JOSÉ SANTIAGO VILLA/PORTAVOZ DEL GRUPO MUNICIPAL POPULAR EN EL AYUNTAMIENTO DE CARAVACA

“A partir de hoy soy el alcalde de todos los caravaqueños, sin distinciones”. Con estas palabras José Francisco García iniciaba en junio de 2019 una legislatura de trabajo, compromiso y resultados. Una etapa en la que siempre ha prevalecido el interés general del pueblo por encima de siglas políticas, dejando claro que otra forma de gobernar sí era posible.

No se puede pasar por alto que en este camino nos hemos enfrentado a uno de los momentos más difíciles y complejos de la sociedad contemporánea. Durante más de un largo año, la actividad política municipal tuvo como absoluta prioridad hacer frente a las consecuencias y dificultades derivadas de la pandemia, una etapa que nos afectó en mayor o menor grado a todos y de manera muy grave a decenas de familias caravaqueñas. En estos meses inciertos, el Ayuntamiento siempre procuró que las necesidades en materia de seguridad ciudadana, sanidad, servicios sociales o información pública estuvieran cubiertas.

A nivel político, este equipo de Gobierno se comprometió a cambiar las excusas por soluciones, afrontando los problemas de raíz y resolviéndolos con tesón y trabajo. Se ha demostrado que es posible realizar una buena gestión económica, al mismo tiempo que se invierte y se avanza en servicios públicos para los ciudadanos. El  periodo medio de pago a proveedores se ha reducido a mínimos históricos y el ejercicio 2021 arrojó un superávit económico de un millón y medio de euros, lo que ha permitido hacer un plan de inversiones con la ejecución de una veintena de obras en las pedanías, así como en otras zonas huérfanas durante muchos años de inversiones como el barrio de San Vicente o el Polígono Industrial de Cavila, fundamental este último para el desarrollo del tejido empresarial de nuestra Comarca.

También se ha avanzado con la puesta en valor de espacios públicos muy transitados del casco urbano como el Camino del Huerto o la Ciudad Jardín, zona verde este última que ha dejado de ser un lugar oscuro y foco en muchas ocasiones de delincuencia para pasar a ser un espacio lleno de vida. Encontramos también otros ejemplos en el Parque de Educación Vial, que se ha abierto al público con un nuevo equipamiento deportivo para el disfrute de los más jóvenes, o las Fuentes del Marqués, donde se han abordado medidas muy necesarias para la sostenibilidad del paraje.

A pesar del esfuerzo realizado en rentabilizar cada euro del presupuesto municipal, los recursos de nuestra administración local siguen siendo limitados e insuficientes para abordar todas las necesidades. Por consiguiente, resulta fundamental tener siempre proyectos bajo el brazo y trabajar en sintonía con las administraciones públicas superiores. Nuestro alcalde ha demostrado en estos más de tres años ser el caravaqueño más reivindicativo ante los gobiernos regional y nacional, independientemente de las siglas políticas que los gobiernen. La perseverancia junto con el entendimiento y la buena armonía han dado más frutos que la confrontación y el enfrentamiento político. La reforma integral del Complejo Deportivo Francisco Fernández Torralba y la compra del antiguo Convento de San José, que parecían hitos inalcanzables hace unos años, ya son una realidad y en pocas fechas lo serán también la ampliación del Centro de Salud, la nueva Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Comarcal del Noroeste, la renovación de las travesías del casco urbano y pedanías o la reforma de la carretera de El Moralejo.

En esta legislatura los Caballos del Vino, orgullo de todos, han sido declarados por la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y el proyecto “Camino a Caravaca 2024” realizado por el Ayuntamiento ha sido reconocido con una de las mejores puntuaciones a nivel nacional, lo que ha supuesto el ingreso de casi cinco millones de fondos europeos en las arcas municipales. Este proyecto debe ayudar a que el Año Jubilar 2024 no se convierta una vez más en una mera estadística de visitantes a nuestra localidad, sino que revierta directamente en desarrollo para Caravaca y en mejoras directas no solo para el turismo sino para la calidad de vida de los vecinos. Los primeros pasos de ello ya se están dando con la puesta en valor de las bodegas de la Casa Museo de los Caballos del Vino, la construcción del primer jardín vertical del municipio en el entorno del Templete, la rehabilitación de la Ermita de San Sebastián y en breve con la construcción del Centro de Acogida de Peregrinos o la pavimentación de la explanada de la Basílica que estarán ejecutadas en el mes de enero de 2024.

El próximo mes de mayo nos enfrentamos a una importante cita electoral. Los tiempos de mítines y campañas electorales ya pasaron. En las sociedades maduras las elecciones se ganan día a día durante cuatro años.

Si los caravaqueños quieren seguiremos construyendo Caravaca juntos porque queda mucho por hacer. En los próximos cuatro años se deben consolidar demandas históricas como la apertura del nuevo parque de bomberos, que será referente nacional en materia forestal, la nueva oficina de documentación de la Policía Nacional o la puesta en valor de la manzana Europán del casco histórico, pero también debe ser tiempo de avances en temas como movilidad urbana sostenible, para que Caravaca siga a la vanguardia.