembre de 2014, Gómez prestaba declaración en el Juzgado de Caravaca, dos meses después el asunto era archivado por el Juzgado, que procedía al sobreseimiento de la causa por no tratarse de un supuesto constitutivo de delito de prevaricación.
Esta resolución fue recurrida, mediante recurso de reforma y subsidiario de apelación ante la Audiencia provincial, que vuelve a dar la razón a Salvador Gómez.