JAIME PARRA

Tras el éxito de un Mercado Medieval que generaba dudas por las circunstancias sanitarias y el cambio de ubicación, José Carlos Gómez prepara un Fitur que servirá de antesala de la próxima edición, víspera de Año Santo, y, donde explica, Caravaca llegará con los deberes hechos, confiando en que por su repercusión se asemeje al del año 2003 más que a los de 2010 o 2017, en los que la falta de inversiones por la crisis económica pasó factura.

¿Cómo se presenta esta edición de Fitur?

Este es un Fitur un poco especial, aunque pueda parecer descafeinado los que van van de verdad a buscar negocio y posicionamiento turístico. Y es especial porque en el próximo Fitur, vísperas de Año Santo Caravaca será protagonista.

Hemos apostado por presentar la campaña “Caravaca de la Cruz, ganas de ti,” que estará vigente durante todo 2022. La ha elaborado el equipo nominado a los Goya por Umbrellas, por los que apostamos antes de conocer este logro y nos han presentado un trabajo del que estamos muy satisfechos.

Tenemos además planteadas acciones importantes: el Secretario de Estado de Turismo nos va a entregar un premio por el desarrollo de proyecto de destino turístico inteligente, habrá una convención de Huellas de Teresa para promocionarla, y otra reunión con todos los alcaldes del Camino de San Juan que también en el futuro tendrá gran repercusión como vía de peregrinaje. Además se va a presentar la prueba 90K.

Estamos cerrando un un calendario de reuniones. Nos vamos a reunir, por ejemplo, con el director del sello musical Subterfuge, también con diferentes consultoras y con diferentes mayoristas con los que el ITREM tiene convenios, con la empresa que se ha quedado con los viajes del Imserso. Es un buen foro para estos contactos que no son visibles para el público y hay que sacarle provecho.

¿Cómo fue la pasada edición de Intur?

En Fitur se trata de consolidar las relaciones que surgen principalmente de Intur, la feria de turismo de interior, que fue muy provechosa, ya que en la vertiente profesional hubo muchos contactos a un coste muy bajo. Este año acudiremos a la feria de Barcelona, a la de Santiago de Compostela, iremos también en Navarra con todos los ayuntamientos que participan en el Camino de la Cruz.

En la vertiente para el público de Intur como curiosidad te iré que al último mercado medieval ha venido gente que lo conoció en Valladolid.

¿Ese Camino de la Cruz qué importancia puede llegar a alcanzar para el turismo en Caravaca?

Estamos trabajando en declarar el Camino de la Cruz como itinerario cultural europeo con lo que su proyección sería enorme. El primero al que se le concedió en España fue al de Santiago.

Tenemos las primeras reuniones con el Ministerio de Cultura y con distintas consultoras para que nos ayuden.

Es un proceso largo, equiparable probablemente al de patrimonio inmaterial de la Unesco.

Espero que esta legislatura se quede el expediente iniciado y que en unos cuatro o cinco años se pueda conseguir.

El mercado medieval lleno de clientes no solo los restaurantes de Caravaca, sino de muchos municipios de la comarca.

El impacto económico real es superior al de las Fiestas de Mayo. Es cierto que utilizamos la Cruz y sus Fiestas de Mayo como para vender Caravaca como destino. Pero en mayo no necesitamos más gente.

Lo de este año del Mercado Medieval ha sido un éxito y quiero agradecer a la asociación caravaqueña Arte Andante la buena organización que ha tenido. Nos lo dicen los propios artesanos, que aseguran que el de Caravaca está ya consolidado como uno de los mercados medievales más importantes de España.

¿Tiene futuro la Mancomunidad de Servicios Turísticos?

La Mancomunidad ,y me duele, es una buena herramienta que no funciona. Si queremos optar a un plan de sostenibilidad conjunto tenemos que buscar herramientas vertebradoras de toda las comarca. Pero cada municipio pretendía arreglar lo suyo.

Con el Ayuntamiento de Cehegín intentamos crear un producto turístico conjunto aprovechando las similitudes entre nuestros cascos históricos, la Magdalena y El Salvador, Begastri y La Encarnación, los museos arqueológicos… si funciona podría extenderse la idea a otros municipios.

Sí me gustaría resaltar que hay otro consorcio, en este caso el de las Vías Verdes que funciona muy bien. ¿Es una fuente de negocio el turismo en Caravaca?

Claro. Pero hay que entender que yo le tengo que dar la herramienta a la empresa pero no es nuestro papel ser touroperadores. El Covid la falta de ayudas es verdad que han echado para atrás a muchos emprendedores. Pero ahora sí hay facilidades por parte del Ayuntamiento y ayudas del Instituto de Turismo y del Gobierno de España. Hay que insistir en emprender porque 2024 está aquí al lado.

Una de sus ideas al llegar fue la de diversificar el turismo.

Sí, volviendo a las empresas, falta una de turismo activo, ya que hay una gran demanda y tenemos recursos de sobra en pedanías. Turismo activo, de naturaleza, que complete el turismo religioso. Rutas, paseos a caballo, bicicleta… Por eso estamos poniendo en valor nuestras pedanías sin olvidar la recuperación de nuestro patrimonio, ya que desde Urbanismo se está haciendo una labor titánica.

¿Qué sabemos del camping de caravanas?

En dos meses tiene que estar hecho. Tenemos una subvención de Calidad Turística. Calidad Turística y Ayuntamiento parte económica. Se va a contratar la obra en quince días. Espero que para Semana Santa esté funcionando. Habrá varias fases. Una ocupación de veinte caravanas primero y luego según demanda iremos ampliando.

Es un turismo de alta rotación, que suele pernoctar un día, como mucho dos, y un turismo con alto nivel adquisitivo.

Creo que va a ser un mercado interesante.

¿Cómo se presenta 2024?

2024 va a ser un año equiparable a 2003. De esos que suponen un impulso por la inversión de dinero público. Hemos sabido movernos y pedir muchos fondos. Recuperación de la iglesia de San José y el proyecto que al ser titularidad de la Comunidad la ejecución va a ser de ellos, cinco millones a través de sostenibilidad, plan de digitalización turística…, en dos o tres años tenemos que ser capaces de ejecutarlos.

En lugar de hacer mausoleos de hormigón, cogemos lo que tenemos y lo estamos acabando. Recuperar y mejorar nuestro patrimonio debe ser el gran objetivo.