Marta García Moreno. Logopeda CDIAT AVANZA.Asociación APCOM

Ya que la Logopedia supone una disciplina relativamente novedosa en el área sanitaria es común que se tienda a relacionar su labor con problemas que pueden afectar sólo a la comunicación y aquí no podríamos preguntar ¿hasta dónde abarca la comunicación? La comunicación es una función vital para el desarrollo en el día a día del ser humano, ya que representa la vía de relación y expresión con el resto de personas del entorno, entendiendo por comunicación su forma verbal, donde se incluye la forma hablada y escrita y la comunicación no verbal, donde en nuestro caso desarrollamos en relación a las necesidades y capacidades de la persona un sistema alternativo de comunicación.

La comunicación de forma verbal supone por lo tanto uno de los elementos más complejos y elaborados de las funciones superiores ya que el lenguaje y el habla precisan de funciones auditivas, visuales, cognitivas, respiratorias, deglutorias y vocales para lo cual se requiere además una anatomía específica.

Por este motivo, como logopedas, nos encargamos de valorar y tratar los problemas relacionados con las funciones orofaciales, donde nuestrabase principal de trabajo es el sistema bucomaxilofacial, que se encarga de funciones vitales como la respiración, succión, deglución, masticación y el habla.

Entre estos componentes a tratar, un elemento de especial importancia recae en la alimentación, que junto con la respiración es una acción que se inicia desde la etapa neonatal y que, dependiendo de múltiples factores, pueden presentar diferentes anomalías en su ejecución, las cuales pueden posteriormente repercutir negativamente en otros elementos, como el habla, la articulación y la voz.

Tras el nacimiento del bebé la alimentación se inicia con la succión, acción que el bebé debe coordinar junto con la deglución para conseguir un buen funcionamiento de la lactancia, esto supone un acto reflejo, lo cual quiere decir que no requiere de un control voluntario, la succión favorece el músculo orbicular de los labios el cual está ligado a la emisión de ciertos fonemas. Pero a medida que el niño o niña va madurando la tarea de la alimentación pasa a ser una acción voluntaria. Esta nueva acción desde la interpretación adulta puede parecer sencilla pero precisa de una nueva reestructuración ya que comienzan a trabajar los músculos internos de la cavidad oral por lo que el niño/a empieza a realizar otros movimientos más complejos. Por ejemplo, esto ocurre en el momento de iniciarse con el uso de la cuchara, el niño/a ahora tendrá que usar sus labios y la lengua de una nueva forma para poder comer, al igual que ocurre con la transición al vaso donde su forma de colocar labios y lengua no será la misma que con el biberón, el pecho materno ni la cuchara. Este proceso supondrá que el niño o niña adquiera una adecuada fuerza y coordinación que, influenciado por otros factores, se verá reflejado en una correcta articulación de los fonemas bilabiales /p/, /b/ y /m/.

Hablamos por tanto dedos elementos que tienen el papel protagonista en esta etapa: lengua y labios

Por otro lado, la lengua está relacionada de forma directa con el desarrollo del maxilar, la mandíbula, el paladar y los dientes. Por lo que una mala posición de este musculo durante el proceso de deglución puede causar diferentes anomalías a nivel orofacial, como un incorrecto patrón respiratorio, desequilibrio en el tono muscular de esta zona o apiñamiento de las piezas dentarias, entre otras.

Llegados a este punto nos cuestionamos qué alimentos son los aconsejables para colaborar y/o influenciar en un desarrollo armónico de todos los elementos anteriormente expuestos.

En algunas ocasiones, debido a diferentes motivos, los niños/as encuentran dificultad en comer ciertos alimentos, ya sea por el sabor, textura o el simple esfuerzo que les puede suponer masticarlos. Es importante insistir en la importancia de la masticación ya que fortalecerá los músculos de la zona orofacial y facilitará un correcto desarrollo de todas las estructuras citadas.

Por todo esto, desde el CDIAT AVANZA trabajamos la rehabilitación logopédica incidiendo en la alimentación debido a que, en relación a todo lo expuesto, se encuentra íntimamente ligada con los problemas en la musculatura y, por tanto, con las posibles dificultades o trastornos que se puedan presentar en el habla.