JAIME PARRA

José Vélez, delegado del Gobierno en la Región de Murcia, conoce las fiestas desde múltiples puntos de vista: como un calasparreño cualquiera, como la máxima autoridad municipal y antes como concejal de Festejos, un cargo donde cuanto más se divierten otros más trabajo tienes tú y, donde cada año, entrevista tras entrevista, repetía que su mayor preocupación era que no hubiera ningún accidente o herido en los encierros. Este año las vivirá de manera diferente, por un lado como primera autoridad del Estado en la región y, por otro, también como pregonero.

El pregón de José Vélez tendrá lugar en la placeta principal del Santuario de Nuestra Señora de la Esperanza el sábado 28 a las 21:30 horas.

Cartel anunciador del pregón

 ¿Qué sintió cuando le anunciaron su nombramiento como pregonero?

Para mí es un privilegio y un inmenso honor, además de una enorme responsabilidad, pues supone hablarle a título individual a tu propia familia, amigos, conocidos y vecinos  de toda la vida sobre sentimientos y emociones que, en realidad, les pertenecen como parte de un patrimonio colectivo que distingue y define a todo el pueblo de Calasparra.

El pregón que inaugura las fiestas tuvo que posponerse un año, ¿ha tenido que modificarlo muchas veces?

Más en la forma que en el fondo, pues la pandemia que obligó a su suspensión nos ha causado tal impacto emocional que hemos perdido la naturalidad de antaño, y cualquier cosa que hagamos, en cualquier ámbito, está indefectiblemente condicionada por cierta tristeza y por el recuerdo imborrable de todos los que nos dejaron.

¿Qué tipo de pregones le gustan a usted?

No quiero dar muchas pistas, no vaya a ser que juzguen luego el mío en función de lo que diga. (risas). Creo que un pregón debe tener un fuerte componente emocional, que exprese sentimientos sinceros, sin artificios, que ensalce los valores, costumbres y virtudes de un pueblo y con el que los propios vecinos se sientan orgullosos e identificados.

En usted tenemos una persona que, desde cargos de responsabilidad municipal hasta llegar a Alcalde, ha vivido la evolución de las Fiestas y la Feria en las últimas décadas. ¿Qué se ha realizado desde el Ayuntamiento y qué ve que aún falta por hacer?

La grandeza de la política municipal reside en la posibilidad de ayudar a mejorar y transformar la vida de tus propios vecinos. Las fiestas, nuestras fiestas, sin duda, contribuyen a ello.

La corporación actual está realizando un magnífico trabajo, como continuación del realizado en los últimos años. Mientras yo he tenido responsabilidades al respecto, siempre he tratado de consolidar el prestigio de unas fiestas de gran tradición con programas, actos y actuaciones ambiciosos dentro de un presupuesto ajustado y  responsable. Las fiestas son importantísimas para los calasparreños, y nuestro reto siempre ha sido ofrecerles un programa que aunara tradición, devoción y diversión y despertara en los vecinos el orgullo y la pasión de ser de Calasparra. ¿Qué falta por hacer? Quizá potenciar aún más la proyección de las fiestas al exterior y que se conviertan en una buena oportunidad para visitar y conocer el municipio y su indescriptible patrimonio histórico y cultural.

Un deseo para los calasparreños.

 Que disfruten de sus fiestas con la prudencia y responsabilidad debida. Se lo han ganado.

Una invitación para los lectores de El Noroeste de otros municipios.

Que nos visiten, en fiestas o con cualquier otro motivo. Calasparra es un pueblo acogedor, con un gran magnetismo, y, como decía anteriormente, con un colosal patrimonio que, sin duda, les sorprenderá y cautivará.