José Clemente Rubio García/Miembro del STERM – La Intersindical
El pasado día 12 de noviembre en la Casa de Cultura «Emilio Sáez» en Caravaca de la Cruz, se celebró una Charla – Coloquio que bajo el título de «La situación de la educación en la Región Murciana» reunió a una treintena de profesionales y otras personas interesadas en el tema, donde tras un análisis detallado de la realidad que se vive en nuestros centros educativos pronunció D. Carlos Olmos, profesor de Educación Secundaria y portavoz del Sindicato STERM- La Intersindical.
El acto fue presentado por D. Juan García, también profesor de Educación Secundaria que tras enmarcar el tema con unas breves palabras pasó el turno al conferenciante.
Tras tener un recuerdo solidarJosé Clementeio con las víctimas del accidente de tráfico hace escasas fechas por vecinos de Bullas, manifestó que una gran cantidad del profesorado está diariamente en situación de riesgo ya que diariamente hace muchos kilómetros de desplazamiento para poder desarrollar su trabajo, así como el del resto de trabajadores que se encuentran en la misma situación, cosa que es un tema preocupante.
Así de rotundo fue Carlos: «La educción en la Región de Murcia está enferma», pero lo más grave del tema es que el causante de dicha enfermedad es la Consejería de Educación y sabe cuál es su remedio, pero se niega a solucionarlo.
Carlos hizo un análisis comparativo con la situación que tenemos actualmente con la que teníamos en el año 2006 y más cercanamente con el año 2010. El número de profesionales en los últimos cuatro años ha bajado en unos 2.500, pero siendo eso muy grave, es necesario saber de que en el curso actual, una 60 % de los interinos contratados se encuentra a media jornada y que en muchos de los casos es de 6 u 8 horas.
Las ratios, número de alumnos y alumnas por clase, se ha subido de forma alarmante y preocupante (27 o más niños en educación infantil de 3, 4 o 5 años) para una sola persona, aulas con más de 35 alumnos en secundaria, eliminación de desdoblamiento, de apoyos, de hora de dedicación para preparar clases, de falta de nombramiento de sustitutos en caso de enfermedad del titular, disminución alarmante del salario del profesorado, disminución de la asignación económica de los centros, con los problemas que conlleva a la hora de pagar calefacción, material fungible, etc. Prácticamente son nulas las inversiones que se hacen en la construcción de nuevos centros y muy sangrante y preocupante el no librar cantidades dinerarias para el mantenimiento de los mismos adecuadas, etc., etc., etc., Todo ello lleva a que sabiendo que es necesario el invertir para poder recoger resultados, los responsable políticos de nuestra Consejería, con su Consejero al frente, no le quiere dar remedio y poner solución al tema.
La solución y mantenimiento, dentro de esas limitaciones señaladas anteriormente, a la problemática educativa de nuestra región, la dan el profesorado, que pese a su situación profesional tan preocupante, hacen un sobreesfuerzo y entrega para conseguir que el alumnado se vea lo menos afectado por esas medidas que se empeñan en mantener la administración y demuestran que si se contara con el apoyo de la misma, los resultados académicos serían otros.
También se habló de la aplicación de la nueva Ley de Educación impuesta en solitario por el Gobierno de la Nación y con la oposición de todos los sectores educativos y con las improvisaciones tan lamentables que estamos viviendo en el comienzo de este curso.
Tras terminar la exposición, se entabló un coloquio entre todos los presentes, donde se plantearon temas sobre el acceso a la función pública del profesorado interino y en paro, sobre la carga horaria del profesorado, sobre la casi imposibilidad de impartir una clase de calidad a grupos de 35 alumnos y en espacios muy reducidos, de la necesidad de la diversificación del alumnado a partir de cierta edad y dependiendo de sus intereses, capacidades, etc.
Carlos terminó dando un ánimo a todos los presentes y manifestando que entre todos podemos y si queremos salir adelante, tenemos que unirnos desde abajo para poder tomar y llevar a la práctica nuestra propias decisiones.