ANA VACAS

Cuando vi entrar a Juárez en la cafetería donde habíamos quedado, me sorprendió su imagen por el gran parecido con un cantante al que idolatro desde siempre. Quizás no le agrade que comente este detalle, pero supe de inmediato que era la persona que esperaba, sin haberlo visto nunca; tenía ese sello artístico identificable, esa diferencia en su carácter que te hace intuir que es una personalidad patente. No rigiéndose en ningún momento por modas, él es su propio modelo personal, tiene claro lo que quiere y lo que es, pero sigue buscando esa identidad donde sentirse cómodo en su propia piel. Como artista, que no tengo dudas que lo es, piensa que lo que intentamos expresar es lo que hemos vivido, por ello todo vale para modelar ese carácter único.

Los estudios no le han llamado la atención por carecer de constancia, aunque en realidad no le ha ido nunca mal; pero es una persona inquieta que no se siente útil sentado en un centro educativo, sin movilidad, sin interaccionar con los demás de manera obligada. Se aventuro a comenzar un módulo de grado medio en Lorca, de chapa y pintura, ya que siempre le gusto moldear los metales, pero una vez que comenzó se dio cuenta que seguía sin encontrar su camino. Compaginándolo con ello, se puso a trabajar y comenzó en Murcia en la Escuela de Arte a estudiar Fotografía, a la que sólo le dedico un año. El trabajo en una empresa de montaje de iluminación le absorbe de manera irremediable, dejando en segundo plano la fotografía, pero no contaba que cuando algo se siente intensamente revierte una y otra vez hasta salir de nuevo a flote, no se puede dejar de lado fácilmente.

Es una persona interesada por la fotografía, pero deja claro desde el inicio de la conversación, que no tiene suficientes estudios de técnica, ni teórica, solo está interesado por la imagen que le llama la atención, sin la única pretensión de captar aquello que visualmente le enamora, o aquellas ideas que rondan su mente, llegando a crear imágenes fantásticas, llenas de expresión y contenido. Consiguiendo una libertad visual no propia de las normas y condicionantes, más personal y desarrollada a su antojo. Se considera un fotógrafo embrujado por el proceso, el montaje, la colocación, en general la producción más que del resultado final. No encuentra necesidad en estudiar otras tendencias, por lo que está muy poco influenciado a nivel teórico, pero si a nivel visual, siempre ha visionado mucho arte, disfrutando del momento inicial, de la primera impresión. Le gusta observar la perspectiva, el juego de colores puros, el realismo surrealista contemporáneo, y sus obras encuentran esas características que le hacen definirse. Entiende que el artista tiene la prioridad de crear, expresar, e innatamente esto se resuelve sin percatarse de que se hace, como dirían nuestros abuelos, le nace; pero siempre debe intentar formarse con respecto a los criterios que personalmente son afines a la verdad que cada uno esconde y que tiene la obligación de mostrar.

Su dedicación no es exclusiva de la fotografía, moviéndose en muchos frentes no carentes de encanto; como actor en el grupo Teatro Alhory de Cehegín donde estuvo durante un tiempo, aportándole muchos conocimientos, pareciéndole una profesión muy interesante.

Los medios audiovisuales en realidad han tenido que ver mucho con sus intereses, y con su carácter, y nunca le pareció que fuese un campo imposible de alcanzar, por ello ha estudiado dirección de arte, que le ha llevado directamente al cine, realizando cortometrajes.

Trabaja actualmente haciendo visuales de video, con iluminación, y de fotógrafo.                                                                                                                       Iniciando una nueva trayectoria en radio libre de Caravaca, donde realiza un programa de entrevistas de personajes.

Ha vivido un mes en Grecia, intentado conseguir otras alternativas, pero en realidad se ha dado cuenta de que vivir en un pueblo tiene su encanto. La libertad cerca de tu tierra, la tranquilidad, la naturaleza, todo aquello que alimenta nuestra identidad y nuestra humanidad y que generalmente es un bien en la mayoría de los casos no valorado. Como el mismo dice,” como la tierra de uno no hay nada”.

Consciente de que con veintitrés años el trayecto que queda es muy largo, pero aventurado en el oficio que verdaderamente le roba su tiempo con sentido, se va sintiendo etéreo dentro de su coraza.

Encantada de conocer a Juárez y que este año participe con nosotros en este proyecto que día a día perfila nuevas alegrías. Bienvenido a icon Talents.