JAIME PARRA

Joaquín Hernández (Jumilla, 1957), especialista en alta dirección empresarial, está vinculado a Bodegas BSI desde 1984 y desde 1998 es el director general de la cooperativa. Asimismo, es consejero delegado del Grupo BSI Corporación Alimentaria, vocal del consejo sectorial de Cooperativas vitivinícolas, presidente de la Cooperativa de ulterior grado de Exportación Vinispana, presidente de El Arte de Beber, y cocal del Consejo Regulador de la D.O.P. Jumilla.

Desde el año 2019 es el presidente del Círculo de Economía de la Región de Murcia. El propósito del Círculo de Economía fue lograr definir, promover y defender un espacio propio para la función directiva, hasta entonces sin representación diferenciada entre las organizaciones patronales, defensoras de los intereses empresariales y las sindicales, especializadas en la defensa de los trabajadores.

¿Que valoración ha hecho el Circulo sobre el impacto de la pandemia en las empresas murcianas? ¿Le afecta en mayor medida que a las del resto de España?

Una crisis como la provocada por la pandemia, que nadie predijo y que ha causado el cierre de un gran números de empresas y actividades así como el confinamiento de las personas, ha afectado con intensidad a nuestra Región.

En la Región tenemos sectores llamados esenciales, en concreto el Agroalimentario, al que le ha afectado de forma diferente la pandemia, ha tenido que adaptar su forma de trabajar y la protección de las personas ante el virus pero ha podido mantener la actividad. Algunos sectores auxiliares como transportes y servicios les ha ocurrido lo mimo, sin embargo, turismo, hoteles, bares y restaurantes, comercio minorista, han resultado muy afectados; en muchos de los casos son empresas y autónomos con estructuras pequeñas o familiares que están muy afectados, y que además tienen una difícil y lenta recuperación.

¿Qué destacaría del Pacto Regional del Diálogo Social para la Reactivación Económica y Social de la Región de Murcia firmado por el Gobierno regional, sindicatos y CROEM?

Apoyamos el Pacto Regional por la Reactivación Económica y Social de la Región de Murcia, firmado por el presidente del Gobierno de la Región, el de la CROEM, de CCOO y UGT. 40 medidas para apoyar a empresas y familias a corto y medio plazo y 182 millones de euros. (Así como la las líneas básicas de la estrategia del gobierno Reactiva 2020) Pero nos gustaría que se concretaran las fuentes de financiación y los plazos para desarrollar todas las interesantes propuestas firmadas.

Lo más importes es el diálogo, buscar puntos de encuentro para mejorar nuestro presente y futuro.

Nos preocupa sin embargo la falta de consenso político y el tacticismo permanente de unos y otros. El país y la región requieren altura de miras y sacrificios, no lucimientos personales.

¿El teletrabajo ha llegado para quedarse? ¿Están preparadas para el teletrabajo las empresas de la región?

Esta situación que estamos viviendo ha sido una buena prueba y oportunidad para evidenciar que se puede trabajar de otra forma, que incluso en algunos casos es más ágil, y puede ayudar a la conciliación. Había empresas que ya estaban acostumbradas, como las tecnológicas, pero otras muchas no.

El confinamiento nos ha hecho aprender y adaptarnos rápido, y en general todas las empresas y trabajadores que sus puesto les ha permitido el teletrabajo han reaccionado bien y rápido.

Estamos seguros que en el futuro la digitalización y el teletrabajo serán más importantes y se irá mejorando en beneficio de todos.

¿Las medidas económicas que el Gobierno ha puesto en marcha van en la dirección de cubrir las necesidades de las empresas?

No olvidemos que parar la economía y confinarnos es la primera vez que ocurre. Desde el 15/3 han sido muchas las medidas que se han puesto en marcha, han ido orientadas a intentar proteger a las empresas y a los trabajadores, los primeros para que tuvieran los mínimos problemas de continuidad y los segundo para asegurarles sus ingresos y evitar la entrada en el paro mediante ERTES donde han sido necesarios e inyectando liquidez a aquella empresas que lo necesitan. A nivel global las medidas han estado bien enfocadas, si profundizamos sector a sector y caso a caso es cierto que ha habido incertidumbre y bastantes cambios, aunque también entendemos que en tan poco tiempo es muy difícil de solucionar toda las casuística. Lo importe serán las medidas que se tomen ahora para salir lo antes posible de esta crisis, y serán positivas si hay unidad en los criterios y objetivos claros a medio y largo plazo.

