JAIME PARRA

Juan Jesus Moreno gobernará otros cuatro años en Mula tras haber logrado la mayoría absoluta. Y lo hace con la intención de continuar dirigiendo un Ayuntamiento con las puertas abiertas de par en par para sus vecinos y tendiendo la mano a la oposición.

Juan Jesús Moreno, alcalde de Mula

Juan Jesús Moreno, alcalde de Mula

¿Qué valoración hace del hecho de haber aumentado su mayoría?

Aparte de ser muy positivo en el plano político, estoy muy orgulloso en el plano personal, te hace sentirte más valorado.

La nuestra es una política de cercanía, y si hemos pasado de ocho a doce concejales será porque los muleños nos han visto defender sus intereses día a día. Pero este aumento también conlleva una mayor responsabilidad.

¿En qué va a cambiar su forma de gobernar ahora que cuenta con una mayoría más amplia?

Soy persona de consenso, creo que hay que dialogar mucho para alcanzar retos que sean de toda la sociedad, por lo que voy a seguir trabajando ofreciendo diálogo y consenso. Prueba de ello es que no he cambiado nada de la legislatura anterior en cuanto a periodicidad en los plenos y la participación de los grupos de la oposición en los órganos pertinentes.

A la oposición sea el resultado que tenga hay que darle su espacio.

La reciente encuesta sobre toros en la fiestas patronales, ¿es el comienzo de un camino para la mayor participación de la ciudadanía?

Recogimos ya en la primera legislatura un mensaje claro: los muleños quieren opinar y participa de las decisiones. Preguntar su opinión sobre los toros, como preguntaremos el año próximo sobre conciertos en fiestas, es una más de las muchas consultas que hacemos, como fueron la creación de las juntas vecinales, que echarán a andar en septiembre. A las asociaciones, a los colectivos, hay que escucharlos.

¿Qué le pide al Gobierno regional?

Al final, son demandas que afectan a los ciudadanos: educación, sanidad y políticas sociales, son los pilares básicos para que puedan desarrollar su vida y las competencias no son nuestras. En cuanto a sanidad, por ejemplo, los vecinos de las pedanías tienen que tener los mismos derechos que cualquier vecino que viva en el centro de Mula, y la mí me va a tener el gobierno regional del color que sea siempre enfrente oponiéndome a barbaridades e injusticias.

¿Qué supone que todavía no tengamos un Gobierno en la región?

Siempre hay una persona a la que dirigirse porque hay un gobierno en funciones, pero el hecho de estar en funciones significa que no va a tomar decisiones. Llevamos un mes de trabajo en los ayuntamientos y hay proyectos que no podemos comenzar o sacar adelante porque no tenemos interlocutor. Me parece una falta de respeto a la ciudadanía, porque hay problemas que solo pueden resolverse desde la administración regional.

¿Cómo se vive en Mula la posible marcha de las monjas clarisas?

Es preocupante, tanto por la parte sentimental, el cariño que se les tiene a las hermanas que llevan toda la vida en el convento, y, por la parte patrimonial, un patrimonio que nos engrandece y engrandece a la región. No podemos entrar en la vocación de las personas, pero sí en impedir que el patrimonio se deteriore o desaparezca.

¿Será esta legislatura la de la recuperación del Castillo para el pueblo de Mula?

Nosotros no vamos a parar ni un minuto hasta conseguirlo. Estamos apoyados y avalados por el pueblo de Mula. Necesitamos que las administraciones regional y nacional nos ayuden, pero también deben saber que con ellos o sin ellos los muleños no vamos a parar hasta recuperar lo que es nuestro.

¿Cómo tomó la decisión de no repetir como concejal de Deportes?

Me ha costado mucho, más de lo que la gente pudiera pensar. Yo llegué al Ayuntamiento siendo concejal de Deportes, es un arma política porque te da la oportunidad de conocer a mucha gente y más si has estado toda tu vida vinculado al deporte. Pero entendía que teniendo doce concejales no podía tener ninguna cartera. Pascual en Cieza, Esther Clavero en Molina que, como yo, han tenido la suerte de aumentar sus concejalías han tomado la misma decisión.

Aunque la legislatura acaba de empezar, ¿ha decidido ya si repetirá como alcalde?

Es una decisión que aún no he tomado. Siempre he dicho que hay que saber llegar y saber irse. Lo que tengo claro es que no quiero hacerme mayor ostentando este cargo. Ocho años me parece bien, doce quizás si hay un proyecto de importancia que consideres que te lo exige, pero sobre todo, tanto por el bien de uno mismo como el de sus ciudadanos, saber cuándo tienes que irte.

¿Dará entonces el paso a la política regional?

Antes de ser alcalde, cuando era concejal yo no tenía aspiración de ser alcalde; ahora mismo lo veo como lo más hermoso y bonito que le puede pasar en la vida a un muleño. Cuando finalice esta etapa, seguiré trabajando para mi pueblo y para mi región junto a mis compañeros de partido, si es desde un cargo regional bienvenido sea, si esto no es así no no pasa nada, no imagino mayor satisfacción que la de ser Alcalde de Mula.

¿Cómo fueron sus comienzos en política?

Llevo afiliado al PSOE desde 1997-1998, fui secretario de Juventudes socialistas, en 2003 deciden contar conmigo en una lista electoral, en la época de la ola de mayorías absolutas del PP, y desde entonces la política municipal me apasiona. No tenía intención de repetir, pero Diego Cervantes me propone estar en su equipo y tener dedicación exclusiva al ayuntamiento en 2007 y a partir de ahí hasta hoy. A pesar de que ha habido momentos duros, nunca me he arrepentido.

Me acuerdo de Juan Ballester Boluda, la primera persona que contó conmigo para una lista, de Diego Cervantes, que me ha dado continuidad, me ha ayudado mucho, lo mismo que Bibiano Imbernón, sin poder estar con él como alcalde. Siempre te da garantías el que tus antiguos alcaldes estén contigo y te apoyen. Yo siempre que puedo pido opinión a quien creo que sabe, y me ha venido magníficamente en mi vida política y personal. Y espero que mi sucesor cuando llegue el momento se acerque con toda confianza si cree que mi consejo puede ayudarle en algo.

¿Qué le diría a ese joven que duda si entrar o no en política?

Que no dude ni un minuto. A mí me encantaría que todos los ciudadanos de cualquier ciudad pudieran trabajar como mínimo un mes en la vida pública para que conozcan el día a día del ayuntamiento, porque la política es necesaria en todo, es una herramienta para que podamos vivir mejor, y aunque ha estado mal vista animo a que se acerquen, a que empiecen en la vida política municipal, la más cercana y apasionante.

¿Con qué momentos de estos años en la política se queda?

Yo he tenido varios, creo que el de más satisfacción es el de volver a repetir como Alcalde aumentando la confianza de mis vecinos Otro fue, tras pasarlo muy mal, sabiendo que tenía razón, cuando el juez archivó las dos querellas criminales de la Fundación Casa Pintada, no contra el Ayuntamiento, sino contra mí. Que el juez me diera la razón fue una gran alegría y me dio ánimos para continuar por el mismo camino defendiendo los intereses de mis vecinos.

Y un momento en lo personal sería el día de la primera toma de posesión cuando tengo a mi familia, a mi madre, a mis suegros, viéndome coger el bastón de mando, La familia es un pilar fundamental para mí, sin ella al lado no podría ejercer como alcalde.

En lo político hay momentos muy satisfactorios, como en relación al castillo, cada vez que recuperábamos una parte para el pueblo de Mula.

O cuando llegan los datos del paro y el desempleo se mantiene o baja porque vecinos míos han encontrado trabajo. ¿

Y los peores momentos?

La parte más negra de este trabajo es cuando un vecino se acerca a ti,sabes que tiene razón en lo que dice pero se escapa de tus competencias. Solo puedes escucharlo, darle comprensión, tratar de asesorarlo, pero la impotencia es muy grande cuando, aunque te gustara, no depende de ti el poder ayudarle.