Francisco Fernández García/(Archivo Municipal de Caravaca de la Cruz)

José Antonio Melgares no necesita presJosé Antonio Melgares y Francisco Fernándezentaciones; su activa participación en la vida social y cultural de nuestra comarca ha hecho que su figura sea conocida y su opinión respetada. José Antonio comenzó hace muchos a publicar artículos sobre la historia de Caravaca, abriendo un camino por el cual hemos transitado después varios. Su enorme capacidad de trabajo y sus ilimitados recursos han fundamentado una abundante producción literaria marcada siempre por su amor a Caravaca y su devoción a la Vera Cruz. Colaborador de este periódico desde sus principios, sus artículos en los últimos tiempos nos ofrecen un magnífico retrato de la reciente sociedad caravaqueña a través de las vivencias de sus protagonistas.
Lo que pretendo con mis textos en EL NOROESTE cada semana es poner en valor a los caravaqueños y a las actividades que estos llevaron a cabo en el pasado reciente para que el presente sea consciente de dónde venimos y, con esa virtual herramienta en la mano construir el futuro que merecen los hijos. Caravaca ha sido una comunidad social imaginativa en una tierra de frontera. Nos hemos hecho a nosotros mismos sin apenas ayuda de nadie. Hemos estado abandonados a nuestra suerte por los demás, por culpa de la distancia y las malas comunicaciones. Nos las hemos ingeniado para sobrevivir  a nuestra costa. Todo ello se lo debemos a quienes nos han precedido, quienes merecen el homenaje de reconocimiento y respeto que, con mi modesta aportación, ahora se les hace en este periódico.
Con el fin de que te conozcan algo más tus lectores, vamos a realizar, si te parece bien, un breve recorrido por tu biografía. Naciste en …
En Caravaca, muy cerca de la antigua Puerta de Santa Ana  de la muralla medieval donde se inicia la Cuesta del Castillo. El 11 de septiembre de 1947.
¿Y los estudios? ¿Recuerdas alguna anécdota de tu vida escolar?
La Primaria entre el Colegio de “Monjas de la Consolación” (entonces en la C. Puentecilla) y el Colegio “Niño Jesús de Praga” de los PP. Carmelitas. De aquel recuerdo a Sor Evarista y de este a D. Ramón García Álvarez (afortunadamente aún entre nosotros) y a los PP. Daniel y Pedro Tomás.
La secundaria en el Colegio “Cervantes” de la Carretera de Moratalla, con maestros tan singulares como D. José Moya, D. Francisco Mirete, D. Teodoro Martínez Lax, D. Blas Rosique, Dª Encarna Guirao, D. Arturo Valenzuela y otros de quienes guardo muy grato recuerdo. De aquel centro tengo recuerdos inolvidables del Hogar del Estudiante, las estufas de serrín que caldeaban las aulas en invierno, el temido Segundo Estudio y los castigos de los domingos por la mañana escribiendo una frase cientos de veces.
La carrera la cursé en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Murcia, de la que recuerdo a sabios maestros como Torres Fontes, Luciano de la Calzada, Emilio Gómez Piñol y Vicente Roselló entre otros.
En qué momento surgió el interés por la investigación histórica
Fue en el transcurso de la lectura de la novela histórica “Caravaca de la Cruz” del escritor caravaqueño Gregorio Javier. Posteriormente el contacto con los historiadores locales Robles Corbalán, Cuenca, Martínez Iglesias y Bas y Martínez.
Haz una breve reseña de tu vida profesional
Comencé a trabajar muy pronto (entonces se podía hacer eso), primero en la enseñanza simultaneándola con la dirección del Museo de Murcia en sus secciones de Arqueología y Bellas Artes. Me desencantó el mundo de la Arqueología y seguí en el de la protección del Patrimonio Cultural donde acabé mi vida profesional en 2012 como técnico en el Servicio de Patrimonio Histórico de la Dirección General de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura y Turismo de la CARM.
¿En cuál te has sentido más a gusto?
Sin duda alguna el que me permitió el contacto directo con el Patrimonio Cultural Regional durante los últimos veinte años de mi vida laboral
¿Qué recuerdas de tu época de Hermano Mayor de la Cofradía de la Cruz?
Trabajar por la Santísima Cruz y por Caravaca, de manera desinteresada e incluso costándote el dinero  ha sido una de las más gratificantes satisfacciones de mi vida. Sólo recuerdo las satisfacciones espirituales. Las heridas causadas por alguna que otra “puñalada” han cicatrizado tanto en el cuerpo como en el alma. Me tocó un momento difícil desde el punto de vista económico ya que el “maná festero” de los boletos había dejado de fluir y no habían comenzado a llegar las subvenciones. Pero la imaginación suplió a la indigencia y creo que impulsé el conocimiento y el respeto por nuestras cosas dentro y fuera de nuestras fronteras locales, siguiendo el camino marcado por mis predecesores y dejando el camino expedito a mis sucesores.  De mi época es la Entrada de Bandas y la apoteosis nocturna del Primero de Mayo en la Plaza del Arco, el Desfile Infantil, la primera Misa televisada en el programa dominical de TVE “El Día del Señor” y la aceptación de S. M. el Rey Juan Carlos como Hermano Mayor Honorario, entre otras cosas. Hubo que reencauzar aspectos como la Diana y el Arroz del Hoyo en lo festero y el presbiterio de la Basílica en lo religioso. En lo personal la experiencia fue muy positiva y los recuerdos muy gratos. El haber servido a la Stma. Cruz y a Caravaca desde mi modesto saber y entender, con la ayuda de mucha gente, sigue siendo para mi, pasado el tiempo, motivo de orgullo.
Desde hace varios años eres Cronista Oficial de Caravaca y ahora también de la Región de Murcia.
Soy Cronista de la Ciudad desde 1981, tras la muerte de mi antecesor Manuel Guerrero Torres. De la región de Murcia desde 2012 tras la de Antonio Pérez Crespo. A uno y otro les he tenido y tengo por maestros, cada uno en vertientes diferentes. Se trata de un servicio a la Sociedad, totalmente desinteresado, en el que devuelves a la misma parte de lo que aquella han invertido en ti. Entendido como servicio es una actividad totalmente gratificante.
En Caravaca eres conocido también por tus intervenciones públicas, entre ellas en las televisiones local y autonómica.
Mis presencias públicas en la Prensa como en la Radio y en la TV local las considero un servicio a la sociedad caravaqueña. Como tal las entiendo sin pretender reconocimiento ni fama. Sin embargo es gratificante que te conozcan en las gasolineras, en el supermercado, en la calle o a través del teléfono simplemente por la voz.
Posiblemente seas el historiador caravaqueño con mayor número de publicaciones
Si es como dices, es porque quizás sea el de mayor edad. No sé exactamente el número sin embargo para mí lo importante no es lo que he hecho sino lo que me queda por hacer. Tanto Caravaca en particular, como la Región de Murcia en general son campos de trabajo con muchas posibilidades, por las que merece la pena trabajar.
¿Quiénes crees que han sido los caravaqueños más importantes a lo largo de la historia?
Los que más fama le han dado, sin ser caravaqueños, han sido Ceyt Abuceyt y Chirinos, a quienes hay que sumar S. Juan de la Cruz y Sta. Teresa de Jesús. Caravaca se conoce por todos ellos en el mundo entero. Si nos ceñimos a los caravaqueños nacidos aquí pienso que los historiadores Cuenca,  Marín de Espinosa y Emilio Sáez, los políticos Faquineto y Ródenas y el alcalde Pedro García-Esteller Guerrero.
Un momento fundamental de la historia de Caravaca
El día en que llegó a la ciudad la reliquia de la Stma. Cruz. Luego, y a mucha distancia en el tiempo, el día de la inauguración del Hospital Comarcal. También fue muy importante el día en que el papa Juan Pablo II concedió a la ciudad el Jubileo in perpetuum, fecha en que se reconoció por la Iglesia Católica a Caravaca como lugar de peregrinación mirando al pasado y con proyección hacia el futuro.
¿Cuál es tu opinión sobre las fiestas patronales y la Semana Santa?
Las Fiestas de la Cruz, en su actual configuración son un referente para muchos otros lugares. Debemos seguir conservando su pureza y personalidad. Desde fuera se nos mira y se nos admira. No podemos caer en la tentación de desvirtuarlas con aportaciones extrañas. Tienen un motivo y un fin y están basadas en nuestra propia historia. Eso exige fidelidad y honradez con nosotros mismos. La Semana Santa es otra cosa. No acabamos de encontrar nuestro sitio en el espacio de la Semana Santa Regional. Pero hay imaginación y ganas. Tenemos todos los ingredientes. Hay que superar obstáculos y seguir pensando.
¿Qué crees que le falta a Caravaca para ocupar el lugar que realmente se merece?
Que nos creamos lo que los demás piensan que somos.
Al margen de la historia ¿Cuáles son tus gustos y aficiones?
Mi afición es Caravaca y mis gustos aquellos que tienen que ver con una tarde en las Fuentes del Marqués. Con un rato en cualquiera de las terrazas de sus bares. Con el sonido de las campanas de sus torres y espadañas. En cualquier caso mi afición y mi vicio es reunirme con caravaqueños y hablar de ese pasado reciente en el que nacimos, nos criamos y nos hicimos lo que somos.
Razones de espacio nos obligan a finalizar la entrevista; dejamos a José Antonio inmerso en sus próximos proyectos, consciente del comienzo de una nueva etapa que, estoy seguro, recorrerá con su habitual brillantez y compromiso de servicio a la comunidad.