¿Qué medidas pensáis que son necesarias para activar una recuperación creíble y motivadora?

-El sector agroalimentario está siendo clave y estratégico en estos momentos, y debemos asegurarle todos los insumos necesarios.

– Es imprescindible ajustar el tamaño de la administración regional y su gasto Público, abordar una verdadera reforma de la función pública y dotarla de mayor austeridad y menor burocracia.

– Negociar urgentemente el déficit en la financiación autonómica. Lograr una financiación sostenible y plantearse sin dramatismo una devolución o cogestión de aquellas competencias más deficitarias.

– Priorizar el presupuesto regional tanto para inversiones productivas, como para evitar la exclusión y la quiebra social.

-Mantener y aumentar la protección a los más vulnerables y potenciar la ayuda a las ONGs de solidaridad y lucha contra la pobreza y la exclusión social. Para ello es necesario dedicar todos los esfuerzos a la inserción socio-laboral, donde debe de jugar un papel destacado de la Economía Social.

– Apoyo a la inversión en digitalización de las empresas y en la formación de los trabajadores para su adaptación a ella.

– Aprovechar todos los instrumentos disponibles para reforzar las inversiones en sectores estratégicos como el agroalimentario, la industria, el turismo y los nuevos sectores emergentes vinculados con la energía y las nuevas tecnologías. No olvidemos que se abre un ambicioso programa apoyado por la Unión Europea que ha de ser aprovechado, no solo para mejorar o crear nuevas infraestructuras sino apoyar en serio a la economía productiva.

– Resulta imprescindible corregir el impacto negativo que sobre la continuidad del trasvase, o sobre la opinión de los consumidores europeos pueda haber tenido la situación del Mar Menor. Su regeneración ha de ser una prioridad absoluta. Es urgente actualizar nuestro modelo de desarrollo regional que precisa de la articulación sostenible de los distintos sectores económicos. Urge lanzar un mensaje claro a España y Europa de que nuestra agricultura, nuestra industria y nuestro turismo son seguros y respetuosos con el medio ambiente y tienen en cuenta las evidencias científicas aportadas por el cambio climático.

Quiero llamar la atención de que la región es pequeña pero con grandes desequilibrios territoriales que tienden a agudizarse, especialmente en comarcas como el Noroeste y el Altiplano, muchas veces olvidadas, por lo que se deberán contemplan en el nuevo modelo de Región

Pero para todo ello, la administración autonómica debe formar parte de la solución, no del problema. Una Comunidad sin presupuesto para inversiones no tiene capacidad real para orientar políticas de futuro. Deberá impulsar con su ejemplo y liderazgo inversiones que sean reforzadas con fondos del gobierno central y con fondos comunitarios.

Debemos enfocar esta crisis como una oportunidad de futuro. Estos días se habla de reconstrucción, creo que es mejor hablar de recuperación y sobre todo de construcción de un nuevo modelo económico y social de la región asegurando un desarrollo a largo plazo más sólido y socialmente sostenible.

El modelo de Región no funciona desde hace años y tiene que haber decisiones valientes para cambiar el proyecto, y no parches cortoplacistas.

¿Es este el momento de plantear una reformar laboral?

Es momento de plantearse objetivos claros, ¿qué país y Región nos gustaría tener en el futuro?, y con esta orientación se tiene que modernizar la legislación laboral adaptándola a este momento y al nuevo futuro, en el que se priorice un nuevo proyecto de Región y asegurar un desarrollo más sólido y socialmente sostenible.

¿Se necesita un Plan Marshall del siglo XXI para la reconstrucción a nivel global?

Se necesita un nuevo planteamiento de Europa, más solidaria, y adaptada a los problemas actuales y futuros, la sanidad, la alimentación, la educación, la cultura, I+d+i, digitalización, medioambiente, igualdad. Son aspectos que deben deser claves para que las personas sean el centro de las decisiones. Para todo esto hace falta, se le denomine como denomine, un nuevo planteamiento, con las medidas y sus presupuestos adecuados, no vale el individualismo sino pensar en lo colectivo, sin unas administraciones públicas eficientes no será posible un tejido empresarial que dé respuesta a las necesidades de la sociedad.

Creemos en las capacidades de las empresas y de los trabajadores de la Región y del país para abordar estos retos. Hemos de luchar por ellos.