AYUNTAMIENTO DE CARAVACA

La Fiesta de las Cuadrillas de Barranda no llenará de música y baile las calles de esta pedanía de Caravaca de la Cruz el último domingo de enero. El alcalde del municipio, José Francisco García, y el presidente de los Aguilanderos de Barranda, Carlos Manuel Salcedo, han participado en una comparecencia en la sala dedicada al ‘Tío Juan Rita’ del Museo de la Música Étnica-Colección Carlos Blanco Fadol, para hacer oficial la suspensión de este encuentro de música tradicional, uno de los más antiguos y multitudinarios de cuantos se celebran en España. También han estado presentes el concejal de Cultura y Festejos, Juan Manuel de León, el pedáneo, Patrocinio Sánchez.

La pandemia de la COVID-19, que ha marcado un antes y un después en nuestras vidas y en la forma de relacionarnos desde marzo del año pasado, obliga por razones sanitarias obvias a suspender la edición del año 2021 de esta querida manifestación cultural, que hubiese alcanzado su número 43 el domingo 31 de enero”, ha comunicado el alcalde, quien ha subrayado que, “si bien ahora mismo la prioridad absoluta es frenar los contagios y acortar esta difícil situación, no podemos dejar de expresar nuestro apoyo y recuerdo a una manifestación que es cultura en mayúsculas, que forma parte de nuestra esencia y raíces y que cada año reúne a miles de personas en sus calles y siendo, además, un elemento dinamizador de la economía de esta zona”.

José Francisco García ha recordado que la Fiesta de las Cuadrillas goza de la declaración de Bien de Interés Cultural con carácter inmaterial de la Región de Murcia desde el año 2010 y de Fiesta de Interés Turístico Nacional desde el 2011, en reconocimiento a sus valores culturales, antropológicos y sociales. 

Asimismo, García ha dado lectura al Bando de la Alcaldía, donde se recoge esta suspensión histórica y el apoyo a todo el pueblo de Barranda y a todos los participantes en esta fiesta.

Por su parte, el presidente de los Aguilanderos, Carlos Manuel Salcedo, ha manifestado que “los próximos 29, 30 y 31 de enero deberían ser unas jornadas para celebrar la alegría y el reencuentro de amigos entre música, bailes, charlas y actuaciones pero, como cabía esperar, lo responsable y sensato es no realizar ninguna actividad dada la situación sanitaria en la que nos encontramos”.

Salcedo ha dicho que “era una decisión totalmente previsible pero que igualmente nos duele, no solo por las razones más obvias desde el punto de vista emocional, cultural y festivo, sino también porque sabemos que es un evento importante para la dinamización y el desarrollo de Barranda, del municipio y de territorios colindantes: comercios, hostelería, hoteles, casas rurales, etcétera, para los que supone un importante desahogo económico”.

Tanto el alcalde como el presidente de los Aguilanderos de Barranda han tenido palabras de afecto para todos los músicos, bailaores, profesionales, colaboradores que trabajan para que la Fiesta de las Cuadrillas se realice con la calidad y garantías que merecen.

“Nos gustaría enviar nuestro cariño a aquellas familias y amigos que han perdido a alguien en estos meses, pero en especial a las de Fernando Navarrete, Policarpo Álvarez ‘Poli’, el ‘Tío Juan Rita’ o Miguel ‘de los Cantos’, todos ellos cuadrilleros y amigos que nos han dejado un gran vacío”, ha declarado Carlos Salcedo.

Un encuentro que nació en 1979

La Fiesta de las Cuadrillas de Barranda, surgida en el año 1979 dentro de las fiestas patronales de la Virgen de la Candelaria para reivindicar y salvaguardar el legado vinculado a la cultura campesina, se ha convertido en un clásico entre las fiestas populares de la zona y una de las principales y más antiguas manifestaciones de música tradicional de cuantas se celebran en España. Por tercera vez en su historia no se celebran, las dos anteriores como consecuencia de un temporal de nieve.  

El último domingo de enero, esta pedanía de Caravaca de la Cruz se convierte en destino de miles de personas que arropan a cuadrillas, rondas y bandas de distintas localidades murcianas y de otras provincias, con los Aguilanderos de Barranda como anfitriones. Formaciones musicales y público se funden en las calles, que se convierten en un gran escenario al aire libre en el que se ofrece una variada muestra de la música y el baile de la cultura popular.