ADELA GIMÉNEZ TORRECILLA/Coordinadora de APCOM

Todos nos vamos alguna vez, sin embargo queda algo de nosotros, la palabra escrita, los momentos importantes, las vivencias especiales, la actitud, nuestra aportación a la sociedad … con todo ello podemos alcanzar importantes objetivos!!!
José Luis LagDe todo ello, quien más sabía era José Luís Lag.

Admiro a quienes viven y trabajan con la materia prima de sus sueños. Nacemos con una programación genética y a lo largo de la vida, depende con quien estemos, de quien nos rodeamos… tomamos un camino u otro y APCOM tuvo la suerte de encontrarse con el Platanito, su bondad, su cariño, su ilusión, sus aportaciones en momentos complicados y en tantas otras ocasiones. Su gran generosidad viabilizó grandes proyectos, para que la asociación tuviese una base firme.

Lo hacíamos antes y continuamos creando proyectos estratégicos para que exista una transformación y dinamización asociativa, que esté viva y comprometida con los socios, ajustada a los nuevos tiempos, moviendo así recursos y voluntades. José Luís Lag quería que las personas con discapacidad fuesen coparticipes dinámicos, desde la reciprocidad y con la información precisa. Quería que fuésemos una familia y vaya sí lo lograba. Su tesón y calidad humana facilitaron la consecución de importantes proyectos y uno de los más significativos, es que las personas atendidas en APCOM fueran felices y también consiguió la unidad de los profesionales de la Asociación, así pues ennobleciste este gran proyecto.

Por tanto, en su honor debemos activar el empuje necesario que abra el movimiento asociativo a nuestras familias, esencial para José Luís Lag. Consideraba que la voz y opinión de la persona con discapacidad es tan importante como ineludible y por ello enriquece la actividad de la organización, para el eran las personas más transcendentales de la Asociación. Por todo ello, has dejado una huella indeleble y un inmenso vacío. Tu integridad era notable, firmeza en tus acciones, respeto por los demás, fuiste garante de los intereses de APCOM y tu valiente apuesta por los temas sociales fue indescriptible. Caravaca y sus gentes están orgullosos de un GRANDE como tu.

Del mismo modo, era muy importante y lo es en la actualidad la implicación de los ciudadanos, cuantos socios harías en Caravaca y fuera, por la cantidad de amigos que tenías en todas partes, eran tiempos muy dificultosos, había que modernizar y engrandecer la asociación, para sacarla adelante y promover la intervención con grupos de interés, así pues la renovación sería más plural. El día que nos dejaste pensé lo injusta que es la vida, aún te quedaba mucho por hacer, disfrutar de tu familia, amigos y abanderar el nombre de APCOM, continuar apoyando a esta gran familia, como tú la sentías.

Cuando nadie hablaba de integración laboral, José Luís se llevó a su empresa diez personas que aprendieron el trabajo de la marroquinería y después preparó un taller para continuar trabajando todos. En aquellos tiempos fue un salto cuantitativo esencial. Hoy en día y a través del empleo con apoyo continuamos buscando soportes para las personas con discapacidad y así garantizar la estabilidad. Que sepas, donde quiera que estés, en nuestro corazón continuas y nunca te olvidaremos.

Unirse todos, aumenta la posibilidad del éxito para un sinfín de cosas, compartir conocimientos y experiencias, es un «dar y recibir»… y todo ello nos da energía e ilusión para continuar. Así que, José Luís se dirigía a las Familias de las Personas con discapacidad, para decirles que no estaban solos y que APCOM era el vínculo con la sociedad y no solo apoyó a la Asociación, sino también a las familias que lo precisaban. Tu ayuda ha sido fundamental, en ocasiones gracias a José Luís podíamos seguir adelante. Sin embargo, el prefería que nadie supiera que hacía, aún así voy a expresar una de las pequeñas acciones, comparada con otras monumentales y es que les invitaba a comer a todos por navidad, con regalos incluidos de su propia empresa. Estoy segura, que este recuerdo no va a desaparecer jamás de los corazones de las personas que atendemos en APCOM.

Una mente prodigiosa como la de José Luís y su filosofía de vida, ha propiciado que aumenten los Servicios, que desde hace más de 30 años, con voluntad y empeño se van consolidando. Quería que la familia fuese protagonista activa de su vida, con los apoyos puntuales para mejorar su calidad de vida, que en APCOM expresaran sus inquietudes y se les tuviese en cuenta. Era consciente de que otro mundo es posible y que teníamos un ideal común: generar redes sociales… modo de podernos acercar a la sociedad. Una Asociación dinámica es el cauce más eficiente para mejorar cualquier espacio, negociar, coordinar y establecer acciones deliberadas y dirigidas a Instituciones, José Luís nunca tuvo reparo en llamar a todas las puertas de las Instituciones u otros recursos externos, para conseguir un gran movimiento asociativo.

Con más de 30 años trabajando, para las personas con discapacidad y sus Familias, en tiempos dificultosos y con mucha ilusión; conseguimos ser un referente en la Región. Cabe destacar, que se han obtenido ambiciosos proyectos, sin esa unidad y valentía no se hubiesen conseguido. Las familias que perduran de esa etapa lo saben, sí vamos de la mano se fortalece la Asociación y es lo que a José Luís le gustaría. Es importante que las familias sean socias para dar continuidad y que la Asociación sea más grande. Mi admiración a las familias, que una parte de su vida la comprometieron con este proyecto, no exento de dificultad y por su tenacidad tenemos todos los Servicios. Llevan en su corazón la gran historia de APCOM, que transmiten a padres más jóvenes y todos juntos abanderan nuestra filosofía, la de José Luís Lag.

Es incuestionable que seguimos buscando la normalización, participando en la Sociedad a la que por derecho pertenecen y conseguir que desaparezcan las etiquetas, para ello las familias deben implicarse, en definitiva continuar con firmeza, para obtener la plena Integración y estar en sintonía con el siglo XXI, aun falta conciencia social, las personas con discapacidad encuentran obstáculos, su opinión no es valorada. José Luís defendía lo indefendible y decía que si ponemos de nuestra parte, la Sociedad sale beneficiada, ya que la contribución crea oportunidades para TODOS, con o sin discapacidad, cuantos más seamos mejor y así defender sus derechos.

José Luís, te has ido sin hacer ruido, tal y como has vivido, te despediste agitando suavemente las manos, para no alterar las nubes. No querías que el adiós transformara la memoria, esta es la voz de su recuerdo, que de nuestro corazón nunca desaparecerá. Cada día me levanto pensando que merece la pena vivir para hacer prevalecer y desarrollar todo lo que aprendí de ti, no es más que trabajar día a día por las personas con discapacidad y sus familias. Ha desaparecido un referente, alguien en quien confiar y su halo de bondad le ha convertido en una perdida irreparable.