Ya en la calle el nº 1044

Juan Fernández del Toro presenta ‘El Paseo de la Ciudad de Mula’

Se trata de la investigación histórica y arqueológica de este emblemático jardín del que hay registros desde 1524

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Lorem fistrum por la gloria de mi madre esse jarl aliqua llevame al sircoo. De la pradera ullamco qué dise usteer está la cosa muy malar.

MICAELA FERNÁNDEZ | El libro recoge aspectos del Paseo desde que se construyó como corredera, alameda, jardín y sus remodelaciones en 1860, 1929, 1975 y la reciente en 2023

El arquitecto, investigador y escritor Juan Fernández del Toro presentó este domingo 14 de abril, en el Refectorio del Convento de San Francisco, enmarcado en las actividades por la Feria del Libro 2024, ‘El Paseo de la Ciudad de Mula’ una nueva publicación en torno a este emblemático jardín muleño.

¿Cómo surgió la iniciativa de escribir este libro?

Este trabajo lo empecé hace varios años a raíz de la investigación sobre la Torre Reloj y el libro que publiqué sobre ésta en 2018 que me llevó a conseguir muchos datos sobre el Paseo. A medida que fui recopilando información me di cuenta de que era interesante y que era necesario recomponer la historia de este espacio porque, aunque no siempre ha sido un jardín, sí ha sido siempre un espacio público.

En este mismo semanario hace un tiempo en la sección Retazos de Historia Muleña pude escribir un artículo sobre el Paseo, sobre los datos históricos del Paseo, pero tenía en mente hacer un trabajo más extenso a medida que me fueran apareciendo más datos. Vi la necesidad de retomarlo y cerrarlo cuando empezamos las obras de reconstrucción del Paseo.

Lo que he hecho en esta publicación ha sido recopilar la historia del jardín desde que tenemos constancia de que surge como un espacio público. Ya hay datos de 1524 cuando se le llamaba Corredera donde se hacían los alardes de los caballeros de cuantía, hasta las obras que hemos realizado ahora en 2023, casi 500 años de historia, es más, este 2024 se cumplen 500 años desde que tenemos constancia de que existe este espacio público.

¿Cómo ha sido la investigación sobre el Paseo?

Tenemos un archivo muy rico en información, tenemos uno de los archivos más importantes de la Región, pero al tratarse de un espacio municipal no toda la información está en un lugar concreto sino que la documentación está muy repartida, y no sólo en el Archivo Municipal, sino en otros muchos espacios, como por ejemplo en el fondo de Gregorio Boluda del Toro donde hay un expediente muy interesante de cuando se hace el primer jardín en la década de 1860. Ha sido una tarea lenta, pero hemos conseguido recomponer la historia de este espacio a lo largo de estos 500 años.

¿Aspectos que te hayan llamado la atención a lo largo de la historia de este emblemático espacio?

Al final cada etapa del jardín tiene sus ‘aqueles’, empezando por cuando fue una corredera y te imaginas cómo en ese espacio estaban los caballos de cuantía con sus armaduras, muy medieval, o a mí me gusta mucho la etapa del siglo XIX, es un siglo que me gusta mucho e imaginar cómo pudo ser aquel jardín en los inicios del siglo XIX, creo que tuvo que ser muy interesante. Además, en esa época fue la primera vez que intervino un arquitecto en este espacio, el arquitecto provincial, y Mula se iba adaptando a las tendencias de la época. Como curiosidad, unos años antes de que se hiciera el primer jardín, esa zona era un estercolero, allí se vertían todas las basuras y el Ayuntamiento de la época logró revertir la situación haciendo una alameda. Ese fue el germen del jardín, una alameda que empezaron a utilizar los vecinos para pasear y aquello fue muy bien acogido, funcionó muy bien y acabó convirtiéndose en un jardín que es lo que hoy conocemos como Paseo.

Es nuestra puerta de entrada, un centro neurálgico de la vida social del pueblo

Tenemos que comprender que el Paseo esté en esa situación responde a que se marque el límite del casco antiguo. Es la zona llana del casco antiguo, un ensanche final. Este espacio siempre ha sido la puerta de bienvenida a Mula y sobre todo a partir de 1862 cuando se abría la carretera de Murcia como acceso de entrada a la ciudad. El Paseo que se está construyendo en ese momento era el cartel de bienvenida a la ciudad. Tener este jardín recibiendo a la persona que llega dice mucho de la ciudad y le da cierto encanto tener un espacio público y natural como entrada.

La actual remodelación realizada en el Paseo supondrá una parte importante del libro

Sí claro, tanto la recuperación actual como la que se ha intentado recuperar de 1929. Trato bastante en profundidad cómo surgieron las obras, la problemática que hubo, como el maestro de obras, Juan Huéscar pudo solucionar los problemas que surgieron, cómo diseñó él mismo el jardín, como se va a Manises a traer esos azulejos maravillosos que componen el jardín, y cómo, a pesar de ser una persona sin formación, hace un jardín con las tendencias del momento, un jardín idóneo español, un jardín con la tipología española y, además, muy bien resuelto.

Sí que es verdad, que al final del libro me centro en las obras que hemos hecho ahora y cómo lo hemos recuperado, queda justificado por qué se ha hecho cada intervención y cómo hemos recuperado los azulejos, los estudios históricos y arqueológicos que hemos localizado y queda explicada, por la parte que me tocaba, explicar por qué hemos hecho esa restauración y por qué se han tomado las decisiones que se han tomado.

Aunque se ha generado en algunos foros algo de controversia, todavía tiene que pasar algún tiempo para que lo disfrutemos plenamente…

Yo siempre digo que hemos realizado la primera fase de la restauración del Paseo porque ahora viene la segunda fase que es más lenta y hay que tener paciencia, y es que se desarrolle el jardín. Hemos recuperado el espacio urbano pero el jardín tiene que desarrollarse. Creo que va a ser un jardín muy bonito y, además, está pensado para el deleite de los sentidos con el galán de noche, los jazmines, los rosales… Puede parecer que se han eliminado muchos árboles, pero realmente no es así, han sido muy pocos árboles y realmente porque ha sido necesario. Estoy seguro que en los próximos años habrá que hacer todavía modificaciones con la vegetación, va a ser un trabajo continuo conforme al desarrollo que tenga la vegetación.

Otro de los objetivos que tenía el proyecto era que todas esas fachadas que estaban ocultas en la calle Paseo y que forman parte del casco antiguo quedaran visibles.

Cuéntanos algunos de los restos que se han localizado de anteriores jardines

Con las excavaciones arqueológicas se ha llegado a niveles del paseo original, del primer paseo que se hizo en 1860. Hemos encontrado toda la cimentación realizada en sillares de piedra, que correspondía con las descripciones que había encontrado en el Archivo Municipal, y además llegamos al nivel del jardín que había proyectado, pero no se llegó a culminar por falta de dinero. También se han localizado los niveles del jardín de 1929. En 1975 cuando se hizo la última reforma antes de la actuación actual, se elevó la cota del jardín y, aunque se rompieron muchos muretes y azulejos, el Paseo se recreció y se construyó por encima lo que sirvió, al excavar, para localizar algunas filas de azulejos que nos ha permitido saber los modelos que se utilizaron y de qué fábrica venían y quién fue el fabricante. Al final la investigación histórica se complementa con la arqueológica para dar sentido completo al libro.

Otra de las grandes sorpresas, aunque en realidad ya teníamos constancia de que podía estar allí por gente que lo vio, fue uno de los bancos, y estábamos un poco alerta durante las excavaciones. Efectivamente apareció en el lugar donde se dijo que podía estar y tuvimos la suerte de que salió en muy buenas condiciones para estar enterrado como estaba. Hemos podido recuperarlo y colocarlo en la misma ocupación en la que estuvo en su día como testigo histórico de que los bancos eran así, de hecho, el resto de bancos se han hecho siguiendo el patrón de este banco. Una curiosidad de estos bancos es que la cara superior no es plana, tiene una leve inclinación, lo suficiente para que no se pose el agua de lluvia y cuando sacamos este banco pudimos darnos cuenta y el resto se han hecho tal cual se hizo ese en su momento.

Del aspecto que tenía antaño, ¿ha faltado algún elemento por interpretar?

En principio el jardín tal y como está ahora es prácticamente el jardín que se podía ver en año 29 cuando Juan Huéscar remodela el jardín. Sí que hay una diferencia que es el centro del jardín que ahora queda como una plaza abierta, y aunque en su momento los parterres completaban esa zona, ahora queríamos que el centro del jardín estuviera libre para acoger los eventos que se realizan.

Otro elemento que podría faltar es el palco de la música, el templete, pero es que en esa época el palco tampoco estaba fijo. Lo que se hacía era que se levantaba cada año hecho de madera y hierro desde las fiestas de San Juan hasta las fiestas de septiembre. Era un palco estacional que luego se retiraba, se ponía solo en una época concreta del año

Estas han sido las dos únicas partes concretas que nos quedaban por recuperar, el resto del jardín es bastante fiel a lo que existió.

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