JAIME PARRA

El cronista oficial de la Región de Murcia y de Caravaca ya es miembro ilustrado de la academia de Farmacia, en un acto que tuvo lugar en un abarrotado salón de actos del Aula de Cultura de Cajamurcia en la capital. Melgares versó su discurso de entrada en los medicamentos del siglo pasado, basándose en sus publicaciones en prensa y el tipo de publicidad que realizaban.

El acto estuvo presidido por el presidente de la Asamblea Regional, Alberto Castillo y el consejero de Sanidad, Juan José Pedreño. También asistió el alcalde de Caravaca, José Francisco García

¿Qué supone para usted este nombramiento?

Una gran satisfacción y también una gran responsabilidad. Pienso que se trata de un reconocimiento a mi trabajo de investigación y divulgación histórica a lo largo de más de medio siglo. Soy consciente que, al no proceder del mundo de la Ciencia Farmacéutica, esta elección me obliga, en adelante, a seguir con intensidad el camino iniciado en esa disciplina.

Como “académico ilustrado”, ¿qué puede aportar a la Academia de Farmacia Santa María de España?

Mi aportación será siempre desde el punto de vista humanístico. Investigando y divulgando la Historia de la Farmacia en la región de Murcia. Su Etnografía, viejos preparados, integración de la farmacia en el ámbito social. Hay un largo camino por recorrer, en el que la tradición oral y la cultura farmacéutica inmaterial tienen gran importancia.

Usted ha escrito mucho en El Noroeste sobre esas farmacias de mediados de siglo XX, ¿qué recuerdos tiene?

Mis recuerdos más importantes son los de un vecino, muy cercano a la farmacia de D. Pedro Antonio López (en la C. del Colegio), hoy regentada por su nieta Charo, quien la heredó de su padre Pascual Adolfo. Sonidos, aromas, personas como los auxiliares Javier López y Pedro Guerrero. Y, sobre todo la imagen hidalga y señorial de D. Pedro Antonio, y de su esposa Dª. Lola. También recuerdo a los demás farmacéuticos locales del ecuador del S. XX: D. Joaquín López Battú, D. Luis Sánchez Caparros, D. Orencio Bravo Martínez-Iglesias y D. Cayetano Rodríguez (en la “Botica de las Columnas”)

También ha escrito sobre el tema del que versará su toma de posesión, fármacos de ayer, ¿eran realmente efectivos? Cuéntenos alguna curiosidad

Estudiando la época de los años 20 pasados, ahora hace un siglo, me percaté de los medicamentos que aliviaron y curaron a los padres y abuelos de los de mi generación. La información escrita y gráfica que ofrecen los periódicos de esos años, en el estilo “modernista” de la época, es muy interesante. Eran frecuentes las irrigaciones, las lavativas y las purgas con aceite de ricino y agua de Carabaña. Como reconstituyentes la “carne líquida” en los años posteriores a la pandemia de gripe que se inició en 1918 y duró más de dos años en España y Europa. Había “píldoras” contra los mosquitos y “crecedores” que garantizaban el crecimiento de las personas hasta 8 centímetros en muy poco tiempo Desde el punto de vista de su efectividad en la salud no me parecen serios, ni tampoco creíbles desde la perspectiva del tiempo. Pero es lo que había. También los precios nos parecen hoy irrisorios.

¿Quiere hacer algún tipo de agradecimiento?

Agradezco de manera inconmensurable su generosidad a la Academia de Farmacia Santa María de España de la Región de Murcia. Así como su apoyo y confianza en mí a quien me propuso y a quienes avalaron aquella propuesta. En general a todos los académicos, a quienes espero no defraudar en su apuesta decidida por mi persona.

¿Cómo ha vivido su toma de posesión?

Con gran expectación al principio. Con alegría al sentirme acompañado por tantos amigos y familiares, y anonadado por la solemnidad y categoría social y científica de la ceremonia. Y sobre todo por las palabras de contestación a mi discurso de la Dra. Farmacéutica Rocío Álvarez López, que me emocionaron y trajeron a mi recuerdo a tantas personas y tantas cosas. Aún no he racionalizado ni digerido tanta emoción. No se si sabré agradecer a tantas personas, dentro y fuera de la Academia, lo que han hecho y dicho de mi.