MICAELA FERNÁNDEZ

Hace tan sólo unos días se conmemoraba el 415 aniversario de la creación de la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen, una hermandad llena de historia, tradiciones y devoción a la imagen de la Virgen del Carmen, patrona de Mula.

Entrevistamos a Juan del Amor, hermano mayor del Carmen de Mula.

Hablar de la Hermandad del Carmen en Mula es hablar de la historia de Mula, ¿qué significa para los muleños esta institución y la devoción a la Virgen del Carmen?

Significa una unión íntima y personal que a su vez lo convierte en una relación tan familiar con la Hermandad y Nuestra Señora que es lo que ha hecho que se transmita de generación en generación y por consiguiente que perdure tanto en el tiempo. Es la asociación que más ha perdurado en el tiempo en Mula. Sin duda la mano de la Virgen está sobre nosotros.

La vida de la Hermandad -su ermita, la Virgen del Carmen, Miércoles Santo o cualquier acto- ha sido reflejo del sentir de Mula. Hemos celebrado las alegrías y las penas de nuestro pueblo. En todas hemos querido estar cerca de nuestra gente.

¿Cómo se encuentra actualmente la Hermandad?

Contamos con algo más de 700 personas, de todas las edades, casi en la totalidad del municipio de Mula. Actualmente estamos poniendo a nuestra institución en el lugar que le corresponde por derecho y su largo recorrido, haciéndonos presentes tanto en medios de comunicación como en redes sociales, mostrando y llevando la palabra de Dios a través de nuestros actos siendo también conocedores de la generación del interés en cuanto al turismo y al patrimonio.

En los últimos años se ha venido realizando un importante trabajo para recuperar la grandeza de piezas, obras, símbolos pertenecientes a la Hermandad y la propia ermita del Carmen…

Nos propusimos como meta la reparación y restauración de todos los bienes muebles de la Ermita, propiedad de la Hermandad, como son las imágenes, vasos sagrados y todas las piezas de orfebrería así como el ajuar litúrgico y textil de Nuestra Señora. El pasado mes de mayo se culminó la restauración de la Soledad y estamos viendo cual será la siguiente. También se está procediendo a restaurar la Custodia de la Hermandad para las procesiones claustrales y exposiciones del Santísimo.

¿Qué vinculación existe entre la ermita y la Hermandad?, ¿quién construyó y mantiene la ermita?

Creo que no se puede hablar de la Ermita del Carmen sin hablar de la Hermandad y viceversa. Nos remontamos al siglo XVII, allá por 1606 cuando estaba abandonado el antiguo templo de San Miguel. Una vez se funda la Hermandad y es apadrinada por la Casa Marquesal de los Vélez en la persona del cuarto Marqués y su esposa que se inscriben como primeros cofrades, se hace entrega a la Hermandad de la Imagen de la Virgen y por parte del Concejo del ruinoso templo y sus terrenos para comenzar su andadura.

Más adelante ya en 1674 comienzan las obras de la Ermita costeadas por la Hermandad y sus cofrades quienes por la condición social de menestrales (oficios como carpintero, albañil, cerrajero…), la gente más humilde y trabajadora de Mula, tardaron la friolera de 80 años en acabar lo que hoy es la Ermita. A lo largo del tiempo, es la propia y misma Hermandad quien la ha mantenido y mantiene en todos sus aspectos.

Estamos en la labor de querer consolidar dicha titularidad de la Ermita por la Hermandad, por medio del reconocimiento formal y definitivo de la propiedad. La Diócesis, como ha hecho en otros casos, debería reconocerlo así.

La ermita del Carmen ha mantenido a lo largo de toda la pandemia el culto para los fieles, adaptándose a las nuevas tecnologías para poder llegar a todos los vecinos, ¿qué ha supuesto este hecho?

Jamás está en nuestro pensamiento abandonar a nuestro pueblo y gente en momentos tan duros como los que hemos vivido y estamos viviendo. Gracias a este servicio, hemos podido llevar una palabra de aliento a la vez que la imagen de Nuestra Señora a todas las personas impedidas y las que sufrían la enfermedad o el confinamiento. Son cientos de personas las que visionan la Santa Misa cada semana.

En los últimos tiempos hemos vivido también hechos históricos como las rogativas para frenar esta pandemia, acercar por primera vez los restos de San Felipe Mártir a la Virgen del Carmen…, ¿qué están suponiendo todos estos actos?

Pues me alegro que me lo preguntes. Estos ejercicios siempre han estado presentes en la vida de la Iglesia para poder hacer frente, mediante la oración, a pandemias, epidemias, sequías etc… y que por diversas circunstancias habían quedado un poco en desuso.

Ha sido el momento de retomarlos y sirvan de ofrecimiento y súplica la Virgen para pedir su protección y amparo en estos momentos al igual que en otros tiempos los muleños le pidieron. San Felipe Mártir, nuestro patrón, fue el que milagrosamente acabó con la epidemia de peste en Mula el 10 de julio de 1648, fecha en que llegaron y se recibieron sus restos.

El hecho de vivir la celebración de hace dos sábados con las reliquias de San Felipe ante la Virgen y la Oración de súplica por el fin del Coronavirus, fue un momento histórico, pero aún más importante en la vida de la Iglesia y de su pueblo cristiano.