MICAELA FERNÁNDEZ

En estas fechas navideñas es frecuente que Papa Noel o los Reyes Magos lleguen con un animal de compañía como regalo para los niños. Animales que, muchos de ellos, por desgracia no llegarán al verano junto a sus nuevos dueños.

Hablamos con José Antonio Gutiérrez, responsable del Club de Agility Río Mula.

¿Qué opina sobre incluir animales de compañía entre los regalos navideños?

En general el 50% de estos animales terminan abandonados o en una protectora. Conozco muchos casos. No recomiendo este tipo de regalo. De tenerlo claro hay que tener en cuenta antes: conocer la raza y sus características, adaptación familiar y con personas, prepararle su habitación o rincón como a un bebé: jaula y cama dentro, y ante todo darle una educación como si fuera mi hija llevándolo a una escuela canina o club de adiestramiento como tenemos en Mula.

¿Quién paga lo caprichos de ver una mascota envuelta en un gran lazo bajo el árbol?

El capricho lo paga el propio animal, si no tenemos en cuenta las indicaciones dadas anteriormente, ante todo, prepararle su casa y darle una educación a partir de la tercera vacuna.

A pesar de las normativas, todavía son muchos los perros que quedan abandonados en la calle, ¿cómo se podría evitar?

Concienciando a las personas de la responsabilidad que implica tener una mascota de su educación como si fuera nuestro hijo. Si a un perro lo educamos, nunca lo abandonaremos, porque perro educado, perro feliz. El amor de un perro hacia su dueño es incondicional.

Usted acogía, no hace mucho, a una de estas mascotas abandonadas, Budy, ¿cómo es acoger a uno de estos animales que ha sufrido tanto?

Budy mordía y era todo un cúmulo de defectos, cero virtudes. Por su edad, fue el regalo de Reyes para un niño. Seguro que se hizo el dueño de la casa y al no poder controlarlo fue abandonado. El Cócker es una raza muy bonita, cabezota y difícil de educar. Lo más cómodo era dejarlo en una protectora, pero con un objetivo claro de educación y con mucho tiempo dedicado al mismo, conseguí grandes objetivos, transformándolo en un perro sociable y obediente.

Budy ha pasado, además, a ser uno de los perros que adiestra en su afición por el agility, ¿cómo está siendo su adiestramiento y participación en certámenes?

Adiestramiento a base de mucho trabajo, pero con unos resultados muy positivos, ya que he tenido que reeducar y reconducir sus malos vicios adquiridos. Es como enderezar el árbol torcido. Su debut en Valencia el pasado mes de octubre le llevó a seis pistas perfectas, sin penalizaciones, con un resultado de diez.

¿Cómo empezó su afición por el agility?

Empecé con Shira, otro cócker y KoraA un Border Collie. Con las dos perras y con una edad de cinco meses, las llevé durante tres años a un club de adiestramiento básico de Murcia, hasta que se creó el nuestro. Durante este tiempo conocimos el agility en IFEPA en 2013, viendo una prueba nacional, y observando que Shira poseía cualidades para el mismo. Comencé en 2014, entrenando y compitiendo a nivel nacional con el club CAMU de Murcia. En 2015 pasamos a competir con Horta Nord de Valencia y desde 2018 con el Club de Agility Río Mula.

¿Cómo esta funcionando el club en Mula?

El Club de Agility Río Mula se fundó en 2018. Hacen agility una veintena de socios, de los cuales seis y un infantil competimos a nivel nacional, consiguiendo muy buenos resultados.

Además de entrenamientos para agility, ¿realizan otros tipos de adiestramiento?

Sí, tenemos la escuela de adiestramiento y obediencia básica para la educación de cualquier perro con el fin de socializarlos y prepararlos tanto para agility como para una convivencia con los demás. Hay que destacar que varios de nuestros perros han superado el examen de ‘Ciudadano Canino Ejemplar’, que les permite viajar por el extranjero, utilizando todos los servicios públicos disponibles: transporte, centros comerciales etc.Además de poseer en Agility a Shira Campeona de España, Lady Campeona Regional y Kora Subcampeona Regional de Agility.