JAIME PARRA

Desde el pasado mes de agosto, Juan José Lara Peñaranda ha asumido la dirección de la Biblioteca Regional de Murcia.

Doctor en Filosofía, ha publicado “Cuerpos y más cuerpos” (Malbec Ediciones), “Crónica negra de la Región de Murcia” (Tres Fronteras Ediciones) y “Cuando suena una gaita” (Ediciones Camelot).

Hablamos con él sobre la Biblioteca Regional y la etapa que se inicia con la vuelta a la presencialidad.

¿Qué visión global tiene de cómo debería funcionar la Biblioteca Regional?

Es esencial que el público perciba que la Biblioteca trasciende con mucho su función de sala de estudio y de servicio de préstamo de libros y películas. La Biblioteca constituye un espacio versátil, donde, con la literatura como eje, se albergarán conciertos, representaciones teatrales, ponencias, talleres, sesiones de dibujo…

¿Cuáles son los mayores activos con los que cuenta la Biblioteca?

Cada usuario valorará más un servicio u otro según sus inquietudes literarias. Disponemos de un fondo de más de 500.000 ejemplares impresos. Disponemos de una de las comictecas mejor nutridas del país, con más de 20.000 ejemplares. Hemos generado, de la mano de las bibliotecas municipales y de diversas asociaciones, una tupida red de clubes de lectura, con casi trescientos clubes repartidos por toda la geografía de la comunidad. Nuestros cinco bibliobuses  llevan los libros a esas zonas de la Región alejadas de una biblioteca. Somos una de las comunidades con más títulos disponibles en eBiblio, la plataforma de libros digitales, con un catálogo de más de 7.000 títulos. Ofrecemos también la plataforma de prensa PressReader, con acceso a más de 7.000 cabeceras de todo el mundo.

Como decía, hay servicios para todos los gustos. Y quiero subrayar que cada uno de estos servicios se presta gracias a la labor impecable que realizan los trabajadores de la Biblioteca.

Recién llegado al cargo, ¿qué nuevas ideas trae o qué objetivos se marca?

Afrontamos el reto de retomar la presencialidad tras un año y medio de actividades exclusivamente en línea. El objetivo es que estas actividades sean de primerísimo nivel, convirtiendo a la Región en un epicentro de la actualidad literaria a nivel nacional. La campaña que acabamos de presentar, ‘Región de Murcia, Región de Letras’, es un paso en este ambicioso proyecto. Visitarán la Biblioteca autores de la talla de Manuel Vilas, Fernando Savater o una filóloga como Alicia Mariño. Contamos con autores de la tierra como Marta Zafrilla, Rosa Belmonte o Manuel Moyano. Además, realizamos conmemoraciones teatrales de los grandes aniversarios de este año (Dante, Flaubert y Dostoievski) e impulsamos un ciclo de periodistas de sucesos, grandes maestros de la pluma. Y estas son solo algunas de las muchas actividades que impulsamos.

Desde fuera de Murcia capital se nos olvida muchas veces que la biblioteca da servicio a toda la Región, ¿cómo ayuda o se complementa con las municipales?

La colaboración con las bibliotecas municipales constituye una prioridad en esta nueva etapa y se incardina dentro de un proyecto amplio de descentralización cultural. Sirva de ejemplo el ciclo de ‘Historia y patrimonio de la Región de Murcia’ que hemos impulsado desde la Biblioteca Regional, pero que se celebrará prácticamente íntegro fuera del municipio de Murcia, con los ponentes seleccionados por las bibliotecas municipales.

¿De qué forma se puede ayudar desde la Biblioteca Regional a las editoriales y escritores murcianos?

La mejor manera en que una biblioteca puede apoyar a los escritores y editores es poniendo a disposición de toda la ciudadanía las obras de los autores y dándoles voz. Los usuarios de la Biblioteca disponen de todas las obras de los autores de la Región y todos tienen aquí las puertas abiertas para presentar sus libros. Además, organizamos una gran cantidad de actividades con ellos.

¿Puede convertirse la Biblioteca en un importante centro cultural de la Región?

Puede y debe. Para conseguirlo hemos estructurado la nueva campaña de actividades en torno a tres ejes: traer a los autores de mayor prestigio; descentralización, reforzando el nexo con las bibliotecas municipales; y explotar el carácter polifacético de la Biblioteca, con actividades de muy diverso tipo, con el objetivo de llegar a todo el público.

 ¿Qué importancia tiene para Murcia contar con una Feria del Libro?

Una feria, en cualquier ámbito, constituye un escaparate del producto y un foro de encuentro para vendedores y compradores. En ese sentido, el protagonismo en toda feria del libro debe ser para los editores y los libreros; son ellos, de la mano de los autores, quienes disponen en la feria de una oportunidad para llegar a los lectores.

El hecho de ojear ligeramente un libro mientras vas de caseta en caseta y hablas con autores y libreros, ¿cree que se perderá con la literatura en digital o el papel sobrevivirá?

 La mayoría de lectores continúa decantándose por el papel. A raíz de que la pandemia nos obligara a trabajar y socializarnos de manera digital, se percibe una cierta saturación hacia este formato. El público ansía las actividades presenciales y el contacto humano: encontrarse con su autor, cruzar unas palabras, escucharlo hablar sin una pantalla por medio. Creo que nos hemos hecho más conscientes de las potencialidades de lo digital, pero también de sus limitaciones.

Por último, usted ha publicado con editoriales murcianas como Malbec o MurciaLibro, ¿cómo autor qué opinión tiene de su trabajo y en comparación con otras de España?

En la Región de Murcia se lee mucho, se escribe mucho y se edita mucho. Solo puedo tener palabras de agradecimiento y admiración hacia el trabajo de los editores de la Región, que se adentran en un negocio cuya principal ganancia es la conciencia de haber colaborado en el progreso cultural de su tierra